miércoles, 23 de enero de 2019

El Sujeto (capitulo 24)

Volví a cerrar los ojos pero ya no pude recordar nada más, así que decidí dormir.
Tiempo después abrí los ojos de golpe, estaba teniendo una pesadilla, mire el reloj, las 4:30 a.m. Trate de tranquilizarme, intente volver a dormir pero se me hizo imposible.
Estuve toda la noche pensando en como recordar sin ayuda de la hipnosis. Cuando amaneció me aliste como todos los días, desayune y fui a la escuela, en el camino noté que Eliam estaba más callado de lo normal, no quise decirle nada ya que pensaba que tal vez incomodaría la situación con mis comentarios.
Llegamos a la escuela y nos separamos, cada quien se fue a su respectivo salón,.
Al llegar al mio Connor ya estaba ahí esperándome como todas las mañanas.
-Hola- dijo él.
-Hola Conn...- dije sentándome en mi asiento.
Llego el maestro y comenzó la clase, tras horas de aburrimiento, bostezos y actividades por fin llego receso.
-Wii, por fin... Tengo un hambre Conn y un sueñooo, que parezco zombie- dije bostezando.
-Siii, no me vayas a morder el cerebro por favor...- dijo tapándome la boca.
Llegamos a la cafetería, compramos una torta y alcanzamos a las chifladas, que nos esperaban en una mesa cerca del jardín.
-Woooo, creo que alguien no durmió bien- dijo Eliana.
-Siii parece un...- dijo Kara al ser interrumpida por su hermana.
-Mapache...- dijo Miranda.
-Jejeje amo cuando una termina la frase de la otra- dijo Connor.
Empezamos a reír, comimos nuestro delicioso almuerzo y terminamos con nuestra cajita de leche. Todos nos decían infantiles pero no nos importaban ya que la lechita sabor mora azul es deliciosa.... Las descubrí ya que mamá se las compra a Jamil, las miradas se dirigían a nosotros siempre que la bebíamos.
A lo lejos vi a Eliam hablando con una chica y llamó mi atención.
-Tu hermano ya anda con alguien más!?- dijo Eliana
-Nooo... No sé...- dije pensativa.
Terminó el receso y volvimos a clases, él maestro de historia nos hizo contar la nuestra ya que no quiso dar la clase.
Clarooo quiere que le cuenten el chisme de nuestras vidas, la mía sería la más interesante. 
<Qué voy a decir!? hola, fui secuestrada y tengo un trauma....> pensé, reí un poco por mi voz mental de sarcasmo, él profesor llamo a cada uno por número de lista, para mi suerte era una de las últimas, así que no me preocupe por pasar hoy, me relaje en mi silla y escuche atenta a mis compañeros, hasta que paso la que me caía mal, deje de poner atención y me recoste en la mesa, Connor se recargo en mi, cerré los ojos por un momento y me perdí.
Abrí los ojos ya que Connor me estaba sarandeando, lo mire sin ninguna reacción.
-Hey.... Jajaja ya despierta, tenemos que irnos- dijo sonriendo.
-Qué!?, que no faltaban 4 clases?- dije algo alterada.
-Tu lo has dicho, faltaban... Te quedaste dormida en historia y los otros maestros dijeron que te dejáramos dormir ya que te veías cansada- contestó guardando sus cosas. 
-Ahhh que genial, ahora me caen bien esos maestros jajaja- dije tomando mi mochila.
Salimos de la escuela y caminamos hasta el centro.
-Por qué siempre caminamos de regreso si podemos tomar el autobús?- pregunto Connor.
-Amm.. Porque tenemos que pasar a comprar nuestra manzana y porque es relajante caminar viendo las estrellas- dije sonriendo.
-Cierto...- contesto.
Llegamos a casa, Connor paso y cenó con nosotros, de ahí se tuvo que ir, yo subí a mi habitación a hacer tarea y copiar  los apuntes que no tome ya que me visito Morfeo a media clase.
Al terminar, me acosté nuevamente en mi cama, me puse los audífonos y le puse play a mi playlist.
Cerré los ojos y me relaje un poco, decidí despejar mi mente, tenerla en blanco.
<Recordaras poco a poco> pensé.
Me deje llevar por la música, me relaje tanto que me volví a dormir.



