domingo, 2 de febrero de 2020

Goemul (Cap 7 Final)


Sostuve a Sonnet en mis brazos, lo cargue y lo saque de la cueva, mis piernas temblaban de todo lo que acababa de suceder, no sabia que decir, no sabia que hacer, al final había entendido todo, las lágrimas comenzaron a salir, abrace a Sonnet con más y más fuerza y me quebré, llore hasta llegar al coche de Alaia.
—Ya no llores mami, ya acabo todo, estaremos bien— dijo Sonnet mientras quitaba las lágrimas de mi cara.
—Lo sé, es sólo que no sabes lo preocupada que estaba por ti, ¡Creí que iba a perderte! — dije besando su frente.
—No me vas a perder nunca…
—Suban al coche, los llevare a mi casa— dijo Alaia.
Subimos al coche y Alaia arranco el auto. Llegamos cerca del pueblo, era pequeña, pero hermosa. Sonnet se quedó dormido en el camino, así que lo cargué y entramos a la casa, me senté en el sillón y lo acosté en mis piernas, estaba tan cansada… Que sin darme cuenta me quede dormida.
Cuando desperté, Sonnet no estaba, me levante de golpe y comencé a buscarlo, llegue a la cocina y lo vi sentado comiendo galletas mientras platicaba con Alaia, me regreso el alma al cuerpo cuando lo vi.
—Vaya, hasta que despiertas, creímos que habías entrado en coma — dijo Alaia mientras reía.
  —Creo que estaba cansada— dije mientras cargaba a Sonnet en mis piernas.
—Es un niño muy inteligente— dijo Alaia.
—Sí, lo es
—Mami, ¿Qué pasara con papá? — pregunto Net algo preocupado.
—Él no podrá lastimarnos nunca más… Lo prometo— dije dándole un beso en la nariz.
Agarre una galleta y la metí a mi boca, cenamos y platicamos un buen rato, fue una linda noche, por primera vez en tanto tiempo me sentía segura, sin miedo a que alguien llegara y me golpeara o me insultara, creo que esto era sentirse libre, había rescatado a mi hijo, habíamos vencido al Goemul, ahora ningún niño pasaría por todo eso, Jaziel no volvería a tocarnos, me encargaría de demandarlo para que pagara por todo lo que nos ha hecho, era momento de comenzar desde cero.
—Ya es noche, tengo un cuarto extra arriba, creo que les gustará— dijo Alaia con una sonrisa.
—No sé como pagarte todo lo que has hecho por nosotros Alaia, buscare un trabajo y nos iremos pronto— dije algo apenada.
—No tienes que agradecerme nada Kala, después de todo lo que has pasado te mereces algo bueno, y no tienes que irte, puedes quedarte conmigo, yo ya estoy grande y me haría bien una compañía— dijo señalándome la recamara.
—Podemos vivir contigo? — pregunto Net con una sonrisa en su cara.
—Pero claro que sí pequeño, puedo ser tu abuela, jugaremos todos los días.
—Sí, ¿oíste eso mami?
—Sí, escuché todo— dije con una sonrisa apenada.
Entre al cuarto y Alaia se despidió dándonos las buenas noches, Net se recostó en la cama y en cuestión de segundos se quedo dormido. Mire la ventana y comencé a llorar, pero esta vez eran lágrimas de alegría, después de todo lo que he pasado, al fin había mejorado algo, ya no tenia miedo, mientras tenga a mi hijo, todo estará bien.  



                                                                 Fin.

Escritora: Kaly Roa xD 


  

sábado, 1 de febrero de 2020

Goemul (Cap 6)


