jueves, 7 de junio de 2018
ALERTA ROJA 27 DE JULIO 2018
El tiempo de Gracia se acaba, por favor tomate el tiempo de ver este vídeo..
ya todo sea cumplido.
miércoles, 18 de abril de 2018
Había
Había tantas estrellas en el cielo y solo me
fije en una que apenas y podía brillar,
tuve que pulir la pero no dio para más...
Había tantas galaxias en esos ojos
pero me tuve que limitar a aquellos
destellos de luz que se veían en esas
pupilas de color verdoso...
Había tantas palabras por decirle
que se me escapo un te quiero,
que se convirtió en tu anhelo...
Había miles de canciones que quería
cantarle y dedicarle pero decidí escribirle
un poema que llevara un cachito de mi...
Había tantas risas que quería compartir
pero tu decidiste partir...
-Elí Roa
fije en una que apenas y podía brillar,
tuve que pulir la pero no dio para más...
Había tantas galaxias en esos ojos
pero me tuve que limitar a aquellos
destellos de luz que se veían en esas
pupilas de color verdoso...
Había tantas palabras por decirle
que se me escapo un te quiero,
que se convirtió en tu anhelo...
Había miles de canciones que quería
cantarle y dedicarle pero decidí escribirle
un poema que llevara un cachito de mi...
Había tantas risas que quería compartir
pero tu decidiste partir...
-Elí Roa
lunes, 5 de marzo de 2018
"Esperar..."
Hoy me levante pensando en ti, ya no se que hacer, no se como sentirme, siento ese hueco en mi pecho, el vacío en mi estomago, Por qué te fuiste y me dejaste solo? Por qué no escribes? Estoy cansado de sentirme mal.
Camino por la calle fingiendo que estoy bien, fingiendo las sonrisas, pero nadie sabe que en las noches me quiebro por completo, llega el llanto y la depresión, quiero verte, abrazarte, besar tu frente... Oír tu voz...
Es sorprendente como es que sin tener golpes y heridas, mi cuerpo duele demasiado, mi corazón duele y sangra cada vez más.
Miro al cielo y pienso que algún día volverás a mi, pero... Lo harás? Ya no se si estoy muerto o vivo, me ha dado por pensarte en las noches, quien diría que serías la causa de mi insomnio, al final solo me queda darte tiempo... Y esperar...
Escritora: Kaly Roa xd
Camino por la calle fingiendo que estoy bien, fingiendo las sonrisas, pero nadie sabe que en las noches me quiebro por completo, llega el llanto y la depresión, quiero verte, abrazarte, besar tu frente... Oír tu voz...
Es sorprendente como es que sin tener golpes y heridas, mi cuerpo duele demasiado, mi corazón duele y sangra cada vez más.
Miro al cielo y pienso que algún día volverás a mi, pero... Lo harás? Ya no se si estoy muerto o vivo, me ha dado por pensarte en las noches, quien diría que serías la causa de mi insomnio, al final solo me queda darte tiempo... Y esperar...
Escritora: Kaly Roa xd
Etiquetas:
#adolescentes,
#corazonesrotos,
#cuento,
#dejarte,
#desilusion,
#despedida,
#dolor,
#espera,
#kalyroa,
#lagrimas,
#nostalgia,
#soledad,
#tristeza
sábado, 24 de febrero de 2018
"Callate y dejame salvarte..."
Habían pasado 4 años desde que no veía a Emilia, ultima vez que platicamos me dijo que ya no tenía tiempo de ser mi mejor amiga, eso me lastimo demasiado, el estar lejos de ella solo provocaba que llorara todos los días, quería decirle cuanto la extrañaba, contarle mis cosas, decirle como me había ido en la escuela, que había conocido a un chavo, cuando me rompió el corazón, la necesitaba cada día que pasaba, era difícil ignorar su partida.
Mi nombre es Kora, tengo 21 años, ojos rasgados color miel, tengo el cabello pintado de color rojo, delgada y de piel pálida.
Era un jueves por la tarde, estaba cansada por tanta tarea, mis ojos ya no aguantaban mas, tenía ojeras encima de las ojeras, por lo que mis compañeros me decían zombie, no me molestaba ya que amaba a los zombies. Decidí salir a caminar, despejar un rato mi mente y relajarme, así que me puse mis audífonos y comencé a caminar, mientras caminaba, pude ver como dos chavas venían caminando, riendo y jugando en la calle, sonreí y sin darme cuenta solté una lágrima, había recordado a Emilia, como estará? Pensé mientras seguía caminando, iba tan hundida en mis recuerdos y pensamientos que sin darme cuenta casi me atropella un coche, al principio me asuste, después me reí un poco, debo de estar un poco loca porque pude haber muerto y eso me causo gracia, seguí caminando, cuando de pronto la vi... Mi cebolla, así nos decíamos Emilia y yo, recuerdo que cuando le puse ese apodo me cacheteó con una regla de plástico. Sin pensarlo corrí hacia ella, la abrace tan fuerte como pude.
Cuando la solté, note algo extraño en ella, estaba demasiado delgada... Parecía que no había dormido en días y tenía varias cortadas en los brazos.
-Que te paso Emilia?- le pregunte mientras sujetaba su brazo.
-Nada...- contesto con la mirada pérdida.
Que le habrá pasado, ni siquiera me miraba, parecía peor que zombie, tenia los ojos hundidos y se veía demasiado pálida, trate de sentarla en una banca que había por ahí pero antes de que pudiera hacer algo se desmayo, me preocupe tanto que por un momento me paralice y no supe que hacer, la gente comenzó a acercarse y a decirme que llamará a una ambulancia, saque mi celular y llame a la Cruz Roja.
Tardó unos 15 minutos para que la ambulancia llegara, cuando llegaron los paramédicos, la atendieron y la subieron a la ambulancia, me subí con ella y el paramédico no dejaba de verme.
-Que? Tengo algo en la cara?- dije mientras soltaba un sonrisa nerviosa.
-No, es solo que necesitas un suero o algo, te ves hasta mas pálida que la paciente- dijo el paramédico.
-Estoy bien, es normal en mi- dije mientras me reía.
Llegamos al hospital y las enfermeras junto con un médico la atendieron de inmediato, me apartaron de ella y me dijeron que esperara en una banca, me puse nerviosa, estaba preocupada y no sabía que hacer.
Después de media hora esperando, una enfermera se me acerco y me pregunto que si yo era el familiar de Emilia, le dije que si y me contesto que la acompañara a un cuarto, cuando llegamos, Emilia estaba recostada en una camilla, le habían puesto suero y tenia una mascara de oxígeno.
-Que tiene doctor?- pregunte mientras me mordía las uñas.
-No tiene nada grave, solo esta un poco desnutrida y cansada, la dejaremos esta noche aquí, que descanse y mañana por la mañana se podrá ir- dijo el doctor mientras me sonreía.
Me acerque a Emilia y note que la enfermera había puesto vendas cubriendo las heridas de sus brazos, la observe con detenimiento, analizando cuanto ha cambiado, vi que tenía varios moretones en las piernas.
Al verla no pude evitar recordar muchas cosas de cuando eramos amigas, siempre se veía alegre, me molestaba demasiado, con todo lo que pudiera, siempre hacia locuras en la calle, no le daba pena nada, siempre me golpeaba con todo lo primero que se encontraba, pero lo que mas amaba de nuestra amistad, era que siempre estaba para mi, en todo momento, no importaba la hora, digo eso porque siempre me marcaba a las 3 o 6 de la mañana nada mas para decirme que no podía dormir o que ya se iba a la escuela, sabiendo que yo iba en la tarde, eso me molestaba demasiado, pero ahora que lo pienso me causa gracia, a todos lados íbamos juntas... Por qué término entonces nuestra amistad?
Estaba tan hundida en mis pensamientos que no me di cuenta a que horas se había despertado.
-Que haces aquí Kora?- dijo mientras me miraba.
-Pues no vine a calentar la silla- dije mientras me reía.
-Vete, no estoy de humor como para aguantarte.
-No quiero... Esta vez no me apartaras tan fácil, al menos no hasta que estés bien.
-Quieres apostar? Me se todas tus debilidades por si lo olvidaste- dijo mientras se intentaba sentar.
-No me vas a lastimar, hoy en día ya no siento nada...- dije mientras bajaba la cabeza.
-Ya vete, nadie te quiere Kora, cuando vas a entender eso, porque crees que todos te dejan eh? Hasta tu padre lo hizo...
-Emilia ya basta...! Deja de decir estupideces, mejor dime que te paso?- dije intentando evitar que se formara el nudo en mi garganta.
-Ves como si puedo lastimarte aún? Vete por favor...
-Si... Creo que eres de las pocas personas que lo hacen... Esta bien, me iré... Pero solo porque quiero ir al baño- dije algo molesta y dolida.
