Me gusta ver como caen las hojas de los arboles, el aire que
corre es seco y frio, y la luna se vuelve un faro inmenso de color azul
alumbrando las calles de mi barrio..
Mi ciudad tienen la fortuna de contar con muchas aéreas
verdes, eso permite de disfrutar el caminar a cualquier hora del día.. Los
domingos se disfruta más, pues hay menos tráfico, por la mañana a la iglesia, y
en la tarde a comer con toda la familia, la tarde me sorprende con un poco de
sueño pero hay que revisar y preparar todo lo que se va hacer esta semana..
Como siempre por la noche tratare de consentirme viendo alguna película aun
que, aun que se que al final el sueño me vencerá.
Así llegan y así se van mis días de otoño.. las heridas
sanaron, Dios no me dejo ni cicatrices, me enseño a mirar hacia delante sin
recordar el ayer.
Los días a veces cortos, a veces largos, pero muy míos.
Me gusta como truenan las hojas del otoño bajo las llantas
de mi moto, acelerar suavemente, mientras la música y el aire relajan mis ganas
de verte tan cerca de mí..
He llenado el tanque, no desesperes..
Ya casi llego a tu casa..
Raphael Roa
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