Habían pasado 30 minutos desde
que esa cosa se llevó a Sonnet, tenía que pensar muy bien como iba a rescatarlo
la próxima vez que lo encontrara y creo que ya tenia el plan perfecto.
Salí de la cueva y me dirigí
hacia el norte, donde se encontraba la otra cueva. Pero cuando llegue no
estaba… Me destrozo el corazón al no verlo, sin embargo, mis esperanzas no se
iban a ir tan fácil.
Regrese a casa a idear el plan
que tanto había estado pensando, me dirigí a la recamara y quite todo de la
pared, comencé a colgar notas y pequeños dibujos que hice para tener todo en
orden y pensar con más claridad. Me sentía como un policía resolviendo un caso.
Mientras armaba mis ideas en la pared, llego la misma señora de la cafetería.
—Veo que lo has encontrado— dijo mirando mi
desmadre de la pared.
—Sí, vi
su cara y… Espere, ¿Cómo rayos entro? Y ¿Cómo supo donde vivía? — dije bastante
confundida.
—Me preocupé por tu hijo y te
seguí, siento haberlo hecho, pero no quiero que pases por lo mismo que yo… Yo
también perdí a mi hijo por el Goemul — dijo la señora sosteniendo mis manos—
mi nombre es Alaia.
—Mucho gusto, soy Kala— dije un
poco desconfiada.
En ese momento no tenia tiempo
para enojarme por haber interrumpido y entrado a la casa, de hecho, ni siquiera
tenía que enojarme, al contrario, la señora me ayudaría a entender todo y armar
bien el rompecabezas.
—Ahora, veamos que has puesto
en tus ideas— dijo mirando la pared.
—Aún no logro entender qué es…
—El bosque está embrujado
querida, un Goemul… Son los miedos de tu hijo, la tristeza y enojos,
frustraciones e incluso la desesperación de tu hijo, fue lo que creo a esa
cosa, cada niño ve un monstruo diferente, ya que se va creando por lo que
sienten, cada niño que ha llegado a vivir en este pueblo ha muerto por lo mismo
y se han encontrado dibujos de diferentes monstruos, llega por sueños, aún no
he descubierto cómo los elige, pero siempre logra su objetivo…— dijo mientras sostenía
un pequeño dije en sus manos— lo he estudiado todos estos años… Cada detalle,
cada pista que dejan los niños, todo…
Me quedé pensando un momento,
analizando cada palabra que decía la señora, comencé a escribir más y más
notas, a colocar hilos de colores para sostener cada idea y unirla con otra. Ya
tenia una idea más clara por lo que Alaia me acababa de contar, ella y yo
logramos encontrar la ultima pieza que faltaba.
—Entonces… La única clave es
no tener miedo, es superando tus miedos estando con él… ¿Por qué lo demás niños
no descubrieron algo tan fácil? — dije sosteniendo mi cara, llevaba varios días
sin dormir y estaba cansada, parecía zombie a punto de morir.
—Porque no es tan fácil
superar tus traumas Kala… Primero tienes que aceptarlos, si a un adulto le
cuesta, ¿Imagínate a un niño? — dijo mirando una foto de Sonnet— ¿Él es
tu hijo?
—Sí, su nombre es Sonnet, se
parece mucho a mí, gracias a Dios— dije soltando una pequeña risa.
—Tu esposo te hizo todo eso
verdad? —
dijo señalando mis moretones.
—Sí… voy a matarlo…
—Qué dices? — dijo
mirándome con miedo y dando un paso hacia atrás.
—El matarlo no significa
agarrar el revólver y dispararle… Voy a matarlo internamente, en mis
sentimientos, dejaré de amarlo… Y así morirá eventualmente…— dije con la mirada
perdida.
—Ah, me habías asustado… Está
bien eso, creo que no mereces estar con alguien que te golpee, ninguna mujer
merece eso.
—Yo lo amaba, pero no sé que
paso con él, que se convirtió en un monstruo, tal vez por eso el Goemul de Sonnet
es así, su aspecto es como el de su padre, siempre que miras a Jaziel a los
ojos da miedo.
En ese momento se escucho un
ruido muy fuerte abajo, se escucho como un cristal quebrarse en el suelo, Alaia
y yo bajamos a ver que sucedía. Cuando llegamos a la parte de abajo, vimos a
Jaziel tirado en el piso, borracho, como lo he visto en los últimos años que
hemos estado juntos, como siempre lo recuerdo, ahogado en su propia miseria. Se
le había caído la botella de alcohol al suelo.
—Vamonos de aquí, no quiero
estar con él nunca más— dije caminando hacia la entrada.
—Iré por el auto, te espero
allá afuera, cualquier cosa gritas— dijo Alaia.
Caminé hacia la puerta, con el
corazón en las manos, estaba cansada de todo, ya era tiempo de dejar todo
atrás, era lo mejor para mí, así que seguí caminando, decidida a dejarlo y
salvar a mi hijo, por primera vez confiando en mí misma, siendo fiel a mí,
dándome cuenta por primera vez que, a su lado, estoy sufriendo…
—A dónde crees que vas?
—
grito Jaziel bastante enojado.
Lo mire con detenimiento,
analizando cada parte de su cara… No pude evitar sonreír un poco, recordé cada
momento feliz que vivimos juntos, pero después esa sonrisa se convirtió en una
lágrima… El recuerdo de los golpes se hizo presente y supe que era momento de
dejarlo ir… De dejar de tener miedo, ya no iba a soportarlo más… Ya era tiempo
de tomar el control de todo…
—Adiós Jaziel… — dije en voz baja y salí de la casa.
Continuara...
Escritora: Kaly Roa xD

No hay comentarios:
Publicar un comentario