                                     Continuara...
 Escritora: Mikaelí Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelo: Axcel Sánchez y Meli Roa

 

domingo, 13 de enero de 2019

El Sujeto (capitulo 23)

Eider

Legue tarde a clases por estar con Eliam, esperé un rato para entrar al salón ya que no quería que notaran que había llorado.
Pedí permiso, el maestro de literatura sólo me miró y me dejo pasar. 
Connor me miró con curiosidad y me preguntó por qué había llegado tarde, pensé en decirle, pero recordé que él había estado mintiendo así que hice lo mismo.
-Me levante tarde...- dije en un susurro.
Obviamente supo que era mentira, pero se conformo con esa respuesta.
Todo el día estuve pensando en lo que paso con Ethan, sé que ya había pasado tiempo, pero esos recuerdos estaban bloqueados y fue como volver a vivirlos, los sentí tan real.
En receso ni preste atención a lo que decían mis amigas, tanto que me dieron varios golpes, Connor intentó tocar mi brazo pero me aleje de él lo más que pude. Me sentí mal por eso pero tan solo tener cerca a un chavo hacía que me diera ansiedad. Con excepción de Eliam ya que era mi hermano y necesitaba un abrazo.
Llego la hora de irse a casa, Connor me acompaño como siempre, pasamos por la tienda de manzanas y le compramos una al señor, él intentaba conversar pero yo no dejaba de pensar.
-Eider!- dijo Connor, pero yo iba sumida en mis pensamientos.
-Eider!- grito más fuerte.
Me detuve de golpe y lo mire.
-Qué te pasa!?, has estado rara todo el día conmigo- dijo
-Yyooo...- dije con lágrimas en los ojos.
Intentó abrazarme, pero di un paso hacia atrás, él me miro con tristeza.
-Recordé algo Connor- dije intentando tragar el nudo que empezaba a formarse en mi traquea, mi pecho comenzó a doler así que coloque mi mano para intentar aliviar el dolor.
-Qué recuerdas?, Porqué no me habías dicho?, Dónde quedó eso de contarnos todo!?- pregunto Connor gritando.
-Cómo te voy a contar, si tú también me mientes!- dije enojada.
Me di media vuelta y seguí con mi camino, él intento tomar mi mano, pero yo se la arrebataba, forcejeo conmigo hasta que sujeto con fuerza mis brazos y me impedía moverme.
-Eider... Dime que recuerdas... - dijo muy serio que hasta me intimido.
- Recuerdo ese lugar y la voz de él...- dije.
<Carajo... Por que no pude decirle otra cosa... Ay Eider, siempre tienes que decirle la verdad...> pensé, se me quedó viendo como tratando de adivinar mis pensamientos, se pego tanto a mi cara que me dio nervios.
-Ya suéltame- dije empujándolo.
-Te llevare a casa - contestó 
El resto del camino insistí en que me dijera porque estaba actuando tan extraño, pero solo evadía las preguntas.
-Ya dime porqué estabas con mi hermano en esa cabaña!- le grité.
Se me quedó viendo y se puso pálido, ya no tenía escapatoria, me tenía que decir si o si.
-Poorrqueee, es algo entre él y yo, no es cosa de mujeres- contestó 
-Deja de mentir Connor, te conozco...- dije arqueando la ceja.
Connor cada vez que mentía arrugaba un poco la nariz, él lo hacia inconscientemente y nunca se dio cuenta.
-No me obligues a decirte por favor... Algún día te vas a enterar, te lo diré... Pero no ahora, dame tiempo si?- dijo mirándome a los ojos.
-Prometes que me dirás todo?- pregunte como niña pequeña.
-Si!, lo prometo- respondió.
-Lo prometes por el osito bimbo?- dije riendo 
Él rió y asintió. Llegamos a casa y él se marcho, cuando llegue ya estaban cenando, me uní a devorar la comida y me fui a mi habitación.
Comencé a recordar lo que pasó con Ethan y empecé a sentirme mal, pero a pesar de que me daba miedo recordar, quería saber que me había pasado, cerraba los ojos y hacia mi mayor esfuerzo para recordar algo, repetía lo que me decía esa voz pero nada.
-Vamos.... Yo sé que puedes recordar algo más... Tienes que saber quien fue!- dije haciendo berrinche.
Tras horas de intentos por recordar algo, terminé agotada mentalmente, me recosté mirando al techo, luego vi la ventana y luego las estrellas, la noche se veía tan cálida, corría aire fresco, posicione mis ojos en la Luna, se veía tan brillante, como si solo brillara para mí, era tan blanca y tan bella.
Mis ojos comenzaban a cerrarse, empece a luchar contra ellos pero eran más fuertes que yo, solo lograba ver un hilo de luz y recordé algo.
Cerré los ojos y me aferre al recuerdo.
Comencé a visualizar una calle, iba caminando, veía la hora en mi celular, se me hacia tarde, así que corte camino por un callejón y sentí como me taparon la boca con un trapo que olía muy mal, quise forcejear pero el líquido en aquel trapo hizo que me empezara a marear, comencé a ver borroso, sentía como me quedaba sin fuerzas y alguien arrastraba mi cuerpo hacia un auto, el sujeto cargo mi cuerpo pero nunca pude verle el rostro, intente gritar pero no me salía voz, sentía una impotencia por no poder moverme, me volvió a poner el trapo y tuve que respirar más hondo, así que todo se puso negro.
Abrí los ojos, me senté a mirar la nada, había recordado algo más, como me habían secuestrado, tenía que hacer más intentos por seguir teniendo recuerdos, pensé en realizar lo de la hipnosis otra vez, pero aun tenía mis dudas, el tener recuerdos es una cosa, pero la hipnosis ya era otra, era como si en realidad estuviera ahí. 




