Me gusta tirarme en la azotea y mirar al cielo, pareciera
que me elevo y su inmensidad me atrapa..
Es hermoso mirar cuando está lleno de estrellas, que tan
fácil se puede volar de una a la otra tan solo con mirar.. y la luna parece
enseñorearse en todas ellas, por más que busco el conejo en la luna no lo
encuentro. Sera que me falta imaginación o solo se ve a determinada hora, o de
plano el conejo a mi no me quiere… la luz de la luna alumbra mi calle desierta,
baña las copas de los árboles y pinta el paisaje de un azul muy bonito.. Pensar
que en todo este universo aquí estoy, formando parte de él. Tan pequeño yo..
A cuantos les haría bien mirar el cielo para que recuerden
su grandeza, todo su misterio, su belleza.. Somos tan pequeños y tan grandes a
la vez. Nuestro cuerpo es todo un universo que nunca terminamos de conocer.
Y Aquí Estoy Dios Mío.
¡Gracias!
Los cielos cuentan la gloria de Dios,
Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
Salmos 19:1
Raphael Roa
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