Salí de la habitación y me dirigí al baño, me lave la cara y me mire al espejo, pude ver como las lágrimas salían de mis ojos, que estas haciendo Kora? Deja de llorar, no es momento de dejarse vencer, me repetí una y otra vez que todo estaba bien. Salí del hospital y me di cuenta que ya había anochecido, mire el cielo y estaba la primer estrella, así que pedí un deseo, "Dios... Que todo salga bien por favor" dije mientras cerraba los ojos, cuando los abrí mire a la estrella y a la luna junto, sonreí y de la nada recordé lo que Emilia me había dicho, por que siempre tiene que ser tan cruel esa mujer? Por que siempre me hace sentir mal? Por que no solo puede actuar como si no paso nada como yo? Pensé mientras miraba el bosque que estaba frente al hospital, me distraje ya que vi que algo se movía, así que me acerque un poco para ver que era, cuando de pronto sentí que alguien me jalo del brazo.
-Es un fantasma fugitivo- dijo una enfermera riendo.
-Como?- dije mientras la miraba con cara de confusión.
-Es que en nuestro hospital bromeamos con las sombras que hacen los arboles con las luces de los coches.
-Ah...- dije riendo un poco para no hacer sentir mal a la enfermera por su mal chiste.
Mientras caminaba de regreso a la habitación, recordé lo de la enfermera, por extraña razón ahora si me dio risa, me di un golpe en la frente para calmar mi risa y entre a la habitación.
-Creí que si te habías ido- dijo Emilia algo seria.
-Te dije que no me voy a ir, ya quieres contarme qué paso?- dije lo más calmada que pude.
-Para qué? lograras cambiar algo?
-Tal vez no, pero por lo menos ayudara a desahogarte... No crees?
-No... ya vete...
-Carajo Emilia!, ya dime que tienes!?- dije gritando y mirándola fijamente.
Ya había colmado mi paciencia, entendía que no estaba bien, pero quería que por lo menos me dijera que tenía. Ella solo se me quedo viendo, no dijo nada, pero me di cuenta con tan solo mirarla... Ese rostro reflejaba tristeza y dolor...
-Por qué estas así? Necesitas sacarlo, vamos, cuéntame...
-Kora, yo...- dijo con lágrimas en los ojos.
Me acerque a ella, la abrace y le dije que no estaba sola, que me tenía a mi para cualquier cosa, sentí todo su dolor y enojo en ese abrazo, no pude evitar llorar con ella, al fin había vuelto a confiar en mi.
-Por qué no me odias Kora? Después de todo lo que te dije, después de todo lo que hice, por que no me odias?
-Porque eres mi mejor amiga, se que no lo dices por querer herirme, habla tu enojo y tu dolor, pero dejame luchar contigo, no lo hagas sola...
Ella solo me miro sorprendida, creo que nunca se espero que dijera eso, tal vez pensaba que la iba a odiar por todo, pero no... Como podría odiarla después de todo lo que pasamos juntas, obviamente me había lastimado, pero era mas grande mi amor hacia ella, que cubría el dolor que me había hecho.
-Recuerdas cuando te dije que ya no quería ser tu mejor amiga?
-Si, como olvidarlo "Ya no puedo ni quiero" creo que hasta se me tatuaron en el cerebro- solté una pequeña risa.
-Bueno... ese día, mi padre vino a verme, me dijo que ya no quería saber nada de mi, que solo era un estorbo en su vida... Sabes como me sentí al oír eso?
-Y por que no me dijiste?- dije mientras me sentaba frente a ella.
-Porque tu estabas tan feliz hablando de que te iba bien, por un momento te envidie, todo te sale bien a ti Kora...
-Claro que no... La persona en la que mas confiaba me abandono, mi novio me termino, mi padre también me dejo, tu misma lo dijiste Emilia, todos al final me dejan... Pero siempre hay alguien que esta para ti, nunca estamos tan solos como pensamos o sentimos. En tu caso me tienes a mi, en mi caso tengo a Misa... Y puedo tenerte a ti si quieres...
-En el tiempo en que no estuviste, me sentí tan sola, tan lastimada, estoy cansada Kora, ya no quiero sentirme así, siempre son problemas, si no es familiar, es con los amigos o con el novio.
No pude evitar soltar una pequeña risa, mientras la escuchaba, recordé muchas cosas, la entendía completamente, yo alguna vez me sentí así, ese sentimiento de vació, que piensas que nadie te entiende, que estas solo, dejas que la depresión te hunda cada vez mas, pero al final te das cuenta que solo tienes que soportar un poco, ese dolor pasara.
-No podemos evitar los problemas, siempre vamos a tenerlos, pero para eso, estamos los amigos, si te caes voy a levantarte, si lloras, llorare contigo, no importa que tan duro sea... Dejame estar contigo... No sufras tu sola.
Después de un rato, Emilia me dijo que quería que volviéramos a ser amigas, volví a abrazarla, ella lloro hasta que se quebró por dentro, al final había sacado todo ese dolor que se había tragado tantos años. Paso una hora y se quedo dormida, la deje descansar y me asome al balcón, respire hondo y voltee a verla.
-Siempre voy a estar para ti... Aun cuando no me quieras cerca- dije sonriendo.
Fin
Escritora: Kaly Roa xD
Mi nombre es Kora, tengo 21 años, ojos rasgados color miel, tengo el cabello pintado de color rojo, delgada y de piel pálida.
Era un jueves por la tarde, estaba cansada por tanta tarea, mis ojos ya no aguantaban mas, tenía ojeras encima de las ojeras, por lo que mis compañeros me decían zombie, no me molestaba ya que amaba a los zombies. Decidí salir a caminar, despejar un rato mi mente y relajarme, así que me puse mis audífonos y comencé a caminar, mientras caminaba, pude ver como dos chavas venían caminando, riendo y jugando en la calle, sonreí y sin darme cuenta solté una lágrima, había recordado a Emilia, como estará? Pensé mientras seguía caminando, iba tan hundida en mis recuerdos y pensamientos que sin darme cuenta casi me atropella un coche, al principio me asuste, después me reí un poco, debo de estar un poco loca porque pude haber muerto y eso me causo gracia, seguí caminando, cuando de pronto la vi... Mi cebolla, así nos decíamos Emilia y yo, recuerdo que cuando le puse ese apodo me cacheteó con una regla de plástico. Sin pensarlo corrí hacia ella, la abrace tan fuerte como pude.
Cuando la solté, note algo extraño en ella, estaba demasiado delgada... Parecía que no había dormido en días y tenía varias cortadas en los brazos.
-Que te paso Emilia?- le pregunte mientras sujetaba su brazo.
-Nada...- contesto con la mirada pérdida.
Que le habrá pasado, ni siquiera me miraba, parecía peor que zombie, tenia los ojos hundidos y se veía demasiado pálida, trate de sentarla en una banca que había por ahí pero antes de que pudiera hacer algo se desmayo, me preocupe tanto que por un momento me paralice y no supe que hacer, la gente comenzó a acercarse y a decirme que llamará a una ambulancia, saque mi celular y llame a la Cruz Roja.
Tardó unos 15 minutos para que la ambulancia llegara, cuando llegaron los paramédicos, la atendieron y la subieron a la ambulancia, me subí con ella y el paramédico no dejaba de verme.
-Que? Tengo algo en la cara?- dije mientras soltaba un sonrisa nerviosa.
-No, es solo que necesitas un suero o algo, te ves hasta mas pálida que la paciente- dijo el paramédico.
-Estoy bien, es normal en mi- dije mientras me reía.
Llegamos al hospital y las enfermeras junto con un médico la atendieron de inmediato, me apartaron de ella y me dijeron que esperara en una banca, me puse nerviosa, estaba preocupada y no sabía que hacer.
Después de media hora esperando, una enfermera se me acerco y me pregunto que si yo era el familiar de Emilia, le dije que si y me contesto que la acompañara a un cuarto, cuando llegamos, Emilia estaba recostada en una camilla, le habían puesto suero y tenia una mascara de oxígeno.
-Que tiene doctor?- pregunte mientras me mordía las uñas.
-No tiene nada grave, solo esta un poco desnutrida y cansada, la dejaremos esta noche aquí, que descanse y mañana por la mañana se podrá ir- dijo el doctor mientras me sonreía.
Me acerque a Emilia y note que la enfermera había puesto vendas cubriendo las heridas de sus brazos, la observe con detenimiento, analizando cuanto ha cambiado, vi que tenía varios moretones en las piernas.
Al verla no pude evitar recordar muchas cosas de cuando eramos amigas, siempre se veía alegre, me molestaba demasiado, con todo lo que pudiera, siempre hacia locuras en la calle, no le daba pena nada, siempre me golpeaba con todo lo primero que se encontraba, pero lo que mas amaba de nuestra amistad, era que siempre estaba para mi, en todo momento, no importaba la hora, digo eso porque siempre me marcaba a las 3 o 6 de la mañana nada mas para decirme que no podía dormir o que ya se iba a la escuela, sabiendo que yo iba en la tarde, eso me molestaba demasiado, pero ahora que lo pienso me causa gracia, a todos lados íbamos juntas... Por qué término entonces nuestra amistad?
Estaba tan hundida en mis pensamientos que no me di cuenta a que horas se había despertado.
-Que haces aquí Kora?- dijo mientras me miraba.
