Salí de la casa sin hacer algún ruido, cuando llegue a la acera creí haberlo perdido, pero a lo lejos pude notar una sombra, así que corrí sigilosamente hacía él, me escondí atrás de un auto y le seguí el paso, caminamos unas cuadras hasta llegar al centro, donde se metió a un callejón, las calles se veían muy solitarias y no había ningún ruido, todos estaban durmiendo, a excepción de algunos locos que salían a estas horas, la noche comenzaba a verse un poco terrorífica, por un momento pensé en regresar, pero necesitaba saber a donde se dirigía Eliam, pasamos por un puente que se me hizo familiar, pero estaba demasiado oscuro, por un momento me sentí perdida en la ciudad, mi hermano se detuvo en una casa, que se encontraba algo apartada de la sociedad.
Corrí a esconderme detrás de una camioneta, trate de ver con quien hablaba Eliam pero no distinguía bien.
<Como quisiera tener visión infla roja en estos momentos> pensé, creo que era él chico que vi con Connor la vez del semáforo, parecía tener la misma silueta, los mire por unos minutos, luego de un rato, se les agregó otro chavo, la silueta de Eliam me tapaba por completo, lo tres chicos entraron ala casa, así que decidí acercarme un poco más, trate de divisar desde alguna ventana si podía ver algo, pero nada...
Me escondí en un arbusto y pude ver que encendieron una luz, por fin pude ver sus rostros, pero no podía sus voces me pegue un poco a la ventana, podía ver a mi hermano, el otro chico lo tapaba un pilar así que no podía verlo bien así que enfoque mi mirada en el tercero, mis ojos se pusieron como platos, me paralice por un momento y mil preguntas y dudas comenzaron a formarse en mi cabeza.
<Connor!> grite en mi mente, él que estaba haciendo aquí?, por qué se reunía en este lugar y a estas horas, por qué no me dijo que vería al inútil de mi hermano, dónde quedaba nuestra amistad y eso de contarnos todo!?.
Comencé a pensar en el comportamiento de Connor, siempre que hablábamos de mi hermano se ponía nervioso y ahora resulta que se reunían a mis espaldas.
Esperé un buen rato afuera, comenzaba a tener frío y sueño, ya llevaban dos horas ahí dentro, a ratos parecía que discutían y otras que solo conversaban, cuando dieron 5:30 salieron de la casa, yo corrí a esconderme para que no me vieran, creo que seré una buena ninja o espia ya que ninguno noto mi presencia, o al menos eso creo yo, al parecer cada quien regresaría a su respectiva casa, así que tuve que correr literalmente para que ni mamá ni Eliam se dieran cuenta de que no estaba en mi habitación, tuve que tomar un atajo, comencé a sudar por montones pero no podía parar, en primer lugar por que la oscuridad me daba miedo, en segunda por que tenía miedo de que algún desconocido me saliera por sorpresa y en tercera para no ser atrapada en mi acto de espionaje.
Al llegar a casa trepe por la parte de atrás y entre a mi habitación por la ventana, ese truco solo lo conozco yo por suerte, me tire sobre la cama a descansar un poco, ya que llegué super cansada por el maratón que había realizado hace algunos minutos, el cansancio me venció por completo.
Desperté por los gritos de mamá que decían que el desayuno estaba listo, me levante de inmediato y me metí a bañar, me puse lo primero que me encontré y baje al primer piso, cuando llegue al comedor Eliam estaba comiendo cereal, bostezaba cada 5 segundos y tenía unas ojeras que parecía mapache, mamá no dejaba de hacerle preguntas acerca de sus ojeras.
-No pudiste dormir?- pregunto mamá.
-No.... Estuve estudiando para un examen- contestó él muy cínico.
Aja... Estudiando, solo que el examen trate de como fugarse a media noche e ir a una casa abandonada y ver al mejor amigo de su hermana.
Hice una mueca y me senté junto a mamá ella al verme se sorprendió un poco y soltó una pequeña risa, se tapo la boca y me dio un codazo.
-Ohhhh, pero que tenemos aquí.... Ya existe algún chico?- pregunto muy sonriente.
Me puse maquillaje para que no notara mis ojeras y mi cara de zombie ya que yo tampoco había dormido mucho, mamá sabía que solo me maquillaba cuando quería verme presentable para alguien.
-Este...Si.... Hay un chico, pero apenas le hablare hoy- dije metiéndome comida la boca para no tener que hablar más.
-Me tienes que contar toodooo....- dijo mamá, comportándose como alguien de mi edad.
Terminamos de desayunar casa quién se fue por su respectiva cuenta, mamá tomó a Jamil y se fueron aparte, Eliam y yo teníamos que tomar el autobús, sin previo aviso comenzó a llover así que subí a cambiarme de ropa, me puse un pantalón, una blusa, mi gabardina mis botas y una bufanda, baje al segundo piso y tome mi sombrilla, salí de la casa y cerré con llave al ver que el cara de poste estaba afuera con su paraguas, el aceleró el paso hasta llegar a la parada de autobús, mientras yo iba caminando lentamente gozando de la vista, sentía como las gotas caían en mis palmas y la suave brisa mojaba mis mejillas.
Continuara....
Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelo: Eugenio Magaña

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