Escuche hablar de un hombre que ayudaba a la gente, ayudaba
a las personas que necesitaban medicamentos o que estaban pasando por una
situación difícil. Tantos eran los comentarios que escuchaba de él, que decidí
buscarle.. Asistí a la iglesia donde se congregaba, con una gran personalidad y
una gena sonrisa, un carisma alegre que contagiaba y parecía que iluminaba todo
a su alrededor.
Al final de la reunión me decidí hablar con él, le solicite
apoyo para poder hacer mi primera grabación. El me dijo que no podía ayudarme,
no me conocía y la razón por la que le solicitaba ayuda no le motivaba a querer
ayudarme. Siempre con un tono respetuoso y con palabras que me explicaban sin
ofender, ni lastimar los motivos por los cuales no podía apoyarme.
Su personalidad era magnética, y la verdad quería yo saber
más de ese ser humano, me invito a reunirme en el grupo de jóvenes que él
dirigía.. Acepte!
Todos los domingos asistía yo a sus reuniones, me fascinaba
como eran sus estudios, pues al final y solo hasta el final nos deja una gran
lección que llevarnos con nosotros.. Era un varón que leía mucho, de un verbo
como los que ya no hay.. Siempre aprendíamos una palabra nueva con él.
Recuerdo que le regale un cd que tenía varias biblias y
libros de diferentes autores cristianos, el cual a provechó muy bien para hacer
sus estudios para las reuniones de jóvenes.. y siempre agregaba con un toque
personal algún testimonio de su parte.
Al paso del tiempo nació entre nosotros una gran amistad, yo
empezaba a promocionar mi música en la radio, y como sabia que él era un
personaje con mucha experiencia le pedí me apoyara para mi primera entrevista
en radio.
Una tarde estuvo conmigo, dándome ideas y corrigiendo mis
escritos, me dio consejos e hizo que me sintiera más en confianza para ese
día..
Fue un éxito mi primera entrevista, en el programa “fuente
de salvación” gracias a sus consejos y su apoyo…
Por aquellos años yo hacía mucho ejercicio, pero no tomaba
nada de agua y si bebía mucha leche. Años de llevar esa mala alimentación
provoco que se me hicieran cálculos en mi uretra.
Recuerdo que estando en cama vino a verme, me trajo un
presente.. y me regalo una oración por mi salud..
Al pasar del tiempo yo asistí a otra iglesia, y de él..
Solo diré que la última vez que lo vi, salía de mi casa para
subir a su camioneta, le alcance en la esquina, le tome de la mano y le dije
firmemente mirándolo a los ojos..- Aun Somos Amigos?
El sonrió, tomo mi mano y la apretó..- NUESTRA AMISTAD ESTA
INTACTA MI QUERIDO RAPHA!!!!
Su mirada era distinta.. y sin embargo para mi seguía siendo
uno de mis mejores y más grandes amigos.
Dios le cubra con su manto de amor, y le permita seguir
cantando allá en su cielo..
Descanse en paz mi amado amigo en Cristo Jesús Enrique
Ochoa.

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