Me despedí de mamá y me dirigí a mi habitación, me puse los audífonos y espere a que la música me arrullara, en eso recordé lo del semáforo. Por qué Connor se comportó así?, se veía un poco nervioso si lo pensaba bien, comencé a hacerme mil preguntas y la más importante... Quién era el chico qu estaba con Eliam?.
Le dí mil vueltas al asunto hasta quedarme completamente dormida.
Al día siguiente amanecí con los dos audífonos enrollados al cuello. Dios casi muero por mi propia mano!.
Me aliste para ir a la escuela, me hice una coleta con mi listón, busque una falda , mis calcetas negras, una blusa y mi suéter, tome mi mochila y baje a desayunar.
Al llegar a abajo todos ya estaban en el comedor.
Mamá tenía una ojeras al igual que yo.
-Creo que al final, las que se convirtieron en zombies fueron otras- se burló mi querido hermano.
Mamá rió y me guiño un ojo, le di un beso a Jamil y me senté junto a Eliam. Después de ponerle gasolina al tanque, impartimos nuestra graciosa huida a la escuela.
Legue a mi salón a interrogar a Connor sobre lo sucedido el día anterior, él solo evadía el tema preguntando el motivo de mis ojeras, mis intentos por sacarle la sopa no sirvieron de nada. Así que solo tenía el plan b, contarles al grupo de chifladas.
Espere con ansias el receso, las 3 primeras clases se me hicieron eternas, y el maestro de historia hizo que la clase durara más de lo normal ya que al final terminó contando su propia historia y de como lo dejaron plantado una vez fuera de un café con un ramo de rosas.
Por fin sonó el timbre y salí disparada cual bala a buscar a mis amigas, a la primera que encontré fue a Miki, la tome del brazo y tire de ella sin disminuir mi velocidad.
-Espera... No puedo caminar tan rápido!- gritaba Miki tratando de llevarme el paso.
-Sabes donde están las gemelas malvadas?- pregunté sin prestarle mucha atención a lo que había dicho.
A lo lejos pude ver a las gemelas fantásticas y por suerte estaban con Eliana, así que tire de la chica gato y fui directo a ellas.
-Tranquila... Respira y dime por qué tan agitada?- preguntó Miranda .
Les conté lo que sucedió ayer con lujo de detalle y el motivo de mis dudas, las gemelas y Miki me ayudaban a formar un plan de como interrogar a Connor, mientras Eliana andaba en su mundo. Minutos después llegó Connor y se hizo lo planeado, lo llevamos detrás de las gradas, las gemelas lo sujetaban mientras Miki y yo hacíamos del policía bueno y malo, mientras Eliana solo lo miraba.
-Qué carajo están haciendo?, suéltenme!- gritaba Connor algo nervioso.
-Por qué no me quieres decir quién es el chavo que iba con mi hermano!?- pregunté algo molesta.
-Qué te hace pensar que yo se quién es?- preguntó Connor.
-Vamos Connor, tú no sabes mentir- dijo Kara.
Connor guardo silencio por un momento y comenzó a hablar, dijo que hace algún tiempo se encontró con Eliam y Saskia, y no le daba mucha confianza, así que no le gustaría que me acercara mucho a él debido a lo que paso.
-Ya pueden soltarme?- preguntó Connor- Ya pasamos medio receso aquí y quiero comer algo.
Tenía un poco de lógica lo que dijo, aunque yo aún me sentía intranquila, sentía que tenía que saber quien era Saskia.
Soltamos a Connor y fuimos a comer algo antes de volver a clases nuevamente.
Al finalizar las clases, mi hermano estaba afuera del salón lo cual me sorprendió un poco.
-Me estas esperando?- pregunte con una sonrisa en el rostro.
-Si, mamá quiere que vayamos por ella a su trabajo, hoy saldrá tarde- contesto sin alguna expresión en el rostro.
-Hola Eliam- dijo Connor detrás mio.
-Hola Connor- dijo Eliam saludando con un puño.
Desde cuando se llevan tan bien esos dos?, Por qué Eliam era tan amable con todos los demás menos conmigo?, Algún día volvería a quererme otra vez?.
Antes de que me diera dolor de cabeza de tanto pensar, Connor me dio un golpe en la cabeza para sacarme de mis pensamientos.
- Vamos que esperas?- dijo Eliam .
Caminamos un par de calles y Connor rompió el silencio.
-Eider, hay tarea?
-Si, de química... Por cierto, no deberías ir a tu casa?- pregunte
-No, pedí permiso y dormiré en la tuya- contesto
-Genial- dije sonriendo.
Llegamos al trabajo de mamá, ella era médico de una clínica del centro, para tener un trabajo tan demandado siento que tiene mucha suerte, ya que solo trabaja medio tiempo.
-Hola Luisa, sabes donde esta mi mamá?- pregunto Eliam a la enfermera que estaba en recepción.
-Esta en el consultorio con su último paciente- contesto la chica.
-Hola Eider!- saludó con una sonrisa - Cómo vas con tu recuperación?- pregunto.
-Hola Lu, bien... Gracias por preguntar.
Luisa es la mejor amiga de mamá, se conocen desde la primaria y siempre han trabajado juntas, sueñan con poner un hospital algún día, también se encarga de recoger a Jamil del jardín de niños y la trae a la clínica.
-Ahhh... Tengo hambre... - dijo mamá saliendo del consultorio con Jamil en brazos- Qué quieres comer dinosauria?- pregunto mamá a Jamil.
-Pizza- contestó la pequeña con una sonrisa de oreja a oreja.
Todos incluyendo Luisa estuvimos de acuerdo con la idea.
Continuara...
Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelo: Axcel Sánchez
Por fin sonó el timbre y salí disparada cual bala a buscar a mis amigas, a la primera que encontré fue a Miki, la tome del brazo y tire de ella sin disminuir mi velocidad.
-Espera... No puedo caminar tan rápido!- gritaba Miki tratando de llevarme el paso.
-Sabes donde están las gemelas malvadas?- pregunté sin prestarle mucha atención a lo que había dicho.
A lo lejos pude ver a las gemelas fantásticas y por suerte estaban con Eliana, así que tire de la chica gato y fui directo a ellas.
-Tranquila... Respira y dime por qué tan agitada?- preguntó Miranda .
Les conté lo que sucedió ayer con lujo de detalle y el motivo de mis dudas, las gemelas y Miki me ayudaban a formar un plan de como interrogar a Connor, mientras Eliana andaba en su mundo. Minutos después llegó Connor y se hizo lo planeado, lo llevamos detrás de las gradas, las gemelas lo sujetaban mientras Miki y yo hacíamos del policía bueno y malo, mientras Eliana solo lo miraba.
-Qué carajo están haciendo?, suéltenme!- gritaba Connor algo nervioso.
-Por qué no me quieres decir quién es el chavo que iba con mi hermano!?- pregunté algo molