(Hace dos años)
Quede de verme con Eugenio en una nueva plaza del centro, queríamos ir a ver que tiendas habían, nos llevo un buen rato el ver toda la plaza y lo único bueno fue que encontramos una tienda que solo era de dulces y helados, yo me compre uno de chocochips, básicamenteera helado de vainilla con chispas de chocolate, el cono tenía una cubierta que cubría la mitad del helado, era de chocolate y encima le puse chocolate derretido y trozos de cacahuate, Eugenio pidió uno de chocomenta, y lo cubrió con chocolate y trozos de pistaches.
Al salir nos dirigimos hacia nuestra guarida, un lugar para gamers, nos encantaba ir ahí por las tardes ya que hay de todo, todo tipo de consolas, cualquier tipo de vídeo juegos y tenía un área donde solo había pc´s.
Al llegar saludamos a Luis, el encargado de todo ese bello lugar, solo habían 4 personas que trabajan ahí, en vacaciones Eugenio y yo veníamos a pedir trabajo, es genial trabajar en este tipo de lugar, a excepción de los niños rata.
No sentamos en nuestro lugar favorito, yo tome mi PC y Eugenio la suya, abrí mi cuenta de Leage Of Leyend y jugamos unas partidas, estuvimos jugando toda la tarde ahí, él y yo nos desconectábamos un poco del mundo y eso era relajante.
El día había sido perfecto hasta que llego la noche, íbamos caminando rumbo a su casa, esta noche yo iba a dormir en su hogar, pero justo llegando a la acera d enfrente Eugenio tuvo un fuerte dolor de cabeza, y comenzó a parpadear mucho, de repente se incorporó nuevamente y me veía de pies a cabeza.
Me preocupe por un momento pero no supe que hacer.
-Tú eres Eliam, cierto?- pregunto mi amigo.
De un momento al otro ya estaba sonriendo, así que supuse que estaba bromeando.
-Jajajaja deja de jugar y ya entremos- dije dándole un golpe.
-Supongo que también seras mi mejor amigo- contesto.
-Ya Eugenio, deja de decir tonterías.
-Yo no soy Eugenio soy una personalidad de él- contesto muy serio.
Comenzó a parpadear como si le molestara la luz, y de repente se me quedó viendo como apenado.
-Tengo que contarte algo Eli- dijo mi amigo.
Estaba confundido y solo asentí, entramos a su casa, su mamá estaba haciendo la cena, siempre fue una señora muy dulce a pesar de haber sufrido mucho.
Cenamos y nos fuimos a su habitación, se sentó sobre la cama, se veía muy nervioso y algo serio, trataba de articular algunas palabras pero no podía decir nada.
-Ya dime que te pasa- conteste algo impaciente.
-Estoy enfermo....- dijo con la cabeza baja.
-Qué tienes?, yo te veo muy normal- dije
-Tengo un trastorno de identidad disociativa- contesto.
Me quede callado por un momento, pensé que estaba jugando, he convivido con Eugenio desde que eramos niños y nunca había notado eso.
-Tal vez estés preguntándote desde cuando?, me diagnosticaron esta enfermedad cuando era niño, desarrolle otra identidad, por el trauma que me causo mi padre, la controlo con medicamentos, pero estoy un poco harto de tomar pastillas y el quiere salir, no te preocupes es inofensivo, su nombre es Saskia y hemos aprendido a convivir- comento él.
-Y recuerdas todo lo que haces siendo Saskia?- pregunte.
-No, es como si él tomara el control y yo me fuera a dormir...-
Lo interrumpí antes de que terminara de hablar y le dije que entonces como estaba tan seguro de que era inofensivo siendo Saskia, él explico que de cierta forma era una parte de él y que nunca se atrevería a hacer algo malo, que yo era la persona que debería de estar seguro de eso.
Tenía razón, yo lo conocía más que todos y Eugenio no se atrevería a hacer algo malo, así que eso me tranquilizó.
Me explicó que Saskia no siempre sale, antes de salir le pide permiso.
-Y hay posibilidad de que Saskia salga y no te des cuenta?- pregunte, la verdad tenía muchas dudas, pero en si no sabía que preguntar o cómo formularlas. -Si, las hay, pero él y yo tenemos un acuerdo Eliam, no te preocupes por eso- hizo una pausa y suspiro- me siento un poco aliviado de que ya lo sepas, no quería ocultarle nada a mi mejor amigo, por cierto no les digas nada a los otros chicos, esto es solo entre tu y yo.
-Claro, no dire nada- dije tratando de formular una sonrisa.
Cambiamos de tema y nos pusimos a hablar de algunas compañeras de la escuela, yo no dejaba de hablar de la chica nueva, es tan hermosa.... Eugenio me animaba a hablarle, pero no me atrevía.
Seguimos platicando toda la noche y haciendo bromas, hasta quedarnos completamente dormidos.
Al día siguiente me fui a casa, tenía que hacer tarea y ayudar a mamá con la bebé junto con Eider.
Cuando llegue a casa, Eider estaba dormida con Jamil en brazos, la pequeña estaba despierta viendo a Eider fijamente, al verme sonrió y la retire de los brazos de mi hermana, la arrulle un poco pero comenzó a llorar, al instante le di su biberón y se calmo.
-Creo que tenías hambre...- dije sonriendo.
Tiempo después llego mamá, había ido al supermercado, traía tantas bolsas que apenas y podía caminar.
Eider se despertó y dio un salto, creo que pensó que le habían robado a la bebé.
Continuara....
Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafp: Neftalí Hnz
Modelo: Eugenio Magaña y Alan Cid

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