Vendí mi laptop, mi tv, mi motoneta y empeñe mi cel..
Todo
para comprarme una moto de dos cilindros.
No le dije nada a nadie..
Tire todos
mis recuerdos a la basura, y vacié mi habitación.
Me fue diagnosticada una enfermedad
que la verdad ni su
nombre quiero recordar,
y antes de que llegue por completo a mi vida,
decidí
llenar el tanque.. Con solo 17 pesos en la cartera,
una chamarra, mis botas y
dos pantalones emprendí mi viaje.
Quiero conocer gente nueva, mirar las costas desde la
carretera, dormir junto al mar..
Sentir a más de 150 km por hora el aire de la mañana,
descubrir distintas maneras de encontrarme con la tarde..
Solo lamento no traer conmigo mi guitarra, mi amigo Omar
quería venir conmigo,
pero no lo deje, este viaje tenía que hacerlo solo,
como un
especie de re encuentro conmigo mismo..
Que diferente se respiran las noches frías, sigo comiendo
solo, y me lleno con poco..
Me encanta el sonido del motor de mi moto, tan fino y
silencioso..
Mirando por los espejos que ningún recuerdo del pasado me pegue,
dejando los pasar.. Mirando siempre hacia adelante.. Sean agudizado mis
sentidos, mirando no topar con nada en el camino, oyendo hasta el más mínimo
ruido que no afecte mi camino…
Me gusta detenerme para contemplar algún paisaje, para
sentir el sol en mis manos,
para gritarle al viento mis enojos..
Nada de lágrimas..
Quiero volver con más fuerza..
Llevarme este delicioso olor a madrugada…
Raphael Roa
#raphaelroa

No hay comentarios:
Publicar un comentario