Abrí mis ojos y lo primero que vi fue una lampara larga, sentía los ojos muy cansados, apenas y podía mantenerlos abiertos, gire la cabeza para ver cada detalle del sitio donde me encontraba, estaba acostada en una especie de camilla y note que estaba atada con una cadena vieja, oxidada y con algo pegajoso color rojo, creo que era sangre.
La lampara no alumbraba todo el lugar, pero a lo lejos podía ver una puerta con un candado muy grande y antiguo.
No lograba ver si había alguna ventana, al parecer mi única ruta de escape era por aquella puerta.
Intentaba levantarme pero las cadenas me lo impedían, tenía una en cada pie y una que sujetaba mi dorso junto con los brazos y una especie de cuerda que sujetaban mis manos.
Intente mover las manos, empece a forcejear mis piernas, comencé a gritar con todas mis fuerzas con la esperanza de que alguien me escuchara y pudiera ayudarme pero lo único que logre fue desgarrarme la garganta, una descarga de adrenalina se apoderó de mi cuerpo y comencé a tirar de mis manos tanto que las cadenas comenzaban a enterrarse sobre mi piel.
Al borde del colapso y mis intentos fallidos por liberarme escuche una voz que provenía detrás mio, lo cual hizo que se me erizara la piel, sentí como los vellitos de mis brazos se levantaban, comencé a hiperventilar, un escalofrió recorrió todo mi cuerpo y mi corazón latía a todo lo que daba.
-Te vas a lastimar- dijo una voz, algo gruesa, se escuchaba dominante.
-Qqquuiieenn eerrees?, Por qué estoy aaquii?- pregunte con la voz entre cortada y temblorosa, sentía mucho miedo de que me hiciera algo.
-Si sigues intentando liberarte te voy a dormir otra vez- contesto.
Me quedé quieta, el pánico ya había hecho presencia, sentí como mi cuerpo se paralizaba al escuchar los pasos de aquella persona, escuchaba que movía una maquina, tiraba cosas al suelo y rasgaba algún tipo de madera.
Tras unos minutos que se me hicieron eternos comencé a sentir su respiración en mi nuca, lo cual hizo que mi piel se volviera a erizar, comencé a transpirar y no dejaba de temblar, comenzó a respirar en mi oído y en eso escuche nuevamente su voz.
-Di que me quieres...
Continuara....
Escritora: Mikaeli Roa
Modelo: Jair Zavala

Me gusto el nuevo capitulo.
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