martes, 30 de julio de 2019

El Sujeto (capitulo 39)

Saskia 
(Hace 20 meses)

Dormí todo el día ya que Eugenio no me dejaba salir, pero estaba viendo sus movimientos, llego a casa y se recostó, vi que estuvo a punto de encontrar mi lugar secreto bajo la alfombra, así que salí sin su consentimiento, acomode la madera, de paso volví a acomodar todo.

-Cadenas, cinta, vendas, sabanas, vestidos...- dije mirando todo.

Volví a colocar la madera, pero esta vez la cerré bien, la cubrí con la alfombra con mucho cuidado y delicadeza, ojalá Eugenio no se acuerde de esto, me recosté y decidí dejarlo salir.
 Comenzó a regañarme, empezaba a ser un fastidio para mi, pero no podía vivir sin él. Aunque sonara muy extraño.

Al día siguiente Eugenio salió y se encontró con su exnovia, después camino afueras de la ciudad hasta que encontró una cabaña vieja, ohh era perfecta para lo que tenía planeado, necesitaba echarle un vistazo, si!, debía entrar, se veía algo fea, la madera estaba un poco desgastada, pero no en tan mal estado, espere a que Eugenio se calmara y me atreví a decir.

-Déjame salir...- 

-Has lo que quieras...- contesto en seco.

Ya tenía su permiso, era hora de actuar, Eugenio pestaño varias veces  y por fin salí, respire hondo, aire fresco.
< Es una linda noche> Metí la mano al bolsillo del pantalón buscando el celular, me dolió un poco al sacar la mano, vi que tenía sangre en los nudillos.

-Esto duele sabes...- dije 

-Si, lo sé..- contesto

Prendí la linterna del celular y me acerque más a la cabaña, sentí la madera y le di unos cuantos golpes, solo estaba sucia. Force un poco la perilla hasta que sedió, quien sea que haya vivido aquí se veía que era de clase alta, había un colchón al fondo sobrepuesto en una base de madera, un comedor hecho de cristal con detalles hechos de plata o algo parecido y unos sillones de piel, al fondo estaban unas escaleras que se dividían en dos, hacia el sótano y hacia el ático, camine en dirección a la escaleras y encontré un interruptor, apagué la linterna del celular y note que junto a las escaleras había un puerta, era el baño.
Mire hacia el desván, se veía un poco tenebroso, pero aún así subí, el interruptor estaba al terminar las escaleras, así que lo encendí enseguida, estaba la habitación y un intento de cocina, quién tiene la cocina en el segundo piso?, me dirigí al sótano, con la esperanza de encontrar algo más llamativo, había una puerta, la abrí de golpe, parecía el taller de algún escultor, había muchos maniquís que daban un poco de miedo... No tenía ventanas, solo una lámpara larga  en el centro.

Me emocione al imainar una camilla en el centro con Eider acostada. Al terminar de fantasear decidí encender mi linterna y entré, había mesas al fondo con manchas de pintura, algunas máquinas y en una esquina lo que vieron mis ojos hizo que se acelerara mi corazón.
<La camilla...> acorrí a acariciarla... Este era el lugar!. Casi brinco de la emoción, como si fuera una niña pequeña con un juguete nuevo.

-Este será el lugar, era perfecto- dije sonriendo.

Empecé a mover las cosas, saque los maniquís  y limpie un poco, encontré un trapeador y limpie el piso, quite todo el polvo y las telarañas, tire las cosas que no me servirían, al terminar de limpiar todo el sótano acomode la camilla, quite la sabana que tenía, estaba muy manchada de pintura y quien sabe de que más.
El sótano quedó perfecto, solo faltaba mi querida muñeca, un escalofrío recorrió mi cuerpo y me emocione al instante, sonreí ante la sensación. Subí las escaleras, pensé en limpiar también lo que restaba de la cabaña pero había quedado exhausto, así que fui a casa, tome un baño y me fui a dormir.

-Estoy satisfecho- dije a Eugenio

No obtuve respuesta.

-Hey...- dije

-Te dije  que puedes hacer lo que quieras- dijo 

-Quieres que te proteja?- pregunte 

-Si...- contesto triste.

Guarde a Eugenio en un lugar muy dentro de su subconsciente.

<Yo te voy a proteger> 


                                                              


                                                     Continuará.... 

Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelo: Aldo Mendoza 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario