jueves, 27 de junio de 2019

El Sujeto (capitulo 32)

Ethan me despertó, parpadee varias veces y él me miraba algo raro.

-Estás bien?- pregunto 

Toque mi mejilla y me di cuenta que tenía lágrimas, él me entrego un pañuelo y las seque, me devolvió mi paleta y comenzó a hacerme preguntas de como me sentía.

-Recordé más cosas, pero no quien es- dije algo decepcionada.

-Descuida, poco a poco veo que también te haces fuerte- dijo con una sonrisa.

Efectivamente, me sentía un poco más fuerte, quería superar eso. 
Me despedí de Ethan y regrese con mamá, al llegar a casa Eliam estaba cocinando y Aron estaba cargando a Jamil.

-Oh! mira quien llego- dijo Aron a Jamil.

La bajo y la pequeña corrió hacia mamá, me senté en el comedor y Aron empezó a poner los platos.

-Que sorpresa! y ese milagro que estas cocinando Eliam?- pregunto mamá 

-Jajajaja yo lo obligue, perdió una apuesta- dijo Aron

-Qué tipo de apuesta?- pregunte

Eliam le disparo con los ojos y Aron dijo que luego me decía, comenzamos a comer, mi hermano había hecho un rico spaguetti con queso, sabia delicioso, Aron casi se come el plato.

-Eliam, tienes que cocinar más para mi por favor- dijo Aron

Eliam negó con la cabeza y siguió comiendo, a mi hermano no le gusta mucho meterse a la cocina, una lastima porque cocina muy rico, mamá y yo siempre nos quedamos con ganas de más cada vez que cocina, pero es muy difícil convencerlo de que lo haga.
Después de comer, mamá preparó café, Aron y yo fuimos a comprar galletas, en el camino me pregunto como me fue en mi consulta y le platique mi progreso, él sonrió y me pellizco la mejilla.
En eso pasó un auto y el agua iba a salpicar y Aron me puso de escudo para que no se mojara, yo termine tragando agua sucia...

-Oye!...- grite

Él comenzó a reír al verme empapada, yo comencé a darle golpes en el brazo.

-Jajajajaja lo siento, no me quiero mojar...- dijo entre risas.

Llegamos a casa y me fui a cambiar, al bajar, mamá me dio una taza de café y nos pusimos a ver una serie, le quitaba galletas a Aron en venganza de lo del charco.
Terminamos de ver la serie, me despedí de Aron y me fui a mi habitación.

Me recosté en mi cama, miraba el techo... <Tengo que recordar> me decía una y otra vez mientras me quedaba dormida.
Al día siguiente desperté con el cabello todo enredado en la cara, me despeine con mis manos por la desesperación de no poder recordar más, me estuve un rato acostada viendo el techo y después llegó Jamil.

-Hermana es hora de despertar...- dijo arrojándose ensima de mi.

Tome a la pequeña y le empece a hacer cosquillas, no dejaba de reírse como loca desquiciada así que comencé a reír con ella.

-Bien chamaca es hora de bajar- dije

Bajamos a desayunar, mamá hizo sandwiches y papas fritas, me supieron a gloria, la verdad mamá no se queda atrás en cuestión de la comida, supongo que Eliam lo sacó de ella.
 Después Eliam salió con Aron. Mamá, Jamil y yo nos quedamos en casa, planeábamos tener tarde de chicas,   pero mamá recibió una llamada de Luisa, al parecer su querida amiga se había peleado con su galán y necesitaba a mamá.

-Ve... Yo me quedo con Jamil- dije sujetando su mano.

-No!, como crees... Nos vamos las 3- dijo mamá con voz firme.

A ella no le gusta dejarme sola, que en si sería con Jamil, pero pues es una pequeña de 3 años, la encargada sería yo.

-Pero ma.... Luisa te necesita nada más a ti... y aunque nos quiera mucho a Jamil y a mi, pues es obvio que vamos a hacer mal tercio...- dije haciéndole ojos de perrito.

