Eliam
Me levante temprano, baje y mamá ya estaba haciendo el desayuno.
-Ya estás despierto cariño, ve por Jamil por favor- dijo mamá.
Volví a subir y me dirige al cuarto de la pequeña latosa, entre y ahí estaba, bien dormida, hasta babeaba, la destape y empecé a llamarla.
-Jamil... Ya despiertate- mencione.
Abrió sus ojitos y me miró con aquellos ojos azules, parpadeaba varias veces, sonreí ante el acto.
La cargue y la lleve abajo, desayunamos y me fui con Eider a la escuela, en el camino nos invadió un silencio incomodo, note que quería decirme algo pero no mostré interés. Al llegar cada quien se fue a su salón, cuando entre al mio Hugo estaba jugando con un lápiz.
-Por fin llegas, ya estaba yo aburrido, fui el primero en llegar- dijo al verme aun meneando el lápiz y pateando una silla.
-Si es lo que veo- contesté.
Nos pusimos a platicar un rato, después llegaron los demás.
-Ya quita esa cara de palo Eliam. dijo Gerson.
Solo hice una mueca y saque mi libreta, las clases comenzaron y llegó receso. Fuimos a la cafetería y a lo lejos veía a Eider, comprando cajitas de leche iguales a las que le compra mamá a Jamil, reí al verla, me sorprendió que vendieran esas cosas en esta escuela. En teoría son para niños.
De repente una de las amigas de Violet pasó junto a mi dejándome una nota, Abner intento quitármela pero fui más rápido, la abrí, sin que alguno de mis amigos pudiera leer el contenido.
<Sé tu secreto> tragué saliva...
Voltee a verla y ella me miraba fijamente. Me levante de la mesa y fui directo a ella.
-De qué hablas Aileen?- pregunte tratando de no demostrar frustración. Aunque sentía como me latía el corazón con tanta fuerza que casi podía imaginar como saldría volando de mi pecho.
-Se porque terminaste a Violet- dijo retándome con la mirada, su expresión era muy fría.
-Qué vas a saber tu...- dije dándome media vuelta demostrando indiferencia.
-Crees que eres el único que sabe lo que le paso a tu hermana?...- dijo con una voz de autoridad que provocó que me recorriera un escalofrío.
Me detuve de golpe, voltee a verla horrorizado y regresé junto a ella.
-De qué hablas!?- pregunté intrigado.
-Se lo que le sucedió a Eider, sé que tú encubres al culpable- contesto mirándome fijo a los ojos.
La tomé del brazo y la lleve a un lugar más solitario para que nadie escuchara nuestra platica.
-Y tú como sabes eso!'- pregunté enojado y confundido.
-Porque Saskia siempre ha confiado en mi...- dijo
-Tu sabes de Saskia?- pregunte sorprendido, quede boquiabierto.
-Yo soy media hermana de Eugenio, veo que no te contó sobre mi, nadie lo sabe, teníamos el mismo padre y vivimos juntos un tiempo de pequeños- contesto.
Me sorprendí mucho, estaba tan confundido y herido, como era posible que Eugenio me hubiera guardado ese secreto, eramos mejores amigos desde pequeños y como era posible que nunca me halla contado que tenía una media hermana y peor aún... Que era una de las amigas de Violet.
-Guardare el secreto- dijo sacándome de mis pensamientos.
La mire serio y asentí.
-Por lo visto pensamos igual- dije
-No eres el único preocupado por la situación, ni el único que no sabe que hacer- contestó
Toco el timbre y regresamos a clases, al llegar a mi salón Aron comenzó a molestarme con Aileen, yo solo reía.
-No me digas que andarás con Aileen?- pregunto Hugo
-No- conteste serio.
-Sigues queriendo a Violet cierto?- pregunto Gerson.
Me quede callado, baje la cabeza y ellos entendieron.
-Si la sigues queriendo porque terminaste con ella?- preguntó Aron.
-Porque tenía que hacerlo...- conteste.
Me miraron confusos y siguieron haciendo preguntas que no respondí.
Al salir de clases mis amigos planearon ir a jugar, pero yo necesitaba ver a Eugenio. Así que invente que tenía que ir por Jamil a la clínica ya que mamá saldría tarde.
Camine por las frías calles, metí mis manos a los bolsillos para mantenerlas calientes, pase por aquel callejón donde ocurrió todo y me recorrió un escalofrío. Decidí acelerar un poco el paso hasta que llegue a la cabaña, abrí con cuidado la puerta, ahí estaba, sentado cobre un sillón viendo la televisión.
-Veo que de algo sirvió- dije
-Eliam...- contesto
-Saskia..- dije asqueado.
Al ver que era Saskia me moleste de inmediato, fui directo a él para que no se diera cuenta que me intimidaba un poco, tomé una silla y me senté frente a él sin quitarle la mirada de encima, él me miraba con una sonrisa, la cual hacia que su expresión se viera muy macabra y un poco tétrica. Escuche como una de las habitaciones se abría, salió Aileen, esta mujer no dejaba de sorprenderme.
-Tú qué haces aquí?- pregunte algo tenso.
-Saskia me llamo- respondió
-Veo que ya se conocen...- dijo Saskia
-Callate!, dejame hablar con Eugenio- dije
-Que pena, Eugenio no puede salir...- dijo haciendo un puchero que me desagrado por completo.
-Saskia, esta bien... Dejando hablar un momento con Eugenio si?- pregunto Aileen.
Me sorprendió que la obedeciera sin titubear, al parecer lo dominaba muy bien.
Saskia parpadeo un momento y regreso Eugenio, me miro confundido y luego a Aileen.
-Qué hacen los dos aquí?- preguntó Eugenio.
-Hola hermanito- dijo Aileen.
-Hola..- dijo
-Eugenio, porque nunca me dijiste que Aileen era tu media hermana?-
Él guardo silencio por unos minutos y luego hablo.
-Porque sabes que los recuerdos de mi padre son dolorosos, por su culpa tengo esta enfermedad- dijo con un nudo en la garganta.
Aileen guardo silencio, se acercó a él y lo abrazo.
-Cómo es que Saskia te obedece?- pregunte frunciendo el ceño
-Porque yo estuve cuando salió por primera vez...
Continuara....
Escritora: Mikaeli Roa
Modelos: Eugenio Magaña, Alexis Macias, Alan Cid, Alejandro Duran, Erick Lima, Kevin Huerfano
Fotógrafo: Neftalí Hdz

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