-Pues no vine a calentar la silla- dije mientras me reía.
-Vete, no estoy de humor como para aguantarte.
-No quiero... Esta vez no me apartaras tan fácil, al menos no hasta que estés bien.
-Quieres apostar? Me se todas tus debilidades por si lo olvidaste- dijo mientras se intentaba sentar.
-No me vas a lastimar, hoy en día ya no siento nada...- dije mientras bajaba la cabeza.
-Ya vete, nadie te quiere Kora, cuando vas a entender eso, porque crees que todos te dejan eh? Hasta tu padre lo hizo...
-Emilia ya basta...! Deja de decir estupideces, mejor dime que te paso?- dije intentando evitar que se formara el nudo en mi garganta.
-Ves como si puedo lastimarte aún? Vete por favor...
-Si... Creo que eres de las pocas personas que lo hacen... Esta bien, me iré... Pero solo porque quiero ir al baño- dije algo molesta y dolida.
Salí de la habitación y me dirigí al baño, me lave la cara y me mire al espejo, pude ver como las lágrimas salían de mis ojos, que estas haciendo Kora? Deja de llorar, no es momento de dejarse vencer, me repetí una y otra vez que todo estaba bien. Salí del hospital y me di cuenta que ya había anochecido, mire el cielo y estaba la primer estrella, así que pedí un deseo, "Dios... Que todo salga bien por favor" dije mientras cerraba los ojos, cuando los abrí mire a la estrella y a la luna junto, sonreí y de la nada recordé lo que Emilia me había dicho, por que siempre tiene que ser tan cruel esa mujer? Por que siempre me hace sentir mal? Por que no solo puede actuar como si no paso nada como yo? Pensé mientras miraba el bosque que estaba frente al hospital, me distraje ya que vi que algo se movía, así que me acerque un poco para ver que era, cuando de pronto sentí que alguien me jalo del brazo.
-Es un fantasma fugitivo- dijo una enfermera riendo.
-Como?- dije mientras la miraba con cara de confusión.
-Es que en nuestro hospital bromeamos con las sombras que hacen los arboles con las luces de los coches.
-Ah...- dije riendo un poco para no hacer sentir mal a la enfermera por su mal chiste.
Mientras caminaba de regreso a la habitación, recordé lo de la enfermera, por extraña razón ahora si me dio risa, me di un golpe en la frente para calmar mi risa y entre a la habitación.
-Creí que si te habías ido- dijo Emilia algo seria.
-Te dije que no me voy a ir, ya quieres contarme qué paso?- dije lo más calmada que pude.
-Para qué? lograras cambiar algo?
-Tal vez no, pero por lo menos ayudara a desahogarte... No crees?
-No... ya vete...
-Carajo Emilia!, ya dime que tienes!?- dije gritando y mirándola fijamente.
Ya había colmado mi paciencia, entendía que no estaba bien, pero quería que por lo menos me dijera que tenía. Ella solo se me quedo viendo, no dijo nada, pero me di cuenta con tan solo mirarla... Ese rostro reflejaba tristeza y dolor...
-Por qué estas así? Necesitas sacarlo, vamos, cuéntame...
-Kora, yo...- dijo con lágrimas en los ojos.
Me acerque a ella, la abrace y le dije que no estaba sola, que me tenía a mi para cualquier cosa, sentí todo su dolor y enojo en ese abrazo, no pude evitar llorar con ella, al fin había vuelto a confiar en mi.
-Por qué no me odias Kora? Después de todo lo que te dije, después de todo lo que hice, por que no me odias?
-Porque eres mi mejor amiga, se que no lo dices por querer herirme, habla tu enojo y tu dolor, pero dejame luchar contigo, no lo hagas sola...
Ella solo me miro sorprendida, creo que nunca se espero que dijera eso, tal vez pensaba que la iba a odiar por todo, pero no... Como podría odiarla después de todo lo que pasamos juntas, obviamente me había lastimado, pero era mas grande mi amor hacia ella, que cubría el dolor que me había hecho.
-Recuerdas cuando te dije que ya no quería ser tu mejor amiga?
-Si, como olvidarlo "Ya no puedo ni quiero" creo que hasta se me tatuaron en el cerebro- solté una pequeña risa.
-Bueno... ese día, mi padre vino a verme, me dijo que ya no quería saber nada de mi, que solo era un estorbo en su vida... Sabes como me sentí al oír eso?
-Y por que no me dijiste?- dije mientras me sentaba frente a ella.
-Porque tu estabas tan feliz hablando de que te iba bien, por un momento te envidie, todo te sale bien a ti Kora...
-Claro que no... La persona en la que mas confiaba me abandono, mi novio me termino, mi padre también me dejo, tu misma lo dijiste Emilia, todos al final me dejan... Pero siempre hay alguien que esta para ti, nunca estamos tan solos como pensamos o sentimos. En tu caso me tienes a mi, en mi caso tengo a Misa... Y puedo tenerte a ti si quieres...
-En el tiempo en que no estuviste, me sentí tan sola, tan lastimada, estoy cansada Kora, ya no quiero sentirme así, siempre son problemas, si no es familiar, es con los amigos o con el novio.
No pude evitar soltar una pequeña risa, mientras la escuchaba, recordé muchas cosas, la entendía completamente, yo alguna vez me sentí así, ese sentimiento de vació, que piensas que nadie te entiende, que estas solo, dejas que la depresión te hunda cada vez mas, pero al final te das cuenta que solo tienes que soportar un poco, ese dolor pasara.
-No podemos evitar los problemas, siempre vamos a tenerlos, pero para eso, estamos los amigos, si te caes voy a levantarte, si lloras, llorare contigo, no importa que tan duro sea... Dejame estar contigo... No sufras tu sola.
Después de un rato, Emilia me dijo que quería que volviéramos a ser amigas, volví a abrazarla, ella lloro hasta que se quebró por dentro, al final había sacado todo ese dolor que se había tragado tantos años. Paso una hora y se quedo dormida, la deje descansar y me asome al balcón, respire hondo y voltee a verla.
-Siempre voy a estar para ti... Aun cuando no me quieras cerca- dije sonriendo.
Fin
Escritora: Kaly Roa xD
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#adolescentes,
#amigos,
#amistad,
#amor,
#anime,
#corazon,
#cuento #dorama #romance #historia,
#dolor,
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#tristeza #dolor,
#verte,
#zombies
viernes, 23 de febrero de 2018
Mi primero amor... (parte 5)
De pronto ella toma mi mano y me jala hacía ella, me abraza y me susurra al oído.
-Ven conmigo a un lugar especial.
Cegado por la emoción acepto sin dudarlo, ella soltó una carcajada y le hace la parada a un taxi, este se detiene y nos subimos, por alguna extraña razón ella esta sudando mucho, a que se debe esto?, Da la dirección y el taxi se pone en marcha. En todo el camino no hablamos, solo eran miradas y sonrisas, no tomo más de 15 minutos en llegar a nuestro destino, me preguntaba una y otra vez donde rayos estábamos, esta zona no la conozco, miro a todos lados y son casas de puro chico rico, por así decirlo. Después de todo el incomodo silencio en el taxi, ella vuelve a hablar.
-Bienvenido a mi hogar.
Observo todo con detalle y me sorprendí al ver que era una casa de 3 pisos, todo estaba adornado, tenía un super patio y unos ventanales hermosos, lo único que dije fue.
-Un palacio para una princesa.
Como era su costumbre, me sonrió y me abrazo, me invita entrar a la casa y sin dudarlo acepte, al entrar, pude notar que el ambiente era muy elegante, eso me incomodaba, las fachas en las que siempre ando no son muy adecuadas para este lugar, pude notar que no había nadie en casa y eso se me hizo sospechoso, tímidamente pregunte.
-Donde están todos?
-Mi familia salio de viaje, estimo que regresan la próxima semana.
Me surgió otra duda, porque me trajo aquí?. Paso el tiempo, sin mentir llevaba mas de 3 horas aquí, me invito a comer, vimos una película mientras comíamos palomitas, que tarde tan genial, en mi mente me preguntaba que podría poner mejor este día... Estábamos disfrutando de la televisión, cuando Aline empezó a acariciar mi cuello de una manera tan exquisita que simplemente no sabía como reaccionar, la miro a los ojos y ella me devuelve la mirada, mostraba nerviosismo por lo tanto pregunte.
-Que pasa, esta todo bien?
-Eres el primer chico, que esta una tarde así conmigo- contesto.
Mi corazón se aceleró no sabía que decir a eso, en ese momento Aline dijo.
-Cierra los ojos y dime que es lo que más quieres?
Ese día no tenía otra cosa en mente que no fuera ella.
-Lo que quiero es que estés más tiempo así conmigo- dije.
En ese momento sentí algo en mis labios, un ligero roce, abrí mis ojos y ella estaba muy cerca de mi, ambos teníamos la respiración agitada, no parábamos de mirarnos, esto es real? me preguntaba varias veces lo mismo... De pronto Aline toma la iniciativa y me besa, mis labios sienten los suaves que son sus labios, un sabor a frutas invaden mis papilas, me puse nervioso pero lo estaba disfrutando, me muerde, a lo que yo respondí haciendo lo mismo, ella sonríe, nos despegamos, una cosa llevo a la otra, ninguno supo como paso eso, cuando reaccionamos ya estábamos en su habitación...?
