sábado, 1 de febrero de 2020

Goemul (Cap 6)


Salí de la casa y me subí al coche de Alaia. Mis manos temblaban un poco, al fin me había armado de valor para no obedecer a Jaziel, una parte de mí estaba emocionada y la otra parte estaba aterrada, echa bolita en un rincón, solté una carcajada al pensar todo eso.
—Te encuentras bien? — dijo Alaia al ver mis reacciones.
—Sí, estoy bien… Estaré bien— dije sonriendo —Ahora… vamos por mi hijo.
Comenzaba a anochecer y nos dirigíamos a una de las cuevas cerca de la montaña, el silencio nos invadía entre Alaia y yo, pero supongo que las dos estábamos pensando que haríamos cuando llegáramos, tenia la esperanza de que Sonnet estuviera ahí, tenía que estar ahí, no había más cuevas cerca de todo el pueblo. Miraba por la ventana del coche, el bosque se veía tan tétrico, sin una sola iluminación, había tanto silencio, sólo esperaba que          Sonnet no tuviera miedo, recordé que me dijo que aún ni lo podía tocar porque no le tenia miedo… Sin embargo, lo veía y lo creó por sus traumas, así que había la posibilidad de que si lo lastimara.
—Ya cállate! — grite sin pensarlo.
Alaia dio un pequeño salto y me miro sorprendida.
—No dije nada…
—No, me dije a mí, es que a veces hablo conmigo misma, no me hagas caso— dije algo apenada.
—Esta bien, te entiendo, lo que has vivido no es fácil, no has dormido y cuanto te apuesto que tampoco has comido, es normal hablar solo— dijo con una sonrisa en su rostro.
—Hemos llegado, mira…— dije señalando la entrada de la cueva.
Un escalofrió recorrió mi cuerpo, no era momento de sentir miedo, sin embargo, lo sentía, pero no era un miedo común, había algo extraño.
—Entrare contigo— dijo Alaia.
—No, estaré yo sola.
—No te pregunte, es momento de matar a esa cosa…
—Y cómo harás eso?
Ya lo verás…
¿Algo sabía Alaia que yo no? ¿Cómo iba a matarlo? Se supone que cada niño crea a su monstruo, el bosque estaba embrujado. Miles de preguntas inundaban mi cabeza, comencé a marearme un poco, sostuve mi cabeza y respire profundo, creo que el mal pasarme y no dormir ya me estaba afectando, pero no era momento de pensar en eso, tenía que confiar en Alaia, no tenia otra opción.
—Confío en ti— dije segura.
Nos adentramos a la cueva, Alaia llevaba una linterna, caminamos y caminamos hasta llegar a una especie de lago, había una roca enorme justo en medio y Sonnet se encontraba inconsciente justo en medio de ella. Quise correr hacia él, pero Alaia no me dejo.
—Espera… El Goemul debe estar cerca— dijo sosteniendo mi mano.
En eso vimos como el Goemul se hacía presente en medio de la oscuridad, era muy alto, a comparación de la ultima vez que lo vi, sus ojos te atrapaban de una manera sobrenatural. Caminó hacia Sonnet y lo sostuvo con sus garras, no pude soportarlo más y corrí hacia él.
—Sueltalo— dije mirándolo a sus horribles ojos.
El monstruo me miró fijamente, se acerco a mi cara y me golpeo, haciendo que cayera al suelo, Sonnet despertó y me miró confundido, el Goemul lo soltó de inmediato.
Me arrastre y jale a Sonnet, él pequeño se aferro a mi pecho.
—Todo estará bien, te tengo— dije sosteniéndolo contra mi cuerpo.
El Goemul se empezó a arrastrar hasta nosotros, esa era la imagen que me traumaría de por vida, comenzó a abrir su boca, sus ojos se agrandaron más y más, me paralice, no supe que hacer, no podía moverme. De pronto Alaia se paro entre de nosotros y el Goemul.
—Tienes que ser fuerte Sonnet, el Goemul no es real, afronta tu miedo— dijo con desesperación en sus ojos.
En ese momento recordé todo lo que me había contado Alaia y lo entendí todo, sólo Sonnet podía matarlo, cada niño pudo matarlo, pero por miedo no lo hicieron.
Mientras pensaba, no me di cuenta de que el Goemul estaba justo detrás de Alaia.
—Cuidado! — grito Sonnet.
Alaia se aparto de inmediato y Sonnet salió corriendo hacia el Goemul, no podía creer lo que estaba viendo… Lo estaba… ¿Abrazando?
 Después lo sostuvo de su cara, sus pequeñas manos estaban sosteniendo esa cara…
—Te perdono… —dijo mirando esos ojos, que claramente le recordaban a su padre.
—Por qué no me dijiste? — dije mirando a Alaia.
—Porque tienes tantas cosas en la cabeza que no podías entenderlo en ese momento.
—Entonces así es como tiene que matarlo?
—Así es… tiene que aceptarlo y dejarlo ir…
Mire a Sonnet… se veía tan vulnerable, tan frágil, por primera vez lo estaba viendo quebrarse por completo.
—Te perdono, por todo lo que has hecho, por lastimar a mamá y a mí, así que ahora vete…— dijo llorando.
En eso vimos como el Goemul se retorcía y poco a poco se convertía en una mujer, vestía de blanco, tenia unas hermosas incrustaciones en su frente de pequeños cristales, su piel era blanca.
—Felicidades Sonnet, has sido el primero en resolver y quitar el embrujo— dijo acariciando su cara.
Alaia y yo estábamos petrificadas, no sabíamos reaccionar a todo lo que habíamos visto en ese momento, de esa cosa horrible se había convertido en algo hermoso.
—Puedo morir en paz pequeño, te agradezco que hayas superado tu más grande trauma, recuerda que una que perdonas… Todo se convierte en algo hermoso— dijo dando la vuelta y desapareciendo.
Sonnet cayo de rodillas al suelo y comenzó a llorar con gran desesperación, corrí hacia él y lo abracé con fuerza. 


                                                                   Continuara... 

Escritora: Kaly Roa xD 



 

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