Salí de la casa y me subí al coche de Alaia. Mis manos temblaban un poco, al fin me había armado de valor para no obedecer a Jaziel, una parte de mí estaba emocionada y la otra parte estaba aterrada, echa bolita en un rincón, solté una carcajada al pensar todo eso.
—Te encuentras bien? — dijo Alaia al ver mis reacciones.
—Sí, estoy bien… Estaré bien— dije sonriendo —Ahora… vamos por mi hijo.
Comenzaba a anochecer y nos dirigíamos a una de las cuevas cerca de la montaña, el silencio nos invadía entre Alaia y yo, pero supongo que las dos estábamos pensando que haríamos cuando llegáramos, tenia la esperanza de que Sonnet estuviera ahí, tenía que estar ahí, no había más cuevas cerca de todo el pueblo. Miraba por la ventana del coche, el bosque se veía tan tétrico, sin una sola iluminación, había tanto silencio, sólo esperaba que          Sonnet no tuviera miedo, recordé que me dijo que aún ni lo podía tocar porque no le tenia miedo… Sin embargo, lo veía y lo creó por sus traumas, así que había la posibilidad de que si lo lastimara.
—Ya cállate! — grite sin pensarlo.
Alaia dio un pequeño salto y me miro sorprendida.
—No dije nada…
—No, me dije a mí, es que a veces hablo conmigo misma, no me hagas caso— dije algo apenada.
—Esta bien, te entiendo, lo que has vivido no es fácil, no has dormido y cuanto te apuesto que tampoco has comido, es normal hablar solo— dijo con una sonrisa en su rostro.
—Hemos llegado, mira…— dije señalando la entrada de la cueva.
Un escalofrió recorrió mi cuerpo, no era momento de sentir miedo, sin embargo, lo sentía, pero no era un miedo común, había algo extraño.
—Entrare contigo— dijo Alaia.
—No, estaré yo sola.
—No te pregunte, es momento de matar a esa cosa…
—Y cómo harás eso?
Ya lo verás…
¿Algo sabía Alaia que yo no? ¿Cómo iba a matarlo? Se supone que cada niño crea a su monstruo, el bosque estaba embrujado. Miles de preguntas inundaban mi cabeza, comencé a marearme un poco, sostuve mi cabeza y respire profundo, creo que el mal pasarme y no dormir ya me estaba afectando, pero no era momento de pensar en eso, tenía que confiar en Alaia, no tenia otra opción.
—Confío en ti— dije segura.
Nos adentramos a la cueva, Alaia llevaba una linterna, caminamos y caminamos hasta llegar a una especie de lago, había una roca enorme justo en medio y Sonnet se encontraba inconsciente justo en medio de ella. Quise correr hacia él, pero Alaia no me dejo.
—Espera… El Goemul debe estar cerca— dijo sosteniendo mi mano.
En eso vimos como el Goemul se hacía presente en medio de la oscuridad, era muy alto, a comparación de la ultima vez que lo vi, sus ojos te atrapaban de una manera sobrenatural. Caminó hacia Sonnet y lo sostuvo con sus garras, no pude soportarlo más y corrí hacia él.
—Sueltalo— dije mirándolo a sus horribles ojos.
El monstruo me miró fijamente, se acerco a mi cara y me golpeo, haciendo que cayera al suelo, Sonnet despertó y me miró confundido, el Goemul lo soltó de inmediato.
Me arrastre y jale a Sonnet, él pequeño se aferro a mi pecho.
—Todo estará bien, te tengo— dije sosteniéndolo contra mi cuerpo.
El Goemul se empezó a arrastrar hasta nosotros, esa era la imagen que me traumaría de por vida, comenzó a abrir su boca, sus ojos se agrandaron más y más, me paralice, no supe que hacer, no podía moverme. De pronto Alaia se paro entre de nosotros y el Goemul.
—Tienes que ser fuerte Sonnet, el Goemul no es real, afronta tu miedo— dijo con desesperación en sus ojos.
En ese momento recordé todo lo que me había contado Alaia y lo entendí todo, sólo Sonnet podía matarlo, cada niño pudo matarlo, pero por miedo no lo hicieron.
Mientras pensaba, no me di cuenta de que el Goemul estaba justo detrás de Alaia.
—Cuidado! — grito Sonnet.
Alaia se aparto de inmediato y Sonnet salió corriendo hacia el Goemul, no podía creer lo que estaba viendo… Lo estaba… ¿Abrazando?
 Después lo sostuvo de su cara, sus pequeñas manos estaban sosteniendo esa cara…
—Te perdono… —dijo mirando esos ojos, que claramente le recordaban a su padre.
—Por qué no me dijiste? — dije mirando a Alaia.
—Porque tienes tantas cosas en la cabeza que no podías entenderlo en ese momento.
—Entonces así es como tiene que matarlo?
—Así es… tiene que aceptarlo y dejarlo ir…
Mire a Sonnet… se veía tan vulnerable, tan frágil, por primera vez lo estaba viendo quebrarse por completo.
—Te perdono, por todo lo que has hecho, por lastimar a mamá y a mí, así que ahora vete…— dijo llorando.
En eso vimos como el Goemul se retorcía y poco a poco se convertía en una mujer, vestía de blanco, tenia unas hermosas incrustaciones en su frente de pequeños cristales, su piel era blanca.
—Felicidades Sonnet, has sido el primero en resolver y quitar el embrujo— dijo acariciando su cara.
Alaia y yo estábamos petrificadas, no sabíamos reaccionar a todo lo que habíamos visto en ese momento, de esa cosa horrible se había convertido en algo hermoso.
—Puedo morir en paz pequeño, te agradezco que hayas superado tu más grande trauma, recuerda que una que perdonas… Todo se convierte en algo hermoso— dijo dando la vuelta y desapareciendo.
Sonnet cayo de rodillas al suelo y comenzó a llorar con gran desesperación, corrí hacia él y lo abracé con fuerza. 


                                                                   Continuara... 