Continuará...
Colaboración especial: Armando Libreros.
-Ven conmigo a un lugar especial.
Cegado por la emoción acepto sin dudarlo, ella soltó una carcajada y le hace la parada a un taxi, este se detiene y nos subimos, por alguna extraña razón ella esta sudando mucho, a que se debe esto?, Da la dirección y el taxi se pone en marcha. En todo el camino no hablamos, solo eran miradas y sonrisas, no tomo más de 15 minutos en llegar a nuestro destino, me preguntaba una y otra vez donde rayos estábamos, esta zona no la conozco, miro a todos lados y son casas de puro chico rico, por así decirlo. Después de todo el incomodo silencio en el taxi, ella vuelve a hablar.
-Bienvenido a mi hogar.
Observo todo con detalle y me sorprendí al ver que era una casa de 3 pisos, todo estaba adornado, tenía un super patio y unos ventanales hermosos, lo único que dije fue.
-Un palacio para una princesa.
Como era su costumbre, me sonrió y me abrazo, me invita entrar a la casa y sin dudarlo acepte, al entrar, pude notar que el ambiente era muy elegante, eso me incomodaba, las fachas en las que siempre ando no son muy adecuadas para este lugar, pude notar que no había nadie en casa y eso se me hizo sospechoso, tímidamente pregunte.
-Donde están todos?
-Mi familia salio de viaje, estimo que regresan la próxima semana.
Me surgió otra duda, porque me trajo aquí?. Paso el tiempo, sin mentir llevaba mas de 3 horas aquí, me invito a comer, vimos una película mientras comíamos palomitas, que tarde tan genial, en mi mente me preguntaba que podría poner mejor este día... Estábamos disfrutando de la televisión, cuando Aline empezó a acariciar mi cuello de una manera tan exquisita que simplemente no sabía como reaccionar, la miro a los ojos y ella me devuelve la mirada, mostraba nerviosismo por lo tanto pregunte.
-Que pasa, esta todo bien?
-Eres el primer chico, que esta una tarde así conmigo- contesto.
Mi corazón se aceleró no sabía que decir a eso, en ese momento Aline dijo.
-Cierra los ojos y dime que es lo que más quieres?
Ese día no tenía otra cosa en mente que no fuera ella.
-Lo que quiero es que estés más tiempo así conmigo- dije.
En ese momento sentí algo en mis labios, un ligero roce, abrí mis ojos y ella estaba muy cerca de mi, ambos teníamos la respiración agitada, no parábamos de mirarnos, esto es real? me preguntaba varias veces lo mismo... De pronto Aline toma la iniciativa y me besa, mis labios sienten los suaves que son sus labios, un sabor a frutas invaden mis papilas, me puse nervioso pero lo estaba disfrutando, me muerde, a lo que yo respondí haciendo lo mismo, ella sonríe, nos despegamos, una cosa llevo a la otra, ninguno supo como paso eso, cuando reaccionamos ya estábamos en su habitación...?
Continuará...
Colaboración especial: Armando Libreros.
jueves, 22 de febrero de 2018
Mi primer amor... (parte 4)
Lo primero que dije fue.
-Estas tan hermosa.
Y como es costumbre de ella, sonrió mientras se ponía de nuevo roja.
-Quieres que te lleve a la salida?- pregunte.
-Esta bien chico tierno- contestó
Me alegre y espere a que arreglara su mochila, salimos del salón y nos llevamos una sorpresa, la escuela estaba completamente vacía, caminamos hacia el portón y en el camino ella tomo mi mano, me puse nervioso y pensé que como era posible que pasara eso, ella comenzó a platicarme de como se había pasado al turno de la mañana, me contó sobre un chico que recién había llegado a la escuela pero este la acosaba, los maestros le llamaron la atención, tuvo sus reportes y incluso algunas suspensiones, pero aun así no dejaba de acosarla, así que de ultima opción opto por cambiarse de turno. Llegamos al portón y ella se despidió.
-Adiós, te veo mañana y por favor inventa más cosas que decir para mañana- dijo.
Estaba todo idiota en ese momento, algo bueno me había pasado en la escuela!, camine hacía la parada y adivinen quienes estaban ahí... Todos mis amigos, estaban esperandome para saber mi situación con la chica nueva, no les conté muchos detalles, pues no había pasado gran cosa, ellos me empezaron a dar consejos sobre como no arruinar lo que comenzaba a tener con Aline, comenzaron a irse cada quien a su casa, a mi siempre me ha gustado esperar a que se vayan todos mis amigos en sus respectivos autobuses. Cuando llego el mio, le hice la parada y mientras subía al mismo, oí una voz a lo lejos.
-Espera...
La voz se escuchaba muy angustiada por lo tanto miré y noté que era Aline, me baje del autobús y vi como corría hacía mi, al llegar ella me abrazo y soltó en llanto.
-Lo vi, sigue buscandome, tengo miedo chico, no me dejes aquí sola- dijo con la voz quebrada.
Mientras la abrazaba, pude ver como un chico alto, con una pinta no muy apropiada para un estudiantes, se acercaba a nosotros, coloque a Aline detrás de mi y enfrente al chico.
-La dejas en paz o no respondo del daño que pueda provocarte- dije alzando mi tono de voz.
En mi mente gritaba, estas demente? Como carajos se te ocurre decir algo así? El tipo es más alto que tu y es obvio que es más fuerte, estaba asustado pero decidido, nadie va a tocar a mi Ángel.
El chico me ignora e intenta tomar del brazo a Aline, ella corre, mientras el intenta hacerme a un lado, yo se lo impido, el chico parece molestarse y yo asustado le dije.
-No sabes de lo que soy capaz.
El chico se ríe y se retira. Cuando veo que ya esta lo suficientemente lejos, suelto un suspiro, por un momento creí que iba a estar en el suelo tirado chorreando sangre, afortunadamente no paso nada.
Volteo hacía donde paso Aline, pero no la vi por ningún lado, comencé a asustarme cuando de repente alguien me abrazó por la espalda, me sentí tan especial, volteo y era ella, , me sentí tan nervioso que me sentí derretir como helado, se acerco a mi oído y dijo.
-Eres el primer chico que me defiende de el.
Comenzó a llorar, así que la tome de la mano y tomo el primer taxi que veo, le di la dirección de mi casa al taxista mientras ella seguía llorando, no sabía que hacer para que se calmara, no tardamos más de 10 minutos para llegar a mi hogar, nos bajamos y al parecer ella ya estaba más tranquila.
-Quieres pasar a mi casa o quieres dar una vuelta?- pregunte.
Ella respondió que le encantaría que fuéramos a dar una vuelta, comenzamos a caminar y pregunte muy tontamente.
-Ese es el tipo que te acosa?
Al parecer la pregunta la agito y contesto que si, pero con un disgusto enorme. Me golpeo la cara, como se me ocurre preguntarle algo así en un momento como este? Seguimos caminando y le pido regresar a mi casa, ella acepta. Al llegar a mi hogar, como buena persona la invite a pasar, ella se sorprendió al ver que no había nadie, Aline se puso nerviosa, creo que le incomoda que no haya nadie, así que rápidamente le dije.
-Solo dejo mi mochila y si quieres podemos dar otra vuelta.
-Claro, mi familia tampoco esta en casa, así que nadie me espera- contesto.
Tomo el poco dinero que había en mi alcancía y salimos. En el camino no te que estaba más tranquila, no hablamos acerca del tema del chico, extrañamente ella me pide que le diga algo tierno, pasamos por un helado y seguimos caminando, se tranquilizaba cada vez más y eso me hacía feliz.
-Platicame más cosas de ti- dije.
Ella dice que esta cansada, que mejor hagamos algo distinto, a que se refiere con eso...?
Continuará...
Colaboración especial: Armando Libreros.
-Estas tan hermosa.
Y como es costumbre de ella, sonrió mientras se ponía de nuevo roja.
-Quieres que te lleve a la salida?- pregunte.
-Esta bien chico tierno- contestó
Me alegre y espere a que arreglara su mochila, salimos del salón y nos llevamos una sorpresa, la escuela estaba completamente vacía, caminamos hacia el portón y en el camino ella tomo mi mano, me puse nervioso y pensé que como era posible que pasara eso, ella comenzó a platicarme de como se había pasado al turno de la mañana, me contó sobre un chico que recién había llegado a la escuela pero este la acosaba, los maestros le llamaron la atención, tuvo sus reportes y incluso algunas suspensiones, pero aun así no dejaba de acosarla, así que de ultima opción opto por cambiarse de turno. Llegamos al portón y ella se despidió.
-Adiós, te veo mañana y por favor inventa más cosas que decir para mañana- dijo.
