viernes, 31 de enero de 2020

Goemul (Cap 5)


Habían pasado 30 minutos desde que esa cosa se llevó a Sonnet, tenía que pensar muy bien como iba a rescatarlo la próxima vez que lo encontrara y creo que ya tenia el plan perfecto.
Salí de la cueva y me dirigí hacia el norte, donde se encontraba la otra cueva. Pero cuando llegue no estaba… Me destrozo el corazón al no verlo, sin embargo, mis esperanzas no se iban a ir tan fácil.
Regrese a casa a idear el plan que tanto había estado pensando, me dirigí a la recamara y quite todo de la pared, comencé a colgar notas y pequeños dibujos que hice para tener todo en orden y pensar con más claridad. Me sentía como un policía resolviendo un caso. Mientras armaba mis ideas en la pared, llego la misma señora de la cafetería.
 —Veo que lo has encontrado— dijo mirando mi desmadre de la pared.
—Sí, vi su cara y… Espere, ¿Cómo rayos entro? Y ¿Cómo supo donde vivía? — dije bastante confundida.
—Me preocupé por tu hijo y te seguí, siento haberlo hecho, pero no quiero que pases por lo mismo que yo… Yo también perdí a mi hijo por el Goemul — dijo la señora sosteniendo mis manos— mi nombre es Alaia.
—Mucho gusto, soy Kala— dije un poco desconfiada.
En ese momento no tenia tiempo para enojarme por haber interrumpido y entrado a la casa, de hecho, ni siquiera tenía que enojarme, al contrario, la señora me ayudaría a entender todo y armar bien el rompecabezas.
—Ahora, veamos que has puesto en tus ideas— dijo mirando la pared.
—Aún no logro entender qué es…
—El bosque está embrujado querida, un Goemul… Son los miedos de tu hijo, la tristeza y enojos, frustraciones e incluso la desesperación de tu hijo, fue lo que creo a esa cosa, cada niño ve un monstruo diferente, ya que se va creando por lo que sienten, cada niño que ha llegado a vivir en este pueblo ha muerto por lo mismo y se han encontrado dibujos de diferentes monstruos, llega por sueños, aún no he descubierto cómo los elige, pero siempre logra su objetivo…— dijo mientras sostenía un pequeño dije en sus manos— lo he estudiado todos estos años… Cada detalle, cada pista que dejan los niños, todo…
Me quedé pensando un momento, analizando cada palabra que decía la señora, comencé a escribir más y más notas, a colocar hilos de colores para sostener cada idea y unirla con otra. Ya tenia una idea más clara por lo que Alaia me acababa de contar, ella y yo logramos encontrar la ultima pieza que faltaba.
—Entonces… La única clave es no tener miedo, es superando tus miedos estando con él… ¿Por qué lo demás niños no descubrieron algo tan fácil? — dije sosteniendo mi cara, llevaba varios días sin dormir y estaba cansada, parecía zombie a punto de morir.
—Porque no es tan fácil superar tus traumas Kala… Primero tienes que aceptarlos, si a un adulto le cuesta, ¿Imagínate a un niño? — dijo mirando una foto de Sonnet— ¿Él es tu hijo?
—Sí, su nombre es Sonnet, se parece mucho a mí, gracias a Dios— dije soltando una pequeña risa.
—Tu esposo te hizo todo eso verdad? — dijo señalando mis moretones.
—Sí… voy a matarlo…
—Qué dices? — dijo mirándome con miedo y dando un paso hacia atrás.
—El matarlo no significa agarrar el revólver y dispararle… Voy a matarlo internamente, en mis sentimientos, dejaré de amarlo… Y así morirá eventualmente…— dije con la mirada perdida.
—Ah, me habías asustado… Está bien eso, creo que no mereces estar con alguien que te golpee, ninguna mujer merece eso.
—Yo lo amaba, pero no sé que paso con él, que se convirtió en un monstruo, tal vez por eso el Goemul de Sonnet es así, su aspecto es como el de su padre, siempre que miras a Jaziel a los ojos da miedo.
En ese momento se escucho un ruido muy fuerte abajo, se escucho como un cristal quebrarse en el suelo, Alaia y yo bajamos a ver que sucedía. Cuando llegamos a la parte de abajo, vimos a Jaziel tirado en el piso, borracho, como lo he visto en los últimos años que hemos estado juntos, como siempre lo recuerdo, ahogado en su propia miseria. Se le había caído la botella de alcohol al suelo.
—Vamonos de aquí, no quiero estar con él nunca más— dije caminando hacia la entrada.
—Iré por el auto, te espero allá afuera, cualquier cosa gritas— dijo Alaia.
Caminé hacia la puerta, con el corazón en las manos, estaba cansada de todo, ya era tiempo de dejar todo atrás, era lo mejor para mí, así que seguí caminando, decidida a dejarlo y salvar a mi hijo, por primera vez confiando en mí misma, siendo fiel a mí, dándome cuenta por primera vez que, a su lado, estoy sufriendo…
—A dónde crees que vas? — grito Jaziel bastante enojado.
Lo mire con detenimiento, analizando cada parte de su cara… No pude evitar sonreír un poco, recordé cada momento feliz que vivimos juntos, pero después esa sonrisa se convirtió en una lágrima… El recuerdo de los golpes se hizo presente y supe que era momento de dejarlo ir… De dejar de tener miedo, ya no iba a soportarlo más… Ya era tiempo de tomar el control de todo…
—Adiós Jaziel… — dije en voz baja y salí de la casa.  


