martes, 30 de julio de 2019

El Sujeto (capitulo 38)

Eugenio
(Hace 20 meses)

Salí a caminar, quería despejar mi mente un poco, aún me sentía triste por terminar con Maya, me partió el corazón el verla llorar, pero yo no podría estar con ella... No en mi condición. Pensé que podía vivir con esta enfermedad y poder convivir con Saskia, pero creo que fue mala idea, he estado pensando si regreso a mi tratamiento, pero aún  no sé que hacer.

Camine hasta llegar al bosque, me recosté en un árbol y me puse los audífonos, quise alejarme de todo por un momento.
En eso comencé a escuchar pensamientos de Saskia, decía algo acerca de una muñeca, pero no le di mucha importancia. Seguí con mi música y se puso una canción que Maya y yo amábamos, incluso ella me la canto en nuestra segunda cita, quise quitarla pero al escucharla sentí como si ella estuviera junto ami, cerré los ojos y me deje llevar por la melodía, comencé a tener recuerdo de su risa y de sus manías. Sentí como comenzaban a humedecerse mis pestañas y mis lágrimas empezaban a caer lentamente por mis mejillas, el nudo en mi garganta se formaba lentamente que comenzó a doler, sentía como se contraía mi traquea y se me cortaba un poco la respiración, un vacío inmenso inundaba mi pecho y todo mi cuerpo temblaba, me sentía morir.... Comencé con sollozos y termine con un desgarrador llanto... 

Minutos después escuche a Saskia nuevamente.
<Por qué lloras en este domingo por la tarde?> dijo en mi cabeza. Ignoré su comentario mientras limpiaba mis lágrimas. Recibí un mensaje de Eliam, decía que si podíamos vernos en la plaza,, quería jugar videojuegos por un rato. No tenía ganas de nada, pero pensé que mi amigo podría levantarme un poco el animo. Así que me dirigí a la plaza, al llegar él ya estaba en la máquina, me senté a su lado y Eliam me saludo con un puño. 

-Qué tienes ?- pregunto Eliam sorprendido.

-Termine con Maya...- conteste serio, sin mirarlo.

Eliam me miró aún más sorprendido, dejo la computadora y puso toda su atención en mi.

-Por qué?- pregunto nuevamente, sin quitarme la mirada de ensima.

Le explique mis motivos, ella no merecía estar con alguien tan problemático como yo. Eliam se quedó callado y trato de consolarme, jugamos videojuegos un rato y después fuimos a cenar.

-No estés triste bro...- dijo Eliam sujetando mi hombro

Yo solo miraba mi hamburguesa, en otra ocasión seguramente ya hasta hubiera pedido otra, pero esta vez estaba tardando demasiado, la verdad no tenía hambre, solo podía pensar en mi corazón roto...

-Ya quita era cara Eugenio...- dijo Eliam

-Es que no puedo.... Si tu hubieras visto...- conteste jugando con el popote de mi refresco. 

-Entonces regresa con ella... Toma tus pastillas y olvidate de Saskia!- contesto mi amigo y mordió su hamburguesa.

-Suena fácil... Pero no puedo desacerme de Saskia- dije 

-Por qué no?- pregunto mientras masticaba y escupía un poco de carne.

Lo mire un poco serio y pestañee lentamente mientras lo miraba masticar, generalmente no me importa verlo comer yo como igual pero en este momento me parece repugnante.

-Porque es parte de mi... Él me ayudo con lo de mi padre- conteste tajante 

Eliam guardo silencio y siguió comiendo, se que en parte tiene razón, pero no me puedo deshacer de Saskia tan fácil.. - Tenía que pensarlo bien

Terminamos de cenar y cada quien se fue a su casa, al llegar subí a mi habitación, me tiré sobre la cama a mirar el techo, luego mire la pared, recorrí mi habitación con la mirada, tantas fotos con mis amigos, regalos que me dio Maya, fotos con mi madre, mi ropa.
Me senté y note que la alfombra estaba mal puesta, la intente acomodar y me di cuenta que había una tabla que no embonaba bien, en eso se puso oscuro.
Abrí los ojos y ya estaba acostado

-Saskia!, por qué saliste sin avisarme!?- pregunte molesto.

-Ya no te molestes, solo quise tomar aire- contesto 

-Me hubieras dicho...- 

Saskia guardó silencio y yo intente dormir. Al día siguiente intente dejar la depresión por un momento, salí a caminar y a escuchar música, llegue a la parte del centro y la vi... Era Maya, caminando con la mirada perdida, me detuve a unos metros de ella, me di cuenta que chocaría conmigo y yo no me movía, quise hacerme a un lado, pero mi cuerpo no reaccionaba.
Setí como su frente se estampó contra mi pecho y alzo la vista, tenía los ojos vidriosos, me abrazó y se aferró a mi, yo me que inmóvil, no supe que hacer, ella estaba llorando y yo era la causa...
Tomé su cabeza con una mano y con la otra la abrace de la espalda, un nudo en mi garganta se formaba lentamente y sin darme cuenta yo también empecé a llorar.
Ella se retiró y comenzó a golpear mi pecho, yo deje que se desahogara.

-Por qué..?- dijo con tristeza.

Yo quería contarle... Ella sabía de Saskia, pero no lo entendería... Ella no sabía lo que yo sentía, Saskia comenzaba a salir sin mi permiso y hacia lo que quería.

-Me amaste?..- volvió a preguntar, vi como una lágrima brotó y rodó por su mejilla.

-Más de lo que imaginas...- conteste, tratando de tragarme el nudo.

Antes de que dijera algo más, decidí irme, ella me detuvo del brazo pero yo me solté y seguí caminando sin mirar atrás.
Camine hasta que llegue a las afueras de la ciudad, entre una cabaña abandonada, me senté afuera y me derrumbe completamente, comencé a golpear el suelo hasta que me sangraron los nudillos, las lágrimas nublaban completamente mi vista y tenía un fuerte dolor en el pecho, me recosté a mirar el cielo, estaba estrellado, la luna hizo su presencia también, cerré los ojos por un momento y Saskia empezó a hablar.

-Déjame salir..- 

-Has lo que quieras....



                                                           Continuara...

Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelo: Jorge Ojeda 

 

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