Estaba todo idiota en ese momento, algo bueno me había pasado en la escuela!, camine hacía la parada y adivinen quienes estaban ahí... Todos mis amigos, estaban esperandome para saber mi situación con la chica nueva, no les conté muchos detalles, pues no había pasado gran cosa, ellos me empezaron a dar consejos sobre como no arruinar lo que comenzaba a tener con Aline, comenzaron a irse cada quien a su casa, a mi siempre me ha gustado esperar a que se vayan todos mis amigos en sus respectivos autobuses. Cuando llego el mio, le hice la parada y mientras subía al mismo, oí una voz a lo lejos.
-Espera...
La voz se escuchaba muy angustiada por lo tanto miré y noté que era Aline, me baje del autobús y vi como corría hacía mi, al llegar ella me abrazo y soltó en llanto.
-Lo vi, sigue buscandome, tengo miedo chico, no me dejes aquí sola- dijo con la voz quebrada.
Mientras la abrazaba, pude ver como un chico alto, con una pinta no muy apropiada para un estudiantes, se acercaba a nosotros, coloque a Aline detrás de mi y enfrente al chico.
-La dejas en paz o no respondo del daño que pueda provocarte- dije alzando mi tono de voz.
En mi mente gritaba, estas demente? Como carajos se te ocurre decir algo así? El tipo es más alto que tu y es obvio que es más fuerte, estaba asustado pero decidido, nadie va a tocar a mi Ángel.
El chico me ignora e intenta tomar del brazo a Aline, ella corre, mientras el intenta hacerme a un lado, yo se lo impido, el chico parece molestarse y yo asustado le dije.
-No sabes de lo que soy capaz.
El chico se ríe y se retira. Cuando veo que ya esta lo suficientemente lejos, suelto un suspiro, por un momento creí que iba a estar en el suelo tirado chorreando sangre, afortunadamente no paso nada.
Volteo hacía donde paso Aline, pero no la vi por ningún lado, comencé a asustarme cuando de repente alguien me abrazó por la espalda, me sentí tan especial, volteo y era ella, , me sentí tan nervioso que me sentí derretir como helado, se acerco a mi oído y dijo.
-Eres el primer chico que me defiende de el.
Comenzó a llorar, así que la tome de la mano y tomo el primer taxi que veo, le di la dirección de mi casa al taxista mientras ella seguía llorando, no sabía que hacer para que se calmara, no tardamos más de 10 minutos para llegar a mi hogar, nos bajamos y al parecer ella ya estaba más tranquila.
-Quieres pasar a mi casa o quieres dar una vuelta?- pregunte.
Ella respondió que le encantaría que fuéramos a dar una vuelta, comenzamos a caminar y pregunte muy tontamente.
-Ese es el tipo que te acosa?
Al parecer la pregunta la agito y contesto que si, pero con un disgusto enorme. Me golpeo la cara, como se me ocurre preguntarle algo así en un momento como este? Seguimos caminando y le pido regresar a mi casa, ella acepta. Al llegar a mi hogar, como buena persona la invite a pasar, ella se sorprendió al ver que no había nadie, Aline se puso nerviosa, creo que le incomoda que no haya nadie, así que rápidamente le dije.
-Solo dejo mi mochila y si quieres podemos dar otra vuelta.
-Claro, mi familia tampoco esta en casa, así que nadie me espera- contesto.
Tomo el poco dinero que había en mi alcancía y salimos. En el camino no te que estaba más tranquila, no hablamos acerca del tema del chico, extrañamente ella me pide que le diga algo tierno, pasamos por un helado y seguimos caminando, se tranquilizaba cada vez más y eso me hacía feliz.
-Platicame más cosas de ti- dije.
Ella dice que esta cansada, que mejor hagamos algo distinto, a que se refiere con eso...?
Continuará...
Colaboración especial: Armando Libreros.
miércoles, 21 de febrero de 2018
Mi primer amor... (parte 3)
Vaya que han pasado ya varias horas desde que supe el nombre de aquella chica, el salón es un mar de risas y burlas hacia mi, no me molestan en absoluto, desde muy pequeño he sabido aguantar todo tipo de burlas, lo único que si me tenía algo preocupado es saber si Aline se sentía cómoda, al parecer no se le es difícil hacer amigos, desde la 3 hora se junto con un grupo de compañeras y parece que se están llevando bien, pero ¿Por qué voltea cada 5 minutos a mirarme y sonreírme? Me siento raro cuando lo hace, por muy tonto que suene esto, ya no estoy acostumbrado a que me hagan ese tipo de expresiones. Mis amigos me incitan a ir a hablarle, pero no me atrevo, me da miedo a que piense que soy un alocado y si de por si ya lo cree hacer eso podría hacer que se moleste o se asuste, tendré que esperar un tiempo y ese tiempo fue de lo más corto que yo haya imaginado, miró hacia la puerta donde esta sentada ella.
-Oh sorpresa! No se encuentra- dije en ese momento.
Debió salir al baño, debería ir yo también y con suerte hablarle, pero mi suerte se hacia más grande, miró a mi lado y adivinen quien se encontraba junto a mi, era ella, por Dios santo... esta a mi lado, no sabía que decir ni como reaccionar, miró a todos lados esperando a todos lados esperando a que alguien me ayude y para mi suerte todos se pusieron de acuerdo para alejarse lo mas que pudieran, incluso mis amigos se fueron, vuelvo a mirar y ella sigue a mi lado, con una cara de duda me preguntó con su voz tierna.
-¿Te encuentras bien?- a lo que respondí.
-Tu mirada hace que me sienta bien
Miré sus ojos y que sorpresa... Se puso mas roja que un tomate, soltó una risa y dijo.
-¿Siempre eres así de lindo?
-Solo cuando la persona alegra mi día con una sonrisa
Vuelve a ponerse roja, notó en su mirada que le encanta que diga cosas así, dentro de mi mente digo vamos un poco mas tranquilos, pero como rayos puedo hacer alguien tranquilo?, si tengo a un ángel frente a mi, ella siguió riendo y yo seguí diciendo cosas como eres bien linda, me encanta tu voz, me perdí en tus ojos, hasta que de pronto me dijo.
-Eres un chavo super lindo, realmente eres el primero que conozco que actúa de esa forma y el primero en lograr ponerme así de roja.
Me quede impresionado, quería gritar como un maldito loco, pero sabía que eso la asustaría, así que tome una postura diferente, respire ondo y conteste.
-Es un alago que digas algo así, usted me gusta mucho y todo lo que pienso sale de mi.
-En verdad que eres un encanto- dijo mientras me besaba la mejilla y sonreía, se levanto del asiento y se fue.
Por un momento dije dentro de mi, creo que lo has arruinado, desanimado esperé a que diera la ultima hora, desde que le dije eso, ya no volteo a mirarme, la angustia comenzó a invadirme y no paré de pensar en porque dije eso, llegamos a la ultima hora del día, ya todos estábamos cansados y algunos se estaban quedando dormidos con excepción de ella, seguí esperando a que volteara por ultima vez pero nunca lo hizo, tenía la esperanza de que lo hiciera.
Sonó el timbre, acabo el día y todos salieron corriendo del salón, mientras que yo me quede arreglando mi mochila, sin darme cuenta solo quedamos Aline y yo, siguió sin voltear a verme, parecía que no sabía que estaba aquí, por lo que pensé que todo había acabado entre nosotros, así que salí del salón, cuando de pronto ella tomo mi mano.
-Espera chico tierno,,, ¿Te iras sin decir nada?
¿Como respondo a eso...? pensé.
Continuará...
Colaboración especial: Armando Libreros.
-Oh sorpresa! No se encuentra- dije en ese momento.
Debió salir al baño, debería ir yo también y con suerte hablarle, pero mi suerte se hacia más grande, miró a mi lado y adivinen quien se encontraba junto a mi, era ella, por Dios santo... esta a mi lado, no sabía que decir ni como reaccionar, miró a todos lados esperando a todos lados esperando a que alguien me ayude y para mi suerte todos se pusieron de acuerdo para alejarse lo mas que pudieran, incluso mis amigos se fueron, vuelvo a mirar y ella sigue a mi lado, con una cara de duda me preguntó con su voz tierna.
-¿Te encuentras bien?- a lo que respondí.
-Tu mirada hace que me sienta bien
Miré sus ojos y que sorpresa... Se puso mas roja que un tomate, soltó una risa y dijo.
-¿Siempre eres así de lindo?
-Solo cuando la persona alegra mi día con una sonrisa
Vuelve a ponerse roja, notó en su mirada que le encanta que diga cosas así, dentro de mi mente digo vamos un poco mas tranquilos, pero como rayos puedo hacer alguien tranquilo?, si tengo a un ángel frente a mi, ella siguió riendo y yo seguí diciendo cosas como eres bien linda, me encanta tu voz, me perdí en tus ojos, hasta que de pronto me dijo.
-Eres un chavo super lindo, realmente eres el primero que conozco que actúa de esa forma y el primero en lograr ponerme así de roja.
Me quede impresionado, quería gritar como un maldito loco, pero sabía que eso la asustaría, así que tome una postura diferente, respire ondo y conteste.
