Sostuve a Sonnet en mis
brazos, lo cargue y lo saque de la cueva, mis piernas temblaban de todo lo que
acababa de suceder, no sabia que decir, no sabia que hacer, al final había
entendido todo, las lágrimas comenzaron a salir, abrace a Sonnet con más y más
fuerza y me quebré, llore hasta llegar al coche de Alaia.
—Ya no llores mami, ya acabo
todo, estaremos bien— dijo Sonnet mientras quitaba las lágrimas de mi cara.
—Lo sé, es sólo que no sabes
lo preocupada que estaba por ti, ¡Creí que iba a perderte! — dije
besando su frente.
—No me vas a perder nunca…
—Suban al coche, los llevare a
mi casa— dijo Alaia.
Subimos al coche y Alaia
arranco el auto. Llegamos cerca del pueblo, era pequeña, pero hermosa. Sonnet
se quedó dormido en el camino, así que lo cargué y entramos a la casa, me senté
en el sillón y lo acosté en mis piernas, estaba tan cansada… Que sin darme
cuenta me quede dormida.
Cuando desperté, Sonnet no
estaba, me levante de golpe y comencé a buscarlo, llegue a la cocina y lo vi
sentado comiendo galletas mientras platicaba con Alaia, me regreso el alma al
cuerpo cuando lo vi.
—Vaya, hasta que despiertas,
creímos que habías entrado en coma — dijo Alaia mientras reía.
—Creo que estaba cansada— dije mientras
cargaba a Sonnet en mis piernas.
—Es un niño muy inteligente—
dijo Alaia.
—Sí, lo es
—Mami, ¿Qué pasara con papá? —
pregunto Net algo preocupado.
—Él no podrá lastimarnos nunca
más… Lo prometo— dije dándole un beso en la nariz.
Agarre una galleta y la metí a
mi boca, cenamos y platicamos un buen rato, fue una linda noche, por primera
vez en tanto tiempo me sentía segura, sin miedo a que alguien llegara y me
golpeara o me insultara, creo que esto era sentirse libre, había rescatado a mi
hijo, habíamos vencido al Goemul, ahora ningún niño pasaría por todo eso,
Jaziel no volvería a tocarnos, me encargaría de demandarlo para que pagara por
todo lo que nos ha hecho, era momento de comenzar desde cero.
—Ya es noche, tengo un cuarto
extra arriba, creo que les gustará— dijo Alaia con una sonrisa.
—No sé como pagarte todo lo
que has hecho por nosotros Alaia, buscare un trabajo y nos iremos pronto— dije
algo apenada.
—No tienes que agradecerme
nada Kala, después de todo lo que has pasado te mereces algo bueno, y no tienes
que irte, puedes quedarte conmigo, yo ya estoy grande y me haría bien una
compañía— dijo señalándome la recamara.
—Podemos vivir contigo? —
pregunto Net con una sonrisa en su cara.
—Pero claro que sí pequeño,
puedo ser tu abuela, jugaremos todos los días.
—Sí, ¿oíste eso mami?
—Sí, escuché todo— dije con
una sonrisa apenada.
Entre al cuarto y
Alaia se despidió dándonos las buenas noches, Net se recostó en la cama y en
cuestión de segundos se quedo dormido. Mire la ventana y comencé a llorar, pero
esta vez eran lágrimas de alegría, después de todo lo que he pasado, al fin
había mejorado algo, ya no tenia miedo, mientras tenga a mi hijo, todo estará
bien. Fin.
Escritora: Kaly Roa xD

No hay comentarios:
Publicar un comentario