lunes, 6 de agosto de 2018

El Sujeto (capitulo 10)

Después de comer, mamá me fue a dejar con Ethan al consultorio, quise hacerle más preguntas sobre el padre de Eugenio pero mamá no quiso hablar más del tema, así que tuve que quedarme con las dudas.
Entre y salude a Ethan, tome asiento en uno de los sillones y espere a que él terminara de hacer algunas anotaciones.
-Bien Eider, Cómo te sientes?, Qué tal te fue después de que te dieron de alta?- preguntó Ethan viéndome directo a los ojos.
-Bien, después fueron mis amigas a alegrarme la tarde jajaja hicimos pijamada y toda la cosa- dije sonriendo al recordar el momento.
-Recordaste algo?- preguntó Ethan en un tono más serio.
Cambie mi expresión un poco, Ethan lo notó de inmediato, guarde silencio por unos minutos e Ethan no dejaba de decir que si no estaba lista podríamos hablar de otro tema, pero yo quería desahogarme con él ya que le tenía confianza. 
-Creo que recordé el lugar...., ese lugar en donde me encerró...- dije tomando mis manos.
Comencé a transpirar un poco, me estaba poniendo muy nerviosa, me empezó a doler la cabeza así que Ethan decidió ponerme un ejercicio.
Era como un juego para relajarme y funcionó muy bien, tiempo después ya me sentía  muy tranquila y creo que hasta pude hablar normal.
Le expliqué a Ethan lo sucedido en aquel cuarto oscuro.
A pesar de estar tranquila no pude evitar recordar ese miedo y algunas lágrimas fugitivas rodaron por mis mejillas. Ethan no tardo en darme un pañuelo.
Nos llevamos toda la consulta hablando de eso y cuando me di cuenta ya se había acabado el tiempo.
Salí del consultorio y me dirigi hacia mamá, como siempre ella esperaba en la acera de enfrente, ya que solo eramos ella y yo, aprovechamos para comprar algunas cosas para la fiesta sorpresa de Eliam, compramos dulces, bolsas de papas, refrescos y spaguetti ya que Eliam ama el spaguetti verde. Mamá planeaba hacerle un festín ese día, digo solo se cumple 22 una vez no?.
Espero que mamá me celebre así mis 18, me dolería un poco si a mi no me hace algo engrande como lo que planea hacerle a mi hermano.
Llegamos tarde a casa, ya que mamá no se decidía que comprar para cenar, por último terminamos comprando unas hamburguesas y hot dogs, al llegar note que Eliam veía una película con Jamil, la pequeña al ver a mamá corrió hacía sus brazos y yo fui a dejar las cosas en la mesa. Eliam apagó la televisión y nos pusimos a cenar mientras platicábamos un poco, traté de hacerle platica a Eliam y creo que estaba de buen humor ya que me estaba hablando como solía hacerlo antes.
Contamos anécdotas del pasado y varias cosas de cuando eramos pequeños, incluso salio al tema de como conocí a Connor.
El antes era nuestro vecino, yo solía salir a jugar afuera de mi casa y un día note que un niño estaba llorando por haberse caído de la bicicleta así que me acerque a él y le di una paleta, le dije que no llorara, vi que tenía un raspón en la rodilla y le puse un curita, después le dije que volviera a intentarlo, se subió a la bicicleta nuevamente pro conmigo atrás, comenzó a pedalear  y empezamos a gritar de la emoción, solo que no vimos que había una rama a media calle la cual ocasiono que saliéramos volando y terminamos llorando los dos. 
Todos comenzaron a reír sobre todo Eliam que él vio toda la acción.
Después del relajo que teníamos llego la hora de irse a acostar, la primera en irse a dormir fue Jamil, ya que es la más pequeña y necesita dormir sus 8 horas, de ahí me fui yo a mi habitación, me puse mi pijama y me dispuse a dormir, escuche como mamá y Eliam  se despedían y apagaron todas las luces. La luna alumbraba mi habitación así que me puse a observarla, la mire por horas, por alguna razón no tenía sueño, me puse los audífonos y puse las canciones más tranquilas que tenía, la noche amenazaba con recuerdos melancólicos.
La aplacible noche y mi música me arrullaron tanto que me quede dormida. Cuando abrí los ojos eran las 3 de la mañana, me quite los audífonos y me acomode para seguir durmiendo, pero escuche un ruido en el pasillo.
El ver películas de terror y suspenso con mamá en algunas noches no ayudo mucho, ya que dude un poco en ir a ver que era, por un momento me hice bolita en mis sabanas, pero después de unos segundos, tome valor y decidí ir a ver que era abrí la puerta lentamente y me asome con cautela, la luz del cuarto de Eliam estaba encendida, podía ver su sombra que caminaba de un lado al otro, después la luz se apago, y vi que salía de su habitación tratando de no hacer ruido, cerré la puerta a medida que pareciera cerrada, vi que se dirigía al piso de abajo, llevaba unos jeans, sus tenis, una sudadera, su mochila y una gorra negra. Escuche como caminaba por la sala y luego salió de la casa.
Qué estaba haciendo?, a dónde ira con tanta prisa a estas horas!?, Por qué salio in avisar?, antes de hundirme en mi preguntas, me dirige al closet y busque un pantalón, mis tenis y una sudadera, me amarre el cabello y me dispuse a seguirlo.



                                                       Continuara....

Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Kaly Roa







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