Escritora: Kaly Roa xD 



 

viernes, 31 de enero de 2020

Goemul (Cap 5)


Habían pasado 30 minutos desde que esa cosa se llevó a Sonnet, tenía que pensar muy bien como iba a rescatarlo la próxima vez que lo encontrara y creo que ya tenia el plan perfecto.
Salí de la cueva y me dirigí hacia el norte, donde se encontraba la otra cueva. Pero cuando llegue no estaba… Me destrozo el corazón al no verlo, sin embargo, mis esperanzas no se iban a ir tan fácil.
Regrese a casa a idear el plan que tanto había estado pensando, me dirigí a la recamara y quite todo de la pared, comencé a colgar notas y pequeños dibujos que hice para tener todo en orden y pensar con más claridad. Me sentía como un policía resolviendo un caso. Mientras armaba mis ideas en la pared, llego la misma señora de la cafetería.
 —Veo que lo has encontrado— dijo mirando mi desmadre de la pared.
Sí, vi su cara y… Espere, ¿Cómo rayos entro? Y ¿Cómo supo donde vivía? — dije bastante confundida.
—Me preocupé por tu hijo y te seguí, siento haberlo hecho, pero no quiero que pases por lo mismo que yo… Yo también perdí a mi hijo por el Goemul — dijo la señora sosteniendo mis manos— mi nombre es Alaia.
—Mucho gusto, soy Kala— dije un poco desconfiada.
En ese momento no tenia tiempo para enojarme por haber interrumpido y entrado a la casa, de hecho, ni siquiera tenía que enojarme, al contrario, la señora me ayudaría a entender todo y armar bien el rompecabezas.
—Ahora, veamos que has puesto en tus ideas— dijo mirando la pared.
—Aún no logro entender qué es…
—El bosque está embrujado querida, un Goemul… Son los miedos de tu hijo, la tristeza y enojos, frustraciones e incluso la desesperación de tu hijo, fue lo que creo a esa cosa, cada niño ve un monstruo diferente, ya que se va creando por lo que sienten, cada niño que ha llegado a vivir en este pueblo ha muerto por lo mismo y se han encontrado dibujos de diferentes monstruos, llega por sueños, aún no he descubierto cómo los elige, pero siempre logra su objetivo…— dijo mientras sostenía un pequeño dije en sus manos— lo he estudiado todos estos años… Cada detalle, cada pista que dejan los niños, todo…
Me quedé pensando un momento, analizando cada palabra que decía la señora, comencé a escribir más y más notas, a colocar hilos de colores para sostener cada idea y unirla con otra. Ya tenia una idea más clara por lo que Alaia me acababa de contar, ella y yo logramos encontrar la ultima pieza que faltaba.
—Entonces… La única clave es no tener miedo, es superando tus miedos estando con él… ¿Por qué lo demás niños no descubrieron algo tan fácil? — dije sosteniendo mi cara, llevaba varios días sin dormir y estaba cansada, parecía zombie a punto de morir.
—Porque no es tan fácil superar tus traumas Kala… Primero tienes que aceptarlos, si a un adulto le cuesta, ¿Imagínate a un niño? — dijo mirando una foto de Sonnet— ¿Él es tu hijo?
—Sí, su nombre es Sonnet, se parece mucho a mí, gracias a Dios— dije soltando una pequeña risa.
—Tu esposo te hizo todo eso verdad? — dijo señalando mis moretones.
—Sí… voy a matarlo…
—Qué dices? — dijo mirándome con miedo y dando un paso hacia atrás.
—El matarlo no significa agarrar el revólver y dispararle… Voy a matarlo internamente, en mis sentimientos, dejaré de amarlo… Y así morirá eventualmente…— dije con la mirada perdida.
—Ah, me habías asustado… Está bien eso, creo que no mereces estar con alguien que te golpee, ninguna mujer merece eso.
—Yo lo amaba, pero no sé que paso con él, que se convirtió en un monstruo, tal vez por eso el Goemul de Sonnet es así, su aspecto es como el de su padre, siempre que miras a Jaziel a los ojos da miedo.
En ese momento se escucho un ruido muy fuerte abajo, se escucho como un cristal quebrarse en el suelo, Alaia y yo bajamos a ver que sucedía. Cuando llegamos a la parte de abajo, vimos a Jaziel tirado en el piso, borracho, como lo he visto en los últimos años que hemos estado juntos, como siempre lo recuerdo, ahogado en su propia miseria. Se le había caído la botella de alcohol al suelo.
—Vamonos de aquí, no quiero estar con él nunca más— dije caminando hacia la entrada.
—Iré por el auto, te espero allá afuera, cualquier cosa gritas— dijo Alaia.
Caminé hacia la puerta, con el corazón en las manos, estaba cansada de todo, ya era tiempo de dejar todo atrás, era lo mejor para mí, así que seguí caminando, decidida a dejarlo y salvar a mi hijo, por primera vez confiando en mí misma, siendo fiel a mí, dándome cuenta por primera vez que, a su lado, estoy sufriendo…
—A dónde crees que vas? — grito Jaziel bastante enojado.
Lo mire con detenimiento, analizando cada parte de su cara… No pude evitar sonreír un poco, recordé cada momento feliz que vivimos juntos, pero después esa sonrisa se convirtió en una lágrima… El recuerdo de los golpes se hizo presente y supe que era momento de dejarlo ir… De dejar de tener miedo, ya no iba a soportarlo más… Ya era tiempo de tomar el control de todo…
—Adiós Jaziel… dije en voz baja y salí de la casa.  


                                                   Continuara...


Escritora: Kaly Roa xD