                                                   Continuara...


Escritora: Kaly Roa xD



  

jueves, 30 de enero de 2020

Goemul (Cap 4)


Me levanté del suelo y me sacudí un poco, el golpe en mi cabeza aún dolía, pero ya había cicatrizado un poco.
Regresé a la cabaña y comencé a buscar a Sonnet por todos lados, creí que tal vez se había regresado, pero no fue así, mientras buscaba, encontré a Jaziel dormido en la tina del baño, apestaba completamente a alcohol… no le di importancia y fui a la recamara a cambiarme de ropa.
Me puse un vestido, unas botas y un suéter, agarré las llaves del coche y me dirigí a la ciudad.
Llegue como a una pequeña cafetería, donde estaba una señora revisando un periódico. 
—Disculpe, ¿No ha visto a este niño? — dije mientras le mostraba una foto de Sonnet.
—No querida, ¿Es tu hijo? — pregunto la señora.
Era bastante blanca de piel, alrededor de unos 55 años, bastante amable y con unos ojos llenos de paz.
—Sí… Gracias, seguiré buscando— dije mientras intentaba no derramar las lágrimas.
—Por qué no buscas en el bosque?
—Lo busque toda la noche.
—Busca bien, pero apresúrate, antes de que Goemul lo encuentre— dijo la señora algo preocupada.
—Qué es un Goemul? — pregunté.
—Un Goemul es un monstruo que habita en el bosque, atrae a los niños desde sus sueños, haciendo que entren al bosque y los secuestra por varios días, si no lo encuentras a tiempo, se lo comerá — dijo la señora asustada.
—Esta bien… Lo buscare enseguida— dije confundida.
Salí de la cafetería y me dirigí al bosque nuevamente, mientras caminaba recordé lo que me había dicho la señora, no creía lo que me había dicho, que clase de leyenda era esa, “Goemul” ¿Qué es eso? Mientras creaba mil preguntas en mi cabeza, no me di cuenta y me golpeé contra un poste.
—Ah, tonta…— dije mientras me sobaba la frente.
Me subí al auto y emprendí el camino. Llegue al bosque y comencé a buscar a Sonnet nuevamente, busque y busque, pero no había rastro de él, suspire pesadamente y me senté debajo de un árbol, ¿Por qué me pasa esto a mí? Sonnet está perdido, mi esposo me golpea y yo no puedo hacer nada. Mientras me lamentaba, no me di cuenta de que alguien estaba observándome… Era Jaziel.
—Oye — dijo agarrándome del brazo con gran desesperación.
—Qué haces aquí? — dije agachando la cabeza.
—Dónde está? 
—No lo sé, aún no lo encuentro… Todo esto es tu culpa…— dije con un hilo de voz.
—Mi culpa? Tú perdiste al parásito
—No le digas así, y si no me hubieras golpeado, nada de esto hubiera sucedido. Pero escúchame bien, si no encuentro a mi hijo, juro que te mato— dije con gran odio en mi mirada.
—Y a ti qué te pasa? ¿Desde cuándo tienes la osadía de hablarme así eh? — dijo levantando la mano para cachetearme.
Esquive el golpe, lo cual lo enfureció más, pero no me importó, sentía demasiado odio hacia él en ese momento, ya no me importaba, lo único que quería era encontrar a Sonnet y alejarme de él.
 —Ya no te tengo miedo y ¿Sabes qué? Quiero el divorcio, estoy cansada de vivir contigo y de aguantar tus estupideces— dije dando la vuelta y corriendo por mi vida.
Mientras corría, no pude evitar soltar una carcajada, de seguro debí de haberme visto como una loca acabada de salir del psiquiátrico, pero no me importó, por fin tuve el valor de decirle eso y se sentía tan bien…
Jaziel sólo se quedó ahí pasmado, tal vez lo tome por sorpresa, pero era mejor que se quedara así.
Llegue a una parte del bosque donde no se escuchaba nada, ni siquiera el viento, las copas de los arboles cubrían los rayos del sol por lo que daba un aspecto algo macabro. Justo frente a mí había una pequeña cueva, me adentre en ella.
—So-ss-Sonnet? — logre decir algo asustada.
Estaba muy oscuro, así que saqué mi celular y prendí la linterna, no podía creer lo que estaba viendo, había pequeños huesos tirados en el suelo, recordé lo que la señora había dicho del Goemul, que comía niños, pero decidí que era mejor pensar en que sólo eran huesos de animales. Seguí caminando hasta encontrar una pequeña jaula… Con Sonnet dentro de ella.   
—Sonnet! — dije intentando abrirla.
—Mami, esa cosa se alimenta del miedo— dijo mi pequeño mientras derramaba unas cuantas lágrimas.
—Te sacaré, no te preocupes.
—No me comerá aún, dijo que aún no puede.
—De qué hablas? ¡Carajo! No puedo abrirla— dije con gran desesperación.
 —Yo no tengo tanto miedo, por eso no puede comerme, escúchame, no le gusta el sol, siempre me cambia de cueva, no podrás sacarme ahora, necesitas algo para romper la cerradura, me mantendré fuerte, pero por ahora tienes que irte, si te encuentra aquí te matará.
 —No voy a dejarte…
—Tienes que hacerlo, pero sé que me encontraras, recuerda, búscame en las cuevas donde no haya tanta luz.
En eso, vi como un monstruo alto, de piel casi gris, entraba a la cueva, tenia unos ojos negros, tan profundos que te perdías en ese vacío.
—Escóndete— dijo Sonnet preocupado.
Me escondí detrás de una roca, observando todo lo que sucedía, el Goemul cargo a Sonnet y lo arrastro hacia afuera, me destrozó el corazón al ver como se lo llevaba esa cosa y yo no podía hacer nada…
Esa cosa se alimentaba del miedo, pero yo no sentía miedo, lo único que podía sentir en ese momento, era odio.
—Tranquilo, iré por ti.


