lunes, 9 de julio de 2018

El sujeto (Capitulo 2)

-Lo siento...- Dijo Miki, poniéndose un gorro con orejas de gato.
-No te preocupes, pues estoy bien... si... Aun me da un poco de miedo ir a casa sola- Dije mientras jugaba con una gomita.
-Para eso estoy yo!- dijo Connor.
Acabo receso y volvimos a clases, conocí a los nuevos maestros que hicieron que nos presentáramos, dije mi nombre como 20 mil veces... Al menos así lo sentí yo. Entiendo que quieran saber nuestros nombres, para así conocernos más, pero no pueden ser como los maestros que le dieron clase a mi madre!?, ella me cuenta que solo llegaban y pasaban lista, así se aprendían los nombres, pero en fin...
Se acabaron las clases y Connor me acompaño a casa, en el camino compramos una manzana como siempre lo hacíamos después de clases, yo una de chamoy y él una acaramelada; seguimos caminando hasta llegar a un semáforo, donde a lo lejos pude ver a mi hermano que caminaba junto a un chavo de su misma altura, traté de divisar el rostro del acompañante pero solo alcance a ver su nariz, debido a que traía puesta una gorra negra y Eliam lo tapaba.
-Connor!- grité, jalando a mi amigo del brazo, lo cual me di cuenta que fue mala idea hacerlo en un cruce peatonal sin fijarme si ya se había puesto el rojo.
- Espera!- gritó Connor- nos van a matar por tu culpa!!, fíjate antes de jalarme así!-
Me quede seria por un momento, Connor me había gritado antes, pero parecía más alterado de lo normal.
-Lo siento.. No quise gritarte tan feo...- dijo mirando en dirección a mi hermano
-Sigamos, tengo que llevarte a casa con bien- dijo tomando mi mano y cruzando la calle.
-Bien... Oye ahí esta mi hermano, hay que seguirlo! - dije tomando ahora el control del agarre.
-No!, para qué quieres seguirlo?, además ya es tarde y tengo que llegar a casa- contesto.
Lo jaloneé por toda la avenida, tratando de alcanzar a Eliam, pero se me perdió entre la multitud. Así que tuvimos que retomar el camino a casa, al llegar Connor saludó a mamá y se fue.
-Cómo estuvo día?- preguntó mamá mientras se preparaba un té.
-Bien... Ya sabes como son los primeros días de clases- dije mientras me tiraba en el sillón.
-Aaaa! me aplastas!- dijo Jamil debajo de mi.
Abrace a mi hermana y la senté en mis piernas. 
-Te molestaron?- preguntó Jamil con su dulce y tierna voz de niña pequeña.
-Jajaja, por qué lo harían?- dije mientras le trenzaba el cabello.
-Por lo de tu accidente?- dijo.
Mamá se quedó callada, escuchando como le explicaba a Jamil sobre mi día, la pequeña piensa que yo tuve algún tipo d enfermedad gracias a que fui atropellada por un auto, obviamente no iba a saber toda la verdad, así que pensaba que me podrían hacer algún tipo de bullying. Aún le falta aprender varias cosas, cómo explicarle lo que me pasó a una niña de tan solo 3 años?.
Tomé a Jamil en brazos y la senté en su silla del comedor.
En eso llegó Eliam con su cara de palo.
-Bien, llegas justo a tiempo cariño, la cena ya casi esta lista- dijo mamá.
-No tengo hambre...- contestó él.
Mi madre frunció el ceño, y le pidió que pusiera los platos, como si hubiera ignorado a Eliam, así que él no tuvo más remedio que obedecer, cada quien comía su porción de comida, excepto mamá que primero le daba de comer a Jamil y después comía ella. 
-Eliam- dijo Jamil masticando un pedazo de brocoli.
-Qué paso peuqeña?- dijo él.
-Puedes cantarme antes de dormir?- preguntó la mocosa.
-Claro pulga- contestó
Mamá y yo nos miramos una a la otra y le hice señas a mamá preguntando desde cuando Eliam le cantaba a Jamil antes de dormir y ella contesto que desde que nació lo hace, lo cual sentí feo por que a mi nunca me quiso cantar.
Pero trate de no hacer un drama y no ponerme celosa de mi hermana.
Terminamos de cenar y Eliam se llevo a Jamil en brazos, y yo me escabullí por las escaleras tratando de escuchar a Eliam cantar. 
Duerme pequeña Jamil
cierra esos ojitos color cielo
llegó la hora de dormir
de llenar la almohada de sueños.
-Qué vemos?- preguntó mamá en mi oído lo cual hizo que diera un salto.
-Hay! mamá! casi me matas del susto!- dije haciendo puchero y frunciendo el ceño.
Mamá soltó una risita y seguimos con la operación espiar a mi hermano.
Eliam siguió cantando hasta que Jamil se quedó dormida, le dio un beso en frente, mamá y yo corrimos al comedor para que no sospechara. escuchamos el portazo de su habitación, mamá y yo suspiramos, luego de unos segundos echamos a reír.
-Qué te parece si vemos una película antes de dormir?- dijo mamá con cara de malicia.
-Si!, yo hago las palomitas y tu el pan con crema de avellana- dije mientras me lamia el labio al imaginar la comida. 
Preparamos todo y nos fuimos a recostar al sillón, veíamos una película de zombies, mamá y yo reíamos en unas cuantas escenas mientras me aventaba palomitas. 
Aveces mi mamá suele comportarse como si tuviera mi edad, una vez a la semana ella y yo vemos películas por la noche, lo cual adoro, es como si solo existiéramos ella y yo. 


                                                           Continuara.... 
Escritora: Mikaeli Roa 
Fotografía: Neftalí Hdz 
Modelos: Kaly Roa y Axcel Sánchez 









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