-Es un alago que digas algo así, usted me gusta mucho y todo lo que pienso sale de mi.
-En verdad que eres un encanto- dijo mientras me besaba la mejilla y sonreía, se levanto del asiento y se fue.
Por un momento dije dentro de mi, creo que lo has arruinado, desanimado esperé a que diera la ultima hora, desde que le dije eso, ya no volteo a mirarme, la angustia comenzó a invadirme y no paré de pensar en porque dije eso, llegamos a la ultima hora del día, ya todos estábamos cansados y algunos se estaban quedando dormidos con excepción de ella, seguí esperando a que volteara por ultima vez pero nunca lo hizo, tenía la esperanza de que lo hiciera.
Sonó el timbre, acabo el día y todos salieron corriendo del salón, mientras que yo me quede arreglando mi mochila, sin darme cuenta solo quedamos Aline y yo, siguió sin voltear a verme, parecía que no sabía que estaba aquí, por lo que pensé que todo había acabado entre nosotros, así que salí del salón, cuando de pronto ella tomo mi mano.
-Espera chico tierno,,, ¿Te iras sin decir nada?
¿Como respondo a eso...? pensé.
Continuará...
Colaboración especial: Armando Libreros.
martes, 20 de febrero de 2018
Mi primer amor... (parte 2)
Salimos todos del salón, como de costumbre mis amigos y yo salimos siempre a dar la vuelta por toda la escuela para perder tiempo y de vez en cuando ver una que otra chica, esta vez estaba raro ya que mis amigos me decían mira esos "bistecs", pero en mi mente no había otra imagen más que la de la chica nueva, vaya que me tenía todo idiota no paraba de pensar en su sonrisa y en esos ojos, pero lo que más me mataba,,, Era esa voz tan delicada y dulce, paseamos por todos lados pero por alguna extraña razón nunca la vi a ella, fueron 20 largos minutos, regresamos al salón temprano como de costumbre y empezamos a hablar sobre lo que vimos hoy y así, yo les platique de la chica nueva, les platique que fue lo más perfecto que mis oídos han escuchado y como si fuera poco las burlas no se hicieron esperar, yo tratando de disimular un poco mi cara de idiota por ella y mis amigos gritando a los 4 vientos
-Armando le gusta la chica nueva...
Todos se reían y yo aguantaba pero lo más triste fue que ella estaba parada en la puerta y escucho todo, ella solo se reía, me asustaba la idea de que pensara mal de mi o que no tomara en serio lo que en ese momento sentía. Llego el maestro como todos, se presentó formalmente y pensé, por fin se va a presentar ella, uno a uno de nuevo empezaron mis compañeros a presentarse, ella estaba a la última fila y era la última estaba desesperado, ya llevamos media hora y aún no pasaba ni la mitad del grupo, por lo mientras la seguía admirando, por alguna extraña razón en mi mente corría la idea de que ella sabía perfectamente que la veía pero, ¿Qué estará pensando de mí, dirá que soy un loco, un tierno o simplemente un idiota? Vaya que tengo muchas dudas sobre eso, pero bueno, va pasando el tiempo y ya es momento de que pase ella, solo 3 asientos más y estaré listo para escucharla.
Cuento los minutos, no sé, dentro de mi la misma sensación vuelve a recorrer mi cuerpo, todo tembloroso y emocionado, pongo atención, empieza a hablar.
-Hola de nuevo a todos, mi nombre es...- dijo mientras me miraba.
Es el momento, estoy preparado, mi corazón se acelera y pongo mas atención que nadie.
-Mi nombre es Aline.
Por alguna extraña razón, pensé en voz alta
-Esta hermosa.
Todos absolutamente todos, se reían a carcajadas, el maestro, mis compañeros he incluso ella, me miró y dijo ante todos.
-Eres el chico mas tierno que he conocido- dijo
Hubo un silencio y no falto el típico aullido de lobos.
-Uuuhhh Armando tienes pegue.
Dentro de mi había una gran felicidad y unos nervios, no sabía como tomarlo pero dentro de mi sabía que esa chica era el más grande sueño hecho realidad.
Continuará...
Colaboración especial: Armando Libreros.
-Armando le gusta la chica nueva...
Todos se reían y yo aguantaba pero lo más triste fue que ella estaba parada en la puerta y escucho todo, ella solo se reía, me asustaba la idea de que pensara mal de mi o que no tomara en serio lo que en ese momento sentía. Llego el maestro como todos, se presentó formalmente y pensé, por fin se va a presentar ella, uno a uno de nuevo empezaron mis compañeros a presentarse, ella estaba a la última fila y era la última estaba desesperado, ya llevamos media hora y aún no pasaba ni la mitad del grupo, por lo mientras la seguía admirando, por alguna extraña razón en mi mente corría la idea de que ella sabía perfectamente que la veía pero, ¿Qué estará pensando de mí, dirá que soy un loco, un tierno o simplemente un idiota? Vaya que tengo muchas dudas sobre eso, pero bueno, va pasando el tiempo y ya es momento de que pase ella, solo 3 asientos más y estaré listo para escucharla.
Cuento los minutos, no sé, dentro de mi la misma sensación vuelve a recorrer mi cuerpo, todo tembloroso y emocionado, pongo atención, empieza a hablar.
-Hola de nuevo a todos, mi nombre es...- dijo mientras me miraba.
Es el momento, estoy preparado, mi corazón se acelera y pongo mas atención que nadie.
-Mi nombre es Aline.
Por alguna extraña razón, pensé en voz alta
-Esta hermosa.
Todos absolutamente todos, se reían a carcajadas, el maestro, mis compañeros he incluso ella, me miró y dijo ante todos.
-Eres el chico mas tierno que he conocido- dijo
Hubo un silencio y no falto el típico aullido de lobos.
-Uuuhhh Armando tienes pegue.
Dentro de mi había una gran felicidad y unos nervios, no sabía como tomarlo pero dentro de mi sabía que esa chica era el más grande sueño hecho realidad.
Continuará...
Colaboración especial: Armando Libreros.
lunes, 19 de febrero de 2018
Mi primer amor...
Una mañana común y corriente, me levanto como todas las mañanas, primer día de clases en el último semestre, la carga sobre mis hombros es mucho mayor, ahora no solo tengo la responsabilidad de pasar un semestre, tengo que prepararme para entrar a la universidad, estoy a 4 meses de presentar mi exámen y aún no tengo carrera para la cual irme, todos mis amigos están listos, cada uno de ellos ya tienen decidido su futuro y yo? Esperando que la vida me de una respuesta a mis sueños... Voy rumbo al colegio, se me hizo tarde como de costumbre, nuevo semestre, nuevos maestros, en el camino voy pensando ¿Qué maestros me tocaran a la primera hora? ¿Será buena onda o no? ¿Me dejara pasar? Las dudas se aclaran al entrar al salón observo detenidamente y la veo a ella... Su mirada, sus ojos, su cabello, su voz, oh esa maldita y tierna voz, era una chica nueva, era tan bella y frágil, parecía un ángel, el maestro se me quedó viendo y con voz fuerte me dirige la palabra.
-Joven, ¿No piensa hablar?
asustado conteste.
-Es tan bella...
Todos soltaron las carcajadas y yo muriendo de venguenza, al parecer la chica nueva sabía que era para ella, me preguntaba ¿Cómo lo supo? (Tal vez lo supo porque me le quede viendo como idiota).
Mis amigos me estaban esperando, me apartaron un lugar y que lugar... al fondo como siempre pero con algo en particular esta vez, podía verla, escucharla, Dios mio ¿Estaré soñando? Simplemente el lugar era perfecto, desde ahí podía observarla con detalle y pensar cual será su nombre ¿Diana, Alicia, Yamileth, Johana, Marlene? Habían tantos nombres y no sabía cual era el indicado, así que espere al tan aburrido momento de presentarse...
Uno a uno mis compañeros de hace 3 años se presentó y llego el momento de que se presentara ella, no podía expresarse como me sentía solo por escucharla y decir su nombre, estaba seguro que sería algo tan bello, se levantó, miró al salón, me miró y me sonrió (Se habrá burlado por lo que dije o solo le doy risa) Me agite, no había nadie más atento que yo, llego el momento esperado, soltó las primeras palabras.
-Hola, mi nombre es...
Sonó el timbre y el maestro dijo que podíamos retirarnos, todos salieron, ella y todos los demás, me quede sentado agitado y emocionado ¿Cuál será su nombre? Me seguía preguntando, tendré que esperar a la siguiente hora...
Continuará...
Colaboración especial: Armando Libreros
-Joven, ¿No piensa hablar?
asustado conteste.
-Es tan bella...
Todos soltaron las carcajadas y yo muriendo de venguenza, al parecer la chica nueva sabía que era para ella, me preguntaba ¿Cómo lo supo? (Tal vez lo supo porque me le quede viendo como idiota).