Me miro con cara de pocos amigos y me dijo que fuera por mi sudadera, mientras tomaba el abrigo de Jamil. 
Con mi bandera de derrota subí a mi habitación y fui en busca de mi sudadera, al entrar a mi habitación de mala gana note que había una rosa blanca en mi cama junto con una nota, me acerque y decían las mismas palabras que la rosa anterior, voltee a la ventana y vi que estaba abierta, mis piernas comenzaron a temblar un poco y comencé a sudar, pero me arme de valor y me acerque a paso ligero hacia la ventana, quite la cortina y me asome sigilosamente, mis palpitaciones comenzaban a hacerse más fuertes y mi respiración comenzó a agitarse < carajo... porque me pongo tan nerviosa> decido asomarme y no vi a nade, miro a todas las direcciones y a lo lejos pude ver una sombra detrás de un árbol, en cuestión de segundos desapareció, así que cerré la ventana con seguro y me di la vuelta en dirección a la puerta.

-Ya estas lista?- dijo mamá en frente mio.

Di un grito y un salto al verla, Dios... Casi me da un infarto.

-Jajajaja anda... Apurate- dijo mamá

Tome mi sudadera y fui tras ella, subimos al coche y mamá le mando un mensaje a Eliam diciendo que íbamos  a salir, en el camino me quede pensando si la sombra que vi se trataba de alguien o si solo fueron alucinaciones mias.
Al llegar a casa de Luisa, saludamos y tome a Jamil en brazos, la lleve a ver la televisión en lo que mamá y ella platicaban, incline un poco la cabeza para escuchar el chisme. Luisa comenzó a llorar y mamá la abrazaba, al parecer el susodicho la había terminado, no pude escuchar todo ya que Jamil me distraía un poco. 




                                                      Continuara...

Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelos: Kevin Huerfano y Kaly Roa 

 

El Sujeto (capitulo 31)

Al día siguiente fui aver a Ethan, me estuve preparando mentalmente para decirle que se volviera a meter en mi cabeza per aún así llegue nerviosa a su consultorio. Sabía que Connor tenía razón y necesitaba recordar, yo fui la primer victima y no quería que hubiera una segunda.

Llegue temprano, raro en mi, así que Eider... Te ganaste tu estrellita. Esperé afuera a que diera la hora, mientras me puse mis audífonos y escuche música, hice casi un video musical en el pasillo, quise cantar a todo pulmón, pero no quería que Ethan saliera y me viera en ese estado, si estuviera Eliana si lo haría, pero como no estaba conmigo opté por solo hacer mímica.
Llegó la hora y se abrió la puerta, salió un joven alto, llamó mi atención ya que estaba vestido de negro de pies a cabeza y tenía una gorra, no me dejo ver su rostro, me encogí de hombros y entré al consultorio.

-Y ese quién es?- pregunte a Ethan

-No puedo darte información de mis pacientes- contesto 

Hice una mueca y tome asiento, tome una de las paletas que tiene en una mesita y me la metí a la boca.

-Bien...- dijo Ethan

-Quiero saber quien es- dije seria, aunque con la voz un poco temblorosa.

-Ahhh.... Creo que no es bueno forzarte- contesto Ethan.

-estoy lista- dije firme

-Estas segura de que quieres hacerlo de nuevo?- pregunto 

Asentí y seguí con mi paleta, él fue por su computadora y me puso de nuevo el espiral. 

-Sentirás que te quedas dormida...- dijo 

-Qué le hago a mi paleta?- pregunte 

Ethan se me quedó viendo con cara de asco y me extendió la mano para tomar mi paleta.

-Vuelve a ese día Eider....- dijo 

Sentía su voz un poco lejana y me deje llevar, tenía un poco de miedo pero trataba de tranquilizarme.
Cerre los ojos y cuando los abrí estaba todo oscuro, estaba yo sentada en una silla, no podía mover mis piernas ni mis brazos, una luz ensima de mi se ilumino, tenía puesta mi ropa interior y un vestido blanco, se veían mis hombros y parte de mis brazos, el vestido me tapaba hasta las rodillas pero podía ver que estaba descalza.

-Dejame ir... - dije con la voz entre cortada

-No linda.....- dijeron en mi oído

Sentía su respiración en mi nuca, luego pego su nariz en mi mejilla, yo intentaba alejarme pero no podía ya que con su mano derecha sujetaba mi cuello. En eso sentí como me mordió el hombro, no fue tan fuerte pero hizo que quitara un poco.

