domingo, 2 de diciembre de 2018

El Sujeto (capitulo 19)

Connor
(Hace 1 año)

Recibí una llamada, era la mamá de Eider, contesté sin pensarlo dos veces.
-Ya apareció!- dijo la voz al otro lado de la línea.
-Dónde está!?- pregunté levantandome de golpe de la cama. 
-En el hospital de especialidades médicas- contestó.
Colgué y salí corriendo lo más rápido que pude, salí a la avenida y traté de parar un taxi, pero no se veía ninguno a la vista, así que decidí correr, alargue mis pasos, comencé a sentirme exhausto, pero no disminuí la velocidad, sentía que cada paso estaba más cerca de Eider.
Llegue al hospital sin aliento, abrí las puertas de golpe tratando de ver donde estaba la recepción. 
-Dis... Cul... Pe...- dije tratando de recobrar el aliento- donde.... Esta... La.... Paciente..... Ei... Der...?- pregunté.
-En el quinto piso, habitación 10- contestó la recepcionista.
-Gracias....- dije mientras corrí al asensor.
Tardo minutos que para mi fueron eternos, así que decidí tomar la escaleras, subía los escalones de 3 en 3, al llegar al cuarto piso, ´pise mal uno y caí hasta el tercer piso.
Mi tobillo se había torcido y me había golpeado la cabeza, traté de levantarme pero el dolor era muy fuerte. Un doctor salió detrás mio.
-Hijo, estas bien?- preguntó mientras corrió a ayudarme.
-Sii!, solo... Ayúdeme a levantarme- conteste.
Me apoye del hombro del doctor y logre incorporarme, me apoye en mi pie izquierdo e intente poner el pie derecho sobre el suelo, pero el más mínimo tacto que hiciera me estremecía del dolor, el doctor me tuvo que cargar y  me sentó en una silla de ruedas.
-Necesito llegar al cuarto piso!- exclame al doctor.
-Hijo necesito revisar tu pie- contestó.
Levantó mi pierta y mi tobillo comenzaba a ponerse morado.
-Creo que no es fractura, tal parece que es un esguince, pero te haré rayos X- contestó el médico.
-Doctor, no tengo tiempo para esto!, necesito llegar al cuarto piso- contesté con la voz entre cortada.
El médico ignoró mi comentario y me llevo al área de urgencias.
-Quedate aquí- dijo 
Espere a que se fuera, intente levantarme y apoyar ambos pies, pero con tan solo el rose de mi pie con el piso me inundo un dolor que invadió toda mi pierna, estuve a punto de caer al suelo, pero logré sujetarme de la silla, la mejor opción era regresar a esa silla.
Salí de urgencias con la silla, esperando no encontrarme al doctor, llegue al ascensor y presione el botón repetidas veces hasta que se abrieron las puertas, entre y presione el cuarto botón, al cerrarse las puertas del ascensor  pude ver que el médico corría en dirección a mi, pero las puertas se cerraron antes de que él llegara.
Legué al 4 piso, seguía avanzando lo más rápido que podía.
Por fin llegue a dicha habitación, estaba entre abierta. Espere unos segundos y abrí, ahí estaba...
Acostada en una camilla, con un respirador y su electrocardiograma. Se me hizo un nudo al verla, me talle los ojos, una lágrima brotó por mi ojo izquierdo, la retire de inmediato y me acerque a ella, su mamá tomo a Jamil y salió junto con Eliam.
Tomé la mano de Eider, tenía moretones en ambos brazos, me dolió el corazón al verla así, quise acariciar su mejilla y vi más detallado su ojo, estaba un poco morado, tenía como pequeñas mordeduras en el cuello.
Me acerque lo más que pude a ella y acaricie su cabello.
-Te encontré... - susurre en su oído.
Le di un beso en la frente y escuche la puerta.
-Aquí estas- dijo el doctor.
-Ya me encontró...Pfff- conteste 
-Tengo que tratar tu pie- dijo el médico acercan doce a mi.
-Por qué? Ni siquiera estoy registrado en el hospital- dije forcejeando con él.
-Tu nombre es Connor cierto?- pregunto
-Cómo sabe mi nombre?- dije algo sorprendido- ah!, me espía o algo así?, es un loco maniatico que secuestra chicos en las escaleras?- dije.
-Jajaja que tonterías dices.... Soy amigo de tu madre, Elizabeth y yo seguido nos mandamos mensajes de le volución de nuestros hijos, soy como tu tío y si se entera que no atendí tu pie, seguro recibiré un buen golpe- dijo sobando su cabeza.
Miro a Eider, creo que no había notado su presencia. 
-Eres amigo de ella?- pregunto.
- Si, soy su mejor amigo, sabes si se va a recuperar?- 
Miró su expediente y se quedó pensando unos minutos. Mencionó que le habían hecho varios estudios, que por lo que sabía de sus colegas, había recibido un golpe muy fuerte en la cabeza dañando el hipocampo, una parte del cerebro que se encarga de almacenar los recuerdos. Cuando despertara posiblemente tendría amanecía retrograda, olvidaría lo que sucedió, sumándole el trauma, también era posible que su mente bloqueara esos recuerdos.
-Nadie merece lo que le paso a tu amiga- dijo
Seguí mirando a Eider, se veía tan quieta, tan callada, tan blanca que sus lesiones en el cuerpo eran más notorias.
El doctor cuyo nombre no sabía y no pensaba preguntar, retiro la sabana que cubría a Eider, al ver su cuerpo, tristeza y odio me invadieron. 




                                           Continuara....

Escritora: Mikaelí Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelo: Axcel Sánchez 

   

No hay comentarios:

Publicar un comentario