Mis amigos me estaban esperando, me apartaron un lugar y que lugar... al fondo como siempre pero con algo en particular esta vez, podía verla, escucharla, Dios mio ¿Estaré soñando? Simplemente el lugar era perfecto, desde ahí podía observarla con detalle y pensar cual será su nombre ¿Diana, Alicia, Yamileth, Johana, Marlene? Habían tantos nombres y no sabía cual era el indicado, así que espere al tan aburrido momento de presentarse...
Uno a uno mis compañeros de hace 3 años se presentó y llego el momento de que se presentara ella, no podía expresarse como me sentía solo por escucharla y decir su nombre, estaba seguro que sería algo tan bello, se levantó, miró al salón, me miró y me sonrió (Se habrá burlado por lo que dije o solo le doy risa) Me agite, no había nadie más atento que yo, llego el momento esperado, soltó las primeras palabras.
-Hola, mi nombre es...
Sonó el timbre y el maestro dijo que podíamos retirarnos, todos salieron, ella y todos los demás, me quede sentado agitado y emocionado ¿Cuál será su nombre? Me seguía preguntando, tendré que esperar a la siguiente hora...
Continuará...
Colaboración especial: Armando Libreros
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domingo, 18 de febrero de 2018
"El amor de un zombie..."
Era una tarde como cualquier otra, hacia sol, corría aire por las calles, todo era normal, con excepción de un pequeño problema... Los zombies, si... Me oyeron bien, zombies.
Hace 9 años atacaron la ciudad, al parecer el gobierno se había cansado de tanta población, liberando un virus en el agua embotellada para acabar con una parte de la población, afortunadamente no todos nos contagiamos, por lo que tuvimos que tomar medidas severas los sobrevivientes.
Mi nombre es Kaia, tengo 19 años, cabello corto, ya que por la escasez de agua tuve que cortarlo, a veces extraño mi cabello largo, salir con mis amigos, la mayoría se volvió zombie, algunos días los veo pasar, persiguiendo cualquier cosa que se mueva, extraño salir a caminar, ponerme vestidos y oír el aire correr mientras veía a la gente pasar.
Mi padre logro apartar un pequeño pueblo con algunas casas al rededor, cubriendo todo para que los zombies no entraran, así que solo puedo asomarme a una ventana cuando quiero ver que pasa del otro lado de la barda, nos sentíamos seguros allí, pero algunas veces se nos agotaba la comida, por lo que tuvimos que aprender a usar armas y salir algunas veces a buscar comida.
Solo eramos 4 jóvenes en toda nuestra pequeña población, Tikka, una joven alta, delgada, de piel blanca, dadas las circunstancias se había vuelto mi mejor amiga, Ezra, un joven alto, delgado, con unos hermosos ojos color miel, aunque algo torpe en su forma de ser, siempre quería hacerse el héroe y terminaba haciendo tonterias, pero fuera de eso era chido y Declan, el era fisicamente igual a Ezra pero con ojos azules, el era el mas valiente de todos.
Un día mi padre decidió mandarme a mi y a los otros jóvenes por comida, yo tenía un poco de miedo, sin embargo me daba curiosidad como se sentía tener un zombie de cerca, sentirán lo mismo que nosotros? Siempre tenia la idea de que tal vez seguían teniendo un poco de humanidad dentro, solo había que activarlo de algún modo.
Nos armamos bien, mis amigos y yo y nos dirigimos hacia la barda, estaba emocionada y a la vez un poco nerviosa, sin embargo todos tratamos de actuar valientes.
Cuando llegamos a una pequeña tienda, sin querer Tikka hizo demasiado ruido al entrar, por lo que atrajo a muchos zombies. Entramos en pánico y Ezra comenzó a disparar a lo loco, partimos a correr y nos escondimos debajo de un pequeño puente, afortunadamente logramos perderlos.
-Qué fue eso Tikka? Casi nos matan por tu culpa- grito Declan.
-Lo siento, no pensé que hicieran tanto ruido, pero de que te quejas si estamos bien- respondió ella.
Comenzamos a reírnos, lo habíamos tomado a la ligera, asi que empezamos a caminar, cuando de la nada, salieron unos perros zombies detrás de nosotros, empezamos a correr y sin darnos cuenta nos separamos, llegue a un edificio y subí hasta el techo, intente buscar a mis amigos desde ahí pero no los vi, los habrán alcanzado?, Me dejaron aquí sola?, Que hago ahora? Mientras pensaba, sentí un rasguño en mi hombro, voltie y vi a un joven zombie frente a mi, era alto, delgado, piel pálida, de cabello negro un poco largo, ojos grandes de un tono café grisaseos, sin vida... para ser un zombie era bastante guapo, pensé...
-Qué haces aquí?- me dijo mientras me tiraba al piso.
-Hablas!!!??- dije asustada.
-Si, los zombies también hablamos sabes?
-Pero como? Como es que puedo entenderte? Espera... Tu me rasguñaste, Ahora soy un zombie!?- dije mientras le apuntaba con el arma.
-Tranquila, lo hice para salvarte.
-Salvarme de que? Eres un zombie idiota sabes?
-Por que? Por que trate de evitar que te comieran? Gracias Aron siii... Muchas gracias...- dijo con sarcasmo.
-Tu nombre es Aron?- dije mirandolo a los ojos.
-Si... Sabes, tengo curiosidad de algo...?
-De que?
-Cuando te vi... No me dieron ganas de comerte... Porque?
-No lo se, yo ni siquiera te había visto...
Comenzó a anochecer y Aron me llevo a su intento de casa del árbol. Cuando llegamos me dio una cobija para que me tapara, comencé a mirar sus cosas, al parecer coleccionaba hojas...
-Por que me trajiste aquí? Tengo que llegar a casa, mi padre se preocupara- le dije mientras me dirigía hacia la puerta.
-No puedes, es peligroso de noche- dijo mientras me agarraba del brazo.
-Pero ahora soy un zombie, alguien que conocí me rasguño recuerdas?- dije con sarcasmo.
-Pero no eres completamente zombie... Tu piel sigue normal y tus ojos también...
Aron tenía razón, Porque no me convertí en zombie? Mi sangre sera la cura? Que cosa soy? Pensé mientras me reía de todas las tonterías que pasaban por mi cabeza. El sol se había ocultado por completo y comenzó a darme mucho sueño, me tape con la cobija y cerré los ojos.
Al otro día cuando desperé, Aron me estaba viendo, me dio un poco de miedo y a la vez risa, nunca me había mirado un zombie así, nunca me había mirado un zombie de hecho.
-Que? Que? Soy demasiado bonita?- dije riendome.
-Si de hecho si... Lo eres...
Me sonroje un poco y no supe que decirle, baje la mirada y sonrei, que estas pensando Kaia, es un zombie, Como puedes coquetear con un zombie? Que me pasa?. Me quite la cobija y me asome por la ventana, no había ningún zombie a la vista, así que le dije a Aron que quería ir a casa, el me sujeto de la mano y me miro a los ojos.
-La verdad es que no quiero que te vayas...- dijo con un intento de sonrisa
-Por que?
-Me siento muy solo y a pesar de que llevamos unas pocas horas juntos, es bonito estar contigo...
-Puedo quedarme un par de horas mas... Si quieres...
Así que era cierto lo que había pensado, tenían un poco de sentimientos dentro, no estaban tan muertos como todo el mundo piensa.
Aron me llevo a un parque abandonado, vi un columpio y sin pensarlo corrí hacia el como una niña, hacia demasiado tiempo que no veía uno, pasaron las horas, platicamos demasiadas cosas, nos reímos toda la tarde y sin darnos cuenta anochecio.
-Ya anochecio Kaia y estamos afuera, har que llegar rápido a casa- dijo mientras tomaba mi mano y salíamos corriendo.
Mientras corriamos, lo mire y pensé que estaba loca, como podía gustarme un zombie...? Llegamos a su pequeña casa y comenzamos a reírnos, nos subimos a la zotea y empezamos a mirar las estrellas, Aron volteo a verme y me acarició la mejilla, dándome un beso en la misma, voltie a verlo y note algo extraño.
-Aron... Tu piel!- dije asombrada.
-Que? Que tengo? Se me cayo un pedazo?- dijo asustado.
-No idiota, tienes color! Tus ojos tienen brillo, te ves vivo...- dije mientras pegaba mi ído a su pecho.
-Y tu corazón late!
-Como es eso posible?
Los dos estábamos asombrados, sin querer habíamos hayado la cura, ahora solo faltaba decirle a los demás.
Al otro día lleve a Aron a casa, cuando llegue, lo primero que hice fue buscar a mi padre, tenía que decirle lo que habíamos descubierto, busque por todos lados, pero no lo encontré.
-Her Declan, has visto a mi padre?- pregunte
-Estas viva? Creímos que te habían comido o algo así- dijo algo asombrado
-Ni siquiera fueron a buscarme, que clase de amigos son? Pero bueno, necesito encontrar a mi padre, sabes donde esta?
-Salio a buscarte, llevas dos días afuera, espera a que llegue. dijo Exra mientras miraba a Aron.
-Y el quien es?- pregunto Tikka.
-El era zombie, me rasguño y después se...
-Te rasguño!!?? Alejate de mi monstruo- dijo Declan empujandome.