-Eso es muñeca, grita!- dijo la voz 

Comencé a llorar, mi respiración y mis latidos ya estaban agitados, sentía como mi pecho se elevaba con tanta fuerza que comenzó a doler.
Se alejó de mi y después me vendo los ojos con una venda. Ya no veía nada, solo lograba distinguir una sombra que se acercaba a mi rostro, en eso me sostuvo de la cara y rozo mis labios, intente agachar la cara pero me lo impedía, intentó besarme pero lo mordí, pude sentir su sangre correr por mi boca y cuello, se alejo de mi lo más rápido que pudo y sentí un golpe en mi mejilla.

-Lo siento, no quería golpearte, pero eso no se hace muñeca- dijo entre risas.

Me encogí en mi lugar, las lágrimas comenzaron a humedecer la venda y ya no distinguía bien ni la silueta de mi secuestrador.

-Ah!, ya manchaste tu vestido!- gritó- tendré que comprarte otro.

-Por qué me haces esto?- logre preguntar

-Porque eres perfecta...- 

-Perfecta?- pregunte sorprendida 

Acarició mi cabello, ya no dijo nada, solo sentía como me quitaba las cadenas de los pies y cubría mi boca y nariz con un trapo humedo, me desvanecí al inhalarlo.
Abrí los ojos, estaba acostada en una camilla nuevamente, pero esta vez sin la venda en los ojos, mire mi cuerpo, me veía tan flaca y pálida, mi estómago comenzó a rugir, me exigía comida, mi traquea se sentía tan seca y mis labios comenzaban a agrietarse. Tenia como pequeños moretones en mis muslos y brazos, gire al lado izquierdo, mire por unos segundos mi hombro, donde ahora tenía una marca de una mordida.  <Dios mio, sácame de aquí> . Se abrió la puerta, el miedo volvió a mi, no dejaba de temblar, vi a lo que parecía un chavo alto y  delgado, traía un bandeja con.... Comida!, parecía que mi olfato se había agudizado y mi boca comenzó a salivar como loca, intente ver su rostro pero se cubría con una gorra, rodeo la camilla y saco una hamburguesa, olía deliciosa, el hambre fue más fuerte que mi miedo y él comenzó a alimentarme.

-Vaya... Creo que ya tenías hambre- dijo riendo

Intentaba masticar y tragar sin ahogarme, tenía tanta hambre que sentía que podía comerme hasta la servilleta, una vez que termine con la hamburguesa me dio agua, ya sentía que podía vivir un poco más, tome un poco de fuerza con ese pequeño alimento. Comencé e pensar el porque me tenía ahí y porque hasta ahora me daba de comer si se suponía "me amaba".

-Quién eres?- dije 

-Esa pregunta no puedo contestarla- respondió.

-Por qué?- volví a preguntar

-Por que no lo entenderías

-Qué quieres de mi?

-Quiero tenerte.... - contesto- completa...- susurro 

Esas palabras, en definitiva era un psicópata. Rodeo nuevamente la camilla y se fue, comencé a llorar nuevamente, tenía frío, estaba desesperada ya ya no quería estar en ese lugar. Intente recordar si alguien me había acosado en los últimos días pero yo nunca note a alguien...


                                                                    Continuara....

Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelos: Eugenio Magaña y Meli Roa 


El Sujeto (capitulo 30)

Me levanté temprano ya que me quedé dormida en la habitación de Jamil y ella sin querer me dio una cachetada, la causa de que despertara, me costo trabajo abrir los ojos y me talle la mejilla, pensé en decirle algo pero me di cuenta que estaba dormida así que me quede callada, la volví a tapar con la cobija y me fui a mi habitación, cuando abrí la puerta Connor estaba durmiendo en mi cama, así que me impulse y le caí en sima.

Le saque todo el aire al pobre y me empecé a reír, abrió los ojos de golpe y jalo aire, entonces me hizo taco con las cobijas y se acomodo ensima de mi.