                                                           Continuara....

Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelos: Eugenio Magaña y Meli Roa 

 

viernes, 4 de enero de 2019

El Sujeto (capitulo 22)

Después de cenar, lleve a Eugenio de vuelta a la cabaña, al llegar me dio un abrazo, pude notar que una lágrima se derramaba por su ojo derecho. Creo que pensó que no me di cuenta ya que la retiro de inmediato, correspondí a su abrazo  y decidí partir, en el camino estuve pensando, ya no podía seguir viviendo así, pero no sabía que hacer.
Llegue a casa, me detuve unos minutos afuera, viendo la ventana, mamá estaba haciendo la cena, Eider y Jamil estaban viendo algo en la televisión. 
-Lo siento hermanita...- dije mirando a Eider.
Respire hondo y suspire, mire al cielo y sentí una brisa que me dio paz.
-Gracias...- dije al viento.
Decido entrar, mamá me recibió con una sonrisa y Jamil corrió a abrazarme, la tome en brazos y fui hacia mamá.
-Qué vamos a cenar?- pregunte, la hamburguesa no me había llenado.
-La carta del menú, solo tiene spaguetti verde y un bistec empanizado con pure de papa- contestó mamá entre risas.
Eider comenzó a poner los platos y cubiertos sobre la mesa, yo ayude a mamá a servir.
Hicimos oración y comenzamos a cenar, Jamil no dejaba de decirme como le fue en su día, me platico que un niño de su salón le aventaba tierra y que quería morderla.
-Dile que si te vuelve a aventar algo voy a...- no termine de hablar porque mamá me interrumpió.
-Jajaja cariño, no le hagas caso a tu hermano, mejor dile a tu maestra si?- dijo mamá 
-Dale un golpe- dijo Eider.
Comenzamos a reír ante el comentario de Eider y seguimos cenando.
Al terminar, tome a Jamil de la mano y la lleve a que se lavara los dientes, después de un rato platicando de princesas y sus caricaturas, comencé a cantarle para que se durmiera, cuando logre mi objetivo estuve un rato mirándola y acariciando su cabello, se veía tan tierna dormida, le dí un beso en la frente y me fui a mi habitación.
Me recosté en mi cama y me llegó un mensaje, era Violet.
<Holaxd> 
Mire el techo y luego el mensaje, no quería lastimarla otra vez, sabía que ella me seguía queriendo, al igual que yo a ella, tecle palabras sin sentido y luego las borraba, hasta que salió un mensaje que no quería mandar.
<Te sigo queriendo...>
Entre en pánico por un momento, bloquee mi celular y lo arroje a una almohada, tras unos segundo escuche que me llegó un mensaje, quería leerlo, pero me daba miedo la respuesta, la curiosidad comenzó a comerme por dentro, tras unos minutos de darle vuelta al asunto, decidí tomar valor y ver mi celular.
<Yo también>
