miércoles, 21 de febrero de 2018

Mi primer amor... (parte 3)

Vaya que han pasado ya varias horas desde que supe el nombre de aquella chica, el salón es un mar de risas y burlas hacia mi, no me molestan en absoluto, desde muy pequeño he sabido aguantar todo tipo de burlas, lo único que si me tenía algo preocupado es saber si Aline se sentía cómoda, al parecer no se le es difícil hacer amigos, desde la 3 hora se junto con un grupo de compañeras y parece que se están llevando bien, pero ¿Por qué voltea cada 5 minutos a mirarme y sonreírme? Me siento raro cuando lo hace, por muy tonto que suene esto, ya no estoy acostumbrado a que me hagan ese tipo de expresiones. Mis amigos me incitan a ir a hablarle, pero no me atrevo, me da miedo a que piense que soy un alocado y si de por si ya lo cree hacer eso podría hacer que se moleste o se asuste, tendré que esperar un tiempo y ese tiempo fue de lo más corto que yo haya imaginado, miró hacia la puerta donde esta sentada ella.
-Oh sorpresa! No se encuentra- dije en ese momento.
Debió salir al baño, debería ir yo también y con suerte hablarle, pero mi suerte se hacia más grande, miró a mi lado y adivinen quien se encontraba junto a mi, era ella, por Dios santo... esta a mi lado, no sabía que decir ni como reaccionar, miró a todos lados esperando a todos lados esperando a que alguien me ayude y para mi suerte todos se pusieron de acuerdo para alejarse lo mas que pudieran, incluso mis amigos se fueron, vuelvo a mirar y ella sigue a mi lado, con una cara de duda me preguntó con su voz tierna.
-¿Te encuentras bien?- a lo que respondí.
-Tu mirada hace que me sienta bien
Miré sus ojos y que sorpresa... Se puso mas roja que un tomate, soltó una risa y dijo.
-¿Siempre eres así de lindo?
-Solo cuando la persona alegra mi día con una sonrisa
Vuelve a ponerse roja, notó en su mirada que le encanta que diga cosas así, dentro de mi mente digo vamos un poco mas tranquilos, pero como rayos puedo hacer alguien tranquilo?, si tengo a un ángel frente a mi, ella siguió riendo y yo seguí diciendo cosas como eres bien linda, me encanta tu voz, me perdí en tus ojos, hasta que de pronto me dijo.
-Eres un chavo super lindo, realmente eres el primero que conozco que actúa de esa forma y el primero en lograr ponerme así de roja.
Me quede impresionado, quería gritar como un maldito loco, pero sabía que eso la asustaría, así que tome una postura diferente, respire ondo y conteste.
-Es un alago que digas algo así, usted me gusta mucho y todo lo que pienso sale de mi.
-En verdad que eres un encanto- dijo mientras me besaba la mejilla y sonreía, se levanto del asiento y se fue.
Por un momento dije dentro de mi, creo que lo has arruinado, desanimado esperé a que diera la ultima hora, desde que le dije eso, ya no volteo a mirarme, la angustia comenzó a invadirme y no paré de pensar en porque dije eso, llegamos a la ultima hora del día, ya todos estábamos cansados y algunos se estaban quedando dormidos con excepción de ella, seguí esperando a que volteara por ultima vez pero nunca lo hizo, tenía la esperanza de que lo hiciera.
Sonó el timbre, acabo el día y todos salieron corriendo del salón, mientras que yo me quede arreglando mi mochila, sin darme cuenta solo quedamos Aline y yo, siguió sin voltear a verme, parecía que no sabía que estaba aquí, por lo que pensé que todo había acabado entre nosotros, así que salí del salón, cuando de pronto ella tomo mi mano.
-Espera chico tierno,,, ¿Te iras sin decir nada?
¿Como respondo a eso...? pensé.

                                                             Continuará... 

Colaboración especial: Armando Libreros. 



   



No hay comentarios:

Publicar un comentario