-Jajaja casi me infarto por tu culpa!- grito 

-Jajaja hubieras visto tu cara, jajajaja no puedo jajajaja- conteste entre risas, hasta me salieron lágrimas. 

-Ahora para que se te quite no te voy a dejar ir- dijo cerrando los ojos y fingir dormir.

Yo parecía una oruga intentando sobrevivir a su depredador, pero solo hacia movimientos raros y no pude quitarlo de ensima.

Sus cabellos comenzaron a caer por mi cara y me empezaron a picar la nariz, así que empecé a estornudar, él quito su cabellos pero siguió durmiendo, tenía su cabeza en mi pecho, miraba el techo ya que no tenía nada que hacer y él no se iba a quitar, me quedé dormida sin darme cuenta.

Cuando desperté estaba sola en mi habitación, me levante lentamente y baje, todos estaban desayunando.

-Jajaja ya despertaste oruga?- dijo Connor.

-Si, ya vi que me abandonaste....- conteste-

Me senté y mamá rápidamente me sirvió de comer, hot cakes, respire el aroma y mis tripas se emocionaron, tome la cajeta y la crema de avellana y comencé a comer.

Me fui a cambiar, Connor quiso salir al cine, Gerson y Eliam se fueron a ver a sus amigos.

Al llegar al cine no nos decidíamos en que película ver, él quería ver una de terror y yo una de acción, pero gane yo, lo convencí con que le compraría sus palomitas con mayonesa y catsup si me dejaba elegir a mi la película.

No entiendo como le pueden gustar las palomitas así, una vez me comi una plasta de mayonesa por su culpa y casi me vomito a media sala.
Entramos, él llevaba la bandeja con la comida y yo iba abriendo paso, reí al ver que casi se tropieza con un escalón, iba a tirar todo el sonso.... Nos sentamos y comencé a comer de las palomitas que solo tenían queso.

-Le pusiste mayonesa y catsup a casi todo....- dije haciendo berrinche  

-Jajajaja te deje escoger la película no?- contestó sonriendo 

-Mmmmm.- me tuve que quedar callada ante su argumento.

Comenzó la película y nos acabamos las palomitas, los nachos, el refresco y las gomitas, a mitad de la película me andaba haciendo reír ya que me quitaba las gomitas y se las ponía de bigote.
Las personas me callaron varias veces por su culpa, pero no me importó mucho, al salir del cine nos encontramos a Eliana y corrí a abrazarla como si hubieran pasado meses de no verla.

-Qué hacen aquí?- pregunto 

-Es obvio no?- dije señalando el cine.

Se dió un golpe en la frente y sonrió, ella comento que un chico la invitó a comer.

-Y qué pasó?, Quién es?- pregunte intrigada.

-Es del que te hable el otro día, es súper lindo,  creo que si le gusto- contesto algo sonrojada.

-Como no le vas a gustar, si eres genial- dije abrazandola.

-Y dónde está?- pregunto Connor

-Allá- señalo a un joven alto, que estaba formado en la fila de los helados.

-Bien... No queremos interrumpir tu cita- dije jalando a Connor del brazo y guiñándole un ojo a mi amiga.

-Adiós...- dijo Eliana con una sonrisa en la boca.

Connor y yo paseamos por toda la pequeña ciudad hasta que llegamos a un parque, corrí a los columpios y él comenzó a mecerme.

-Mañana verás a Ethan?- pregunto

-Si...- dije algo seria 

-Y si te está ayudando?- pregunto

-Si, antes no podía ni hablar del tema, y no recordaba absolutamente nada- dije mientras el aire me despeinaba.

Le comente a Connor como me sentía y que me daba miedo recordar lo que pasó, pero él supo como  tranquilizarme incluso  me convenció de tratar de recordar, me dijo que la persona que me hizo eso tenía que pagar su cometido. Que talvez esa persona le podría hacer daño a alguien más.
Después de platicar un rato más, me llevo a casa, saludo a mamá y se fue a su casa. Eliam no estaba, así que mamá y yo aprovechamos para ver películas.




                                                            Continuara.....
 Escritora: Mikaeli Roa 
Fotógrafo: Neftali Hdz
Modelos:  Axcel Sánchez y Kaly Roa