Saskia
(Hace 18 meses)
Le pedí permiso a Eugenio para salir, podría hacerlo sin su consentimiento pero no quiero tener problemas con él.
Hace poco conocí a la hermana de Eliam, caminaba por la acera y saludo a Eugenio, yo salí en ese momento, cuando la vi la quise solo para mi, se veía tan hermosa con ese vestido blanco, quería conocerla y saber más de ella.
<Quería tenerla> pensé, en ese momento tuve una gran idea, tenía que pensar en un plan para tenerla cerca de mi y de repente se me vino una imagen a la mente.
-Ohh se vería tan hermosa atada a una camilla- susurre.
Caminaba por la calle esperando encontrarme con Eider, quería verla una vez más, quería acariciar su cabello e impregnarme con su perfume.
-Mi pequeña muñeca dije al viento en un suspiro.
Pase por una cafetería y ahí estaba.... Se veía tan dulce, espere enfrente de la acera hasta que salió, se despidió de sus amigas y regresó a casa caminando, yo le seguía el paso. En eso se detuvo, buscaba algo en su bolso, creo que olvido algo y regresó, me acerque a ella y al dar media vuelta se estampo contra mi pecho y pude sentir su aroma.
>Definitivamente debe ser mía> dije a mis adentros.
En eso Eugenio empezó a molestar, quería volver a tomar el control, tuve que dejarlo salir.
-Eider?- pregunto Eugenio
-Pues quién más sabiondo?- dije en la mente de Eugenio.
-Disculpa, no me fije, hola...- dijo Eider sonriendo.
-Hola mocosa- contestó Eugenio
-Pregúntale a dónde va- dije
-A dónde vas?- preguntó Eugenio
-Olvide mi celular en la cafetería, acompañame- dijo Eider.
Me tomo de la mano, en realidad tomo a Eugenio, pero al fin y al cabo compartimos el cuerpo.
La acompañamos a la cafetería y la mesera le devolvió su celular, de ahí la llevamos a casa.
Eugenio quiso entrar a saludar lo cual me pareció una muy buena idea. No me dejó salir en todo el rato que estuvo ahí, se la paso platicando con Eliam y jugando videojuegos, lo bueno fue que Eider estaba ahí.
La observe por medio de Eugenio y en eso salí, Eugenio no se dio cuenta.
<Jaja te mande a dormir, en tu cara!> pensé. tuve que seguir con el juego. En eso la señora Rizzo me invito a cenar, Eider se sentó junto a mi, platique con ella un rato. Comencé a emocionarme, no dejaba de pensar que se vería tan linda con una soga en las muñecas. Me hice mil historias con ella, mi favorita fue donde ella estaba con un vestido blanco, su maquillaje y sentada en una silla de peil con mis marcas de amor por todo su bello cuerpo.
A media cena roso mi mano, sentí electricidad por todo mi cuerpo, definitivamente ella sería la indicada. Eugenio comenzó a molestar nuevamente, así que decidí dejarlo salir, yo ya estaba satisfecho.
Él terminó de cenar y regresó a casa, espere a que se fuera a dormir para que no se diera cuenta y decidí salir, empecé a realizar un plan para tener a Eider, pero como le haría?. Se me prendió el foco, iba a secuestrarla.... Si!, así solo la tendría para mi, también tenía que practicar el salir sin que Eugenio se diera cuenta, si se llegara a enterar volvería a tomar sus horribles medicamentos y yo no volvería a salir.
Me recosté sobre la cama y en lo primero que pensé fue en Eider.
-Mi pequeña muñeca....- repetía una y otra vez.
Le mande un mensaje a mi hermana, Aileen siempre me escuchaba, no le diría lo que planeaba hacer, solo quería contarle de mi muñeca.
Cerré los ojos y vi a Eider recostada en una camilla, yo acariciaba sus labios con los míos y besaba sus mejillas.
-Ya quiero que llegue ese momento- dije
Me estuve un rato acostado imaginando, y comencé a cuestionarme si yo era real, no lo sabía, debía ser una parte de Eugenio.
-Quiero ser real....
Continuara....
Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelo: Eugenio Magaña

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