lunes, 30 de julio de 2018

El Sujeto (capitulo 8)

Subí las escaleras descalza para no hacer ningún ruido, al llegar a la habitación de mi hermano la puerta estaba entre abierta, no lograba escuchar bien así que me acerque lo más que pude, me coloque junto a la puerta, recargada sobre la pared, no entendía bien lo que estaba escuchando.
-Qué vas a hacer Eliam?, Y si ella recuerda todo?- preguntó Connor algo nervioso.
-Ella tiene que entender, no te preocupes y sigue con tus hábitos diarios, para que no sospeche- contestó Eliam amablemente.
Me puse la mano sobre la boca, estarían hablando sobre mi?, ellos sabían que había pasado realmente? O peor aún ellos habían sido!?, en mis intentos por crear alguna teoría y andar sumida en mis pensamientos, no me percate de que Jamil había salido de su habitación y estaba parada a dos metros de mi, la pequeña traía su osito en una mano y su cobija en la otra, cuando me di cuenta de su presencia hice una señal de que guardara silencio, y se acercó a mi, la cargue y la lleve a su cuarto.
-Qué haces despierta a esta hora?- pregunte arropándola nuevamente.
-Tuve una pesadilla- dijo algo temerosa.
-Qué soñaste?- dije acomodándome junto a ella.
-Soñé con un monstruo, quería llevarme- dijo tapándose con las cobijas.
-No te va a pasar nada Jamil, mamá, Eliam y yo no dejaremos que nada te pase, además los monstruos no pueden entrar aquí y recuerda Dios siempre te cuida donde quiera que estés- dije mientras trataba de tranquilizarla. 
Sin darme cuenta terminé durmiéndome junto con Jamil y cuando abrí mis ojos ya era medio día, baje a la primera planta y mamá ya estaba haciendo el desayuno.
-Ethan llamó, dijo que cambió tu cita para mañana domingo- dijo mamá mientras freía algo en el sartén.
 -Genial, veré si ya despiertan las mocosas estas- dije dirigiéndome a la sala.
Me tiré encima de las gemelas y empezaron a quejarse haciendo que Eliana, Connor y Miki despertaran. Una vez despiertos fuimos a desayunar, clave mi mirada en la de Connor tratando de intimidarlo pero solo fruncía el ceño y me decía qué?, a cada rato.
-Qué?, Te gusto o qué?- preguntó Connor, haciendo que casi me ahogara con mi cereal.
-Woooo, apoyo a la pareja Einor- dijo Miranda 
-Siiiii.... Se verían bien juntos- Mencionó Kara con una sonrisa en su rostro.
Yo me puse roja y me empecé a reír.
-Jajaja ash... Sigamos comiendo- dije mientras metía la cuchara en mi boca.
Terminamos de comer y pedimos turnos para la hora del baño, primero mamá baño a Jamil, luego ella, luego Eliam, después Eliana, luego Kara, después Miranda, más tarde Miki, luego Connor y por último yo... Todos ya estaban bañados y presentables y yo seguía en pijama con un intento de chongo.
Hasta que por fin llegó mi turno. Salí del baño con una toalla en la cabeza y una enrollada a mi cuerpo, cuando salí Connor y Eliana estaban a fuera de mi habitación, Connor al verme me guiño un ojo y yo ladee los ojos, lo cual Eliana soltó una risita e hizo un corazón con ambas manos.
-Qué hacen aquí?- pregunte.
-Tu mamá quiere hacer una fiesta sorpresa para tu hermano y nos pidió el favor de arreglar la casa- dijo Eliana.
-No pudieron esperar a que terminara de vestirme...?- dije señalándome.
-Quería molestarte- dijo Connor mientras me quitaba la toalla de la cabeza y se dirigía al piso de abajo.
Eliana rió y entro conmigo a la habitación, se sentó sobre la cama y yo veía que me iba a poner, platicamos acerca del chico que le gustaba y le mencione lo que había escuchado en la habitación de Eliam, tomé una blusa, un short y mis tenis, le dije a Eliana que saliera por un momento ya que tengo pudor....
Me vestí lo más rápido que pude y tomé un suéter largo, de espaldas parecía que solo traía un suéter, me hice una coleta y salí de la habitación.
Eliana siguió haciendo preguntas sobre lo que había escuchado hace tan solo algunas horas, lo cual no pude contestar a todas sus interrogantes ya que ni yo tenía todas las respuestas. En eso subió una de las gemelas y decidimos posponer esa platica.
Después de un rato se marcharon cada uno de mis amigos y yo me fui al supermercado con mamá, subí a Jamil a un carrito y comencé a conducir, veía como mamá iba metiendo cosas al carrito con una lista en la mano, yo iba jugando con Jamil y cuando mamá se descuidaba metíamos alguna cosas que se nos antojaban.
Jamil me recuerda un poco a mi cuando era pequeña, nos inventamos una historia mientras hacíamos las compras también, imaginamos que entramos a algún tipo de castillo abandonado y no sabíamos que encontraríamos dentro, cada persona era un animal salvaje que teníamos que esquivar y ella iba en una nave espacial. Si lo pensaba bien era bastante rara nuestra imaginación, pero que más daba.
Mamá era la que nos daba energía con cada cosa que metía al carrito, digo... a la nave espaaaaciiaaal, yo era la capitana y jamil era la primer asistente, llegamos al pasillo de lácteos, osea el pasillo de lago de sangre de dragón, una señora derramo leche sobre el pasillo así que no nos costó mucho imaginar dicho lago.
-Cuidado Eider!, si tocas la sangre te convertirás en zombie!!!!- gritó Jamil 


                                                  
                                                         Continuara...
Escritora: Mikaeli Roa
Modelo: Kaly Roa







  


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