Sonreí al momento, pero luego me quede pensando y mi corazón empezó a doler, volví a bloquear el celular y me fui a dormir.
Al día siguiente desperté en la misma posición en la que me quede dormido, creo que me había torcido ya que me dolía mucho el cuello. Salí de la habitación, fui al baño, me mire al espejo y me sentí como un idiota.
Me aliste para ir a la escuela, baje a desayunar y después me fui con Eider a la parada de autobús, noté que quería platicar conmigo, pero yo solo la  miraba con indiferencia.
No sé que había pasado con Ethan ya que estaba muy seria, como pensativa.
Deje a Eider en su salón, ella sonrió, no se esperaba eso.
-Te gusta Hugo?- pregunte, ella se ruborizó al instante y se agarro las mejillas.
-No lo se...- dijo
-Cómo que no lo sabes?- pregunte
-Es que, no sé si este lista para tener a alguien- contestó algo triste.
Me gire y di el primer paso para irme pero Eider me jalo del brazo y me abrazo, correspondí a su abrazo y acaricie su cabello.
Comenzó a llorar, me quede en silencio abrazándola.
-Estoy empezando a recordar...- dijo entre sollozos.
Me paralice al escuchar sus palabras, ella se apartó un poco de mí, me miro con sus ojos llenos de lágrimas y toda roja de la nariz y ojos.
-Qué recuerdas? pregunte algo serio.
-Recuerdo....Cccuuaaanndooo- dijo con la voz entre cortada.
Se le tapo la nariz de tanto moco y ya no podía hablar ni respirar bien, siguió abrazándome mientras yo me hacia mil ideas en la mente.
-Ven..- dije tomándola de la mano.
Llegamos a una banca y la senté.
-Qué recuerdas Eider?- pregunte tratando de demostrar paciencia y serenidad.
-Recuerdo su voz.. Recuerdo el lugar... Recuerdo  sus manos- dijo aun llorando.
La abrace con más fuerza, sentía impotencia al no poder hacer nada. Trate de tragarme el nudo que comenzaba a formarse.
-Recuerdas quien fue?- pregunte algo nervioso.
-No aun no... Y a no quiero recordar Eliam, estaba bien sin esos recuerdos!- 
No supe que decir, ella estaba sufriendo, seguía sufriendo y yo no podía evitar eso.
Pensé en decirle, pensé en confesar todo de una vez, pero sabía que no podía. En parte también era mi culpa.
Estuvimos un rato sentados en esa banca, en silencio, solo escuchando como jalaba aire por su nariz un poco obstruida por sus mocos.
-Siempre vas a ser mi hermano, se que tu también sufres aunque no quieras decirlo, se que siempre vas a protegerme- dijo aún con lágrimas.
No pude aguantar más y deje salir una lágrima, ella la limpio y se despidió, dijo que no podía perder otra clase.
La mire hasta que se perdió entre los pasillos, en eso recibí un mensaje
<Ya sé que paso... -Eugenio>


                                                            Continuara....
Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelos: Kaly Roa y Alan Cid