-Deja que te explique, no me convertí en zombie, no se porque y el se volvió humano...- dije mientras lo señalaba.
-Yo si se porque Kaia... Estas llena de amor, por eso no te convertiste y me volviste a mi humano.
Todos estaban asombrados al ver que era verdad, pasaron unas horas para que mi padre llegara, mientras nos dirigimos a todos los demás y empezamos a planear como volver a los zombies otra vez humanos.
Cuando llego mi padre, corrí a abrazarlo y le conté todo lo que había pasado.
-El amor lo puede todo padre, hasta revivir un corazón muerto...
Fin
Escritora: Kaly Roa xD
Hace 9 años atacaron la ciudad, al parecer el gobierno se había cansado de tanta población, liberando un virus en el agua embotellada para acabar con una parte de la población, afortunadamente no todos nos contagiamos, por lo que tuvimos que tomar medidas severas los sobrevivientes.
Mi nombre es Kaia, tengo 19 años, cabello corto, ya que por la escasez de agua tuve que cortarlo, a veces extraño mi cabello largo, salir con mis amigos, la mayoría se volvió zombie, algunos días los veo pasar, persiguiendo cualquier cosa que se mueva, extraño salir a caminar, ponerme vestidos y oír el aire correr mientras veía a la gente pasar.
Mi padre logro apartar un pequeño pueblo con algunas casas al rededor, cubriendo todo para que los zombies no entraran, así que solo puedo asomarme a una ventana cuando quiero ver que pasa del otro lado de la barda, nos sentíamos seguros allí, pero algunas veces se nos agotaba la comida, por lo que tuvimos que aprender a usar armas y salir algunas veces a buscar comida.
Solo eramos 4 jóvenes en toda nuestra pequeña población, Tikka, una joven alta, delgada, de piel blanca, dadas las circunstancias se había vuelto mi mejor amiga, Ezra, un joven alto, delgado, con unos hermosos ojos color miel, aunque algo torpe en su forma de ser, siempre quería hacerse el héroe y terminaba haciendo tonterias, pero fuera de eso era chido y Declan, el era fisicamente igual a Ezra pero con ojos azules, el era el mas valiente de todos.
Un día mi padre decidió mandarme a mi y a los otros jóvenes por comida, yo tenía un poco de miedo, sin embargo me daba curiosidad como se sentía tener un zombie de cerca, sentirán lo mismo que nosotros? Siempre tenia la idea de que tal vez seguían teniendo un poco de humanidad dentro, solo había que activarlo de algún modo.
Nos armamos bien, mis amigos y yo y nos dirigimos hacia la barda, estaba emocionada y a la vez un poco nerviosa, sin embargo todos tratamos de actuar valientes.
Cuando llegamos a una pequeña tienda, sin querer Tikka hizo demasiado ruido al entrar, por lo que atrajo a muchos zombies. Entramos en pánico y Ezra comenzó a disparar a lo loco, partimos a correr y nos escondimos debajo de un pequeño puente, afortunadamente logramos perderlos.
-Qué fue eso Tikka? Casi nos matan por tu culpa- grito Declan.
-Lo siento, no pensé que hicieran tanto ruido, pero de que te quejas si estamos bien- respondió ella.
Comenzamos a reírnos, lo habíamos tomado a la ligera, asi que empezamos a caminar, cuando de la nada, salieron unos perros zombies detrás de nosotros, empezamos a correr y sin darnos cuenta nos separamos, llegue a un edificio y subí hasta el techo, intente buscar a mis amigos desde ahí pero no los vi, los habrán alcanzado?, Me dejaron aquí sola?, Que hago ahora? Mientras pensaba, sentí un rasguño en mi hombro, voltie y vi a un joven zombie frente a mi, era alto, delgado, piel pálida, de cabello negro un poco largo, ojos grandes de un tono café grisaseos, sin vida... para ser un zombie era bastante guapo, pensé...
-Qué haces aquí?- me dijo mientras me tiraba al piso.
-Hablas!!!??- dije asustada.
-Si, los zombies también hablamos sabes?
-Pero como? Como es que puedo entenderte? Espera... Tu me rasguñaste, Ahora soy un zombie!?- dije mientras le apuntaba con el arma.
-Tranquila, lo hice para salvarte.
-Salvarme de que? Eres un zombie idiota sabes?
-Por que? Por que trate de evitar que te comieran? Gracias Aron siii... Muchas gracias...- dijo con sarcasmo.
-Tu nombre es Aron?- dije mirandolo a los ojos.
-Si... Sabes, tengo curiosidad de algo...?
-De que?
-Cuando te vi... No me dieron ganas de comerte... Porque?
-No lo se, yo ni siquiera te había visto...
Comenzó a anochecer y Aron me llevo a su intento de casa del árbol. Cuando llegamos me dio una cobija para que me tapara, comencé a mirar sus cosas, al parecer coleccionaba hojas...
-Por que me trajiste aquí? Tengo que llegar a casa, mi padre se preocupara- le dije mientras me dirigía hacia la puerta.
-No puedes, es peligroso de noche- dijo mientras me agarraba del brazo.
-Pero ahora soy un zombie, alguien que conocí me rasguño recuerdas?- dije con sarcasmo.
-Pero no eres completamente zombie... Tu piel sigue normal y tus ojos también...
Aron tenía razón, Porque no me convertí en zombie? Mi sangre sera la cura? Que cosa soy? Pensé mientras me reía de todas las tonterías que pasaban por mi cabeza. El sol se había ocultado por completo y comenzó a darme mucho sueño, me tape con la cobija y cerré los ojos.
Al otro día cuando desperé, Aron me estaba viendo, me dio un poco de miedo y a la vez risa, nunca me había mirado un zombie así, nunca me había mirado un zombie de hecho.
-Que? Que? Soy demasiado bonita?- dije riendome.
-Si de hecho si... Lo eres...
Me sonroje un poco y no supe que decirle, baje la mirada y sonrei, que estas pensando Kaia, es un zombie, Como puedes coquetear con un zombie? Que me pasa?. Me quite la cobija y me asome por la ventana, no había ningún zombie a la vista, así que le dije a Aron que quería ir a casa, el me sujeto de la mano y me miro a los ojos.
-La verdad es que no quiero que te vayas...- dijo con un intento de sonrisa
-Por que?
-Me siento muy solo y a pesar de que llevamos unas pocas horas juntos, es bonito estar contigo...
-Puedo quedarme un par de horas mas... Si quieres...
Así que era cierto lo que había pensado, tenían un poco de sentimientos dentro, no estaban tan muertos como todo el mundo piensa.
Aron me llevo a un parque abandonado, vi un columpio y sin pensarlo corrí hacia el como una niña, hacia demasiado tiempo que no veía uno, pasaron las horas, platicamos demasiadas cosas, nos reímos toda la tarde y sin darnos cuenta anochecio.
-Ya anochecio Kaia y estamos afuera, har que llegar rápido a casa- dijo mientras tomaba mi mano y salíamos corriendo.
Mientras corriamos, lo mire y pensé que estaba loca, como podía gustarme un zombie...? Llegamos a su pequeña casa y comenzamos a reírnos, nos subimos a la zotea y empezamos a mirar las estrellas, Aron volteo a verme y me acarició la mejilla, dándome un beso en la misma, voltie a verlo y note algo extraño.
-Aron... Tu piel!- dije asombrada.
-Que? Que tengo? Se me cayo un pedazo?- dijo asustado.
-No idiota, tienes color! Tus ojos tienen brillo, te ves vivo...- dije mientras pegaba mi ído a su pecho.
-Y tu corazón late!
-Como es eso posible?
Los dos estábamos asombrados, sin querer habíamos hayado la cura, ahora solo faltaba decirle a los demás.
Al otro día lleve a Aron a casa, cuando llegue, lo primero que hice fue buscar a mi padre, tenía que decirle lo que habíamos descubierto, busque por todos lados, pero no lo encontré.
-Her Declan, has visto a mi padre?- pregunte
-Estas viva? Creímos que te habían comido o algo así- dijo algo asombrado
-Ni siquiera fueron a buscarme, que clase de amigos son? Pero bueno, necesito encontrar a mi padre, sabes donde esta?
-Salio a buscarte, llevas dos días afuera, espera a que llegue. dijo Exra mientras miraba a Aron.
-Y el quien es?- pregunto Tikka.
-El era zombie, me rasguño y después se...
-Te rasguño!!?? Alejate de mi monstruo- dijo Declan empujandome.
-Deja que te explique, no me convertí en zombie, no se porque y el se volvió humano...- dije mientras lo señalaba.
-Yo si se porque Kaia... Estas llena de amor, por eso no te convertiste y me volviste a mi humano.
Todos estaban asombrados al ver que era verdad, pasaron unas horas para que mi padre llegara, mientras nos dirigimos a todos los demás y empezamos a planear como volver a los zombies otra vez humanos.
Cuando llego mi padre, corrí a abrazarlo y le conté todo lo que había pasado.
-El amor lo puede todo padre, hasta revivir un corazón muerto...
Fin
Escritora: Kaly Roa xD
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