                                                   Continuara...


Escritora: Kaly Roa xD 



  

miércoles, 29 de enero de 2020

Goemul (Cap 3)


Recosté a Sonnet en la cama y me acosté junto a él, sin darme cuenta me quedé dormida.
Cuando desperté, ya era de noche y Sonnet no estaba, me asuste y comencé a buscarlo por todo el piso de arriba, baje y lo encontré comiendo galletas en el comedor… Junto a Jaziel.
—Hasta que despertaste dormilona— dijo Jaziel con una sonrisa en su cara.
¿Dormilona? ¿Qué le pasa? ¿Por qué me esta tratando tan raro? Por lo general me insulta cada vez que se dirige a mí, ignoré su comentario y me senté junto a Sonnet, le di un beso en la sien y me dispuse a hacer la cena. Al parecer en el tiempo que yo dormí, Jaziel había acomodado todo… Que extraño… No le di importancia y comencé a cocinar.
Ya casi estaba la carne molida, cuando de pronto sentí unas manos rodear mi cintura.
—¿Extrañabas esto, no es así? — dijo Jaziel en mi oído.
Sentí un escalofrió recorrer mi cuerpo, mi corazón comenzó a acelerarse, comencé a sudar y abrí los ojos tanto como pude.
—No me toques! — grite y me aparte d golpe, sin querer deje caer el sartén al piso.
—Qué no te toque? ¡Eres mi esposa, tengo todo el derecho de tocarte! — grito Jaziel acercándose a mí.
—Claro que no— logre decir tartamudeando.
Sonnet comenzó a asustarse, comenzó a llorar y yo no sabia que hacer, así que lo cargue e intente subir las escaleras, pero Jaziel me alcanzo y me tiró al suelo, Sonnet se golpeó la cabeza, quise ayudarlo, pero Jaziel no me dejo, se subió encima de mí y comenzó a golpearme, sentí golpe tras golpe, después se paró y comenzó a patearme y a gritarme un sinfín de palabras que no lograba entender ya que mi atención estaba entre protegerme y ver si Sonnet estaba bien.
—Mami? — dijo Sonnet mientras se levantaba del suelo y me miraba llorando.
—Callate! — le dijo Jaziel mientras se dirigía a él.
Como pude me levanté y me aventé a la espalda de Jaziel.
—No te atrevas a tocar a mi hijo! — dije mientras lo intentaba ahorcar —Sonnet corre! — grité intentando alejar a Jaziel de Sonnet.
En ese momento Jaziel me aventó contra las escaleras, provocando que me golpeara la cabeza, mi visión se puso borrosa unos instantes, pero logré ver como Sonnet salía corriendo hacia el bosque, me costo centrar mi mirada, comencé a sentir como un chorro de sangre se escurría por mi cuello. 
—Ves lo que provocas? — dijo Jaziel mientras subía a su cuarto.
Me levante con dificultad y como pude, salí corriendo en busca de Sonnet, me adentre al bosque, estaba completamente oscuro, la única poca iluminación que había era la de la luna, había un inmenso silencio y hacia bastante frio.
—Sonnet! — grité, pero no obtuve respuesta.
Estaba comenzando a preocuparme, sólo esperaba que no se hubiera caído en ningún hoyo.
—Sonnet! ¿Dónde estás? — seguí gritando, pero… Nada, ni un rastro de mi pequeño.
Después de un largo tramo, seguí caminando hasta que llegué como a un pequeño lago, había un letrero, pero no alcanzaba a leerlo bien, la obscuridad no me dejaba ver.
Seguí caminando, pero no me di cuenta y tropecé con una rama, sentí un fuerte dolor en la cabeza y perdí completamente el conocimiento.
< ¿Dónde estoy?> Pensé mientras caminaba en medio de… ¿Agua? Estaba descalza, todo estaba oscuro y traía puesto un vestido blanco… Ya no tenia los golpes en mi cara. Mientras pensaba babosadas, seguí caminando y sin darme cuenta, había llegado a una cueva, hacia un poco de frio, con miedo me metí y a lo lejos pude ver a Sonnet… Era arrastrado por algo, pero no alcance a ver bien que era esa cosa, parecía una especie de humano combinado con un zombie, corrí lo más rápido que pude, pero cada paso que daba era como si retrocediera dos pasos…
—Sonnet! — gritaba con desesperación al ver como era arrastrado y yo no podía hacer nada.
De pronto mis pies comenzaron a hundirse, ¿Qué rayos está pasando? No podía entender nada, pero no iba a dejar que esa cosa se llevara a mi hijo. Así que comencé a nadar, salí a la superficie y seguí corriendo, pero esa cosa aventó a Sonnet al agua y desapareció… Logré llegar hasta mi pequeño, pero un vidrio no me dejaba sacarlo, < ¿De dónde salió esto?> pensé, comencé a golpear el cristal con todas mis fuerzas.
—Sonnet resiste, mamá te sacará! — decía una y otra vez con tanta desesperación.
< ¿¡Por qué el vidrio no se rompe!?> pensé con cada golpe que le daba, comencé a llorar de la desesperación, mis nudillos comenzaron a sangrar, pero no me importaba.
De pronto pude ver como Sonnet dejaba salir el poco oxigeno que le quedaba y comenzaba a hundirse…
—Nooo… ¡No te puedes rendir! ¡Despierta! ¡No me hagas esto! ¡Sonnet! No me dejes sola…— grite con todas mis fuerzas… Golpeando el estúpido vidrio…
Abrí los ojos de golpe, revise todo a mi alrededor, me sentía un poco desorientada, al parecer el golpe me había afectado un poco… Bastante diría yo. Ya era de día, la sangre que salía de mi cabeza ya se había secado.
—Gracias a Dios sólo fue un sueño… Un horrible sueño, tranquilo Sonnet… Mamá va a encontrarte— dije mientras miraba al cielo. 


                                                      Continuara...


Escritora: Kaly Roa xD