Eider
Legue tarde a clases por estar con Eliam, esperé un rato para entrar al salón ya que no quería que notaran que había llorado.
Pedí permiso, el maestro de literatura sólo me miró y me dejo pasar.
Connor me miró con curiosidad y me preguntó por qué había llegado tarde, pensé en decirle, pero recordé que él había estado mintiendo así que hice lo mismo.
-Me levante tarde...- dije en un susurro.
Obviamente supo que era mentira, pero se conformo con esa respuesta.
Todo el día estuve pensando en lo que paso con Ethan, sé que ya había pasado tiempo, pero esos recuerdos estaban bloqueados y fue como volver a vivirlos, los sentí tan real.
En receso ni preste atención a lo que decían mis amigas, tanto que me dieron varios golpes, Connor intentó tocar mi brazo pero me aleje de él lo más que pude. Me sentí mal por eso pero tan solo tener cerca a un chavo hacía que me diera ansiedad. Con excepción de Eliam ya que era mi hermano y necesitaba un abrazo.
Llego la hora de irse a casa, Connor me acompaño como siempre, pasamos por la tienda de manzanas y le compramos una al señor, él intentaba conversar pero yo no dejaba de pensar.
-Eider!- dijo Connor, pero yo iba sumida en mis pensamientos.
-Eider!- grito más fuerte.
Me detuve de golpe y lo mire.
-Qué te pasa!?, has estado rara todo el día conmigo- dijo
-Yyooo...- dije con lágrimas en los ojos.
Intentó abrazarme, pero di un paso hacia atrás, él me miro con tristeza.
-Recordé algo Connor- dije intentando tragar el nudo que empezaba a formarse en mi traquea, mi pecho comenzó a doler así que coloque mi mano para intentar aliviar el dolor.
-Qué recuerdas?, Porqué no me habías dicho?, Dónde quedó eso de contarnos todo!?- pregunto Connor gritando.
-Cómo te voy a contar, si tú también me mientes!- dije enojada.
Me di media vuelta y seguí con mi camino, él intento tomar mi mano, pero yo se la arrebataba, forcejeo conmigo hasta que sujeto con fuerza mis brazos y me impedía moverme.
-Eider... Dime que recuerdas... - dijo muy serio que hasta me intimido.
- Recuerdo ese lugar y la voz de él...- dije.
<Carajo... Por que no pude decirle otra cosa... Ay Eider, siempre tienes que decirle la verdad...> pensé, se me quedó viendo como tratando de adivinar mis pensamientos, se pego tanto a mi cara que me dio nervios.
-Ya suéltame- dije empujándolo.
-Te llevare a casa - contestó
El resto del camino insistí en que me dijera porque estaba actuando tan extraño, pero solo evadía las preguntas.
-Ya dime porqué estabas con mi hermano en esa cabaña!- le grité.
Se me quedó viendo y se puso pálido, ya no tenía escapatoria, me tenía que decir si o si.
-Poorrqueee, es algo entre él y yo, no es cosa de mujeres- contestó
-Deja de mentir Connor, te conozco...- dije arqueando la ceja.
Connor cada vez que mentía arrugaba un poco la nariz, él lo hacia inconscientemente y nunca se dio cuenta.
-No me obligues a decirte por favor... Algún día te vas a enterar, te lo diré... Pero no ahora, dame tiempo si?- dijo mirándome a los ojos.
-Prometes que me dirás todo?- pregunte como niña pequeña.
-Si!, lo prometo- respondió.
-Lo prometes por el osito bimbo?- dije riendo
Él rió y asintió. Llegamos a casa y él se marcho, cuando llegue ya estaban cenando, me uní a devorar la comida y me fui a mi habitación.
Comencé a recordar lo que pasó con Ethan y empecé a sentirme mal, pero a pesar de que me daba miedo recordar, quería saber que me había pasado, cerraba los ojos y hacia mi mayor esfuerzo para recordar algo, repetía lo que me decía esa voz pero nada.
-Vamos.... Yo sé que puedes recordar algo más... Tienes que saber quien fue!- dije haciendo berrinche.
Tras horas de intentos por recordar algo, terminé agotada mentalmente, me recosté mirando al techo, luego vi la ventana y luego las estrellas, la noche se veía tan cálida, corría aire fresco, posicione mis ojos en la Luna, se veía tan brillante, como si solo brillara para mí, era tan blanca y tan bella.
Mis ojos comenzaban a cerrarse, empece a luchar contra ellos pero eran más fuertes que yo, solo lograba ver un hilo de luz y recordé algo.
Cerré los ojos y me aferre al recuerdo.
Comencé a visualizar una calle, iba caminando, veía la hora en mi celular, se me hacia tarde, así que corte camino por un callejón y sentí como me taparon la boca con un trapo que olía muy mal, quise forcejear pero el líquido en aquel trapo hizo que me empezara a marear, comencé a ver borroso, sentía como me quedaba sin fuerzas y alguien arrastraba mi cuerpo hacia un auto, el sujeto cargo mi cuerpo pero nunca pude verle el rostro, intente gritar pero no me salía voz, sentía una impotencia por no poder moverme, me volvió a poner el trapo y tuve que respirar más hondo, así que todo se puso negro.
Abrí los ojos, me senté a mirar la nada, había recordado algo más, como me habían secuestrado, tenía que hacer más intentos por seguir teniendo recuerdos, pensé en realizar lo de la hipnosis otra vez, pero aun tenía mis dudas, el tener recuerdos es una cosa, pero la hipnosis ya era otra, era como si en realidad estuviera ahí.
Continuara....
Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelos: Eugenio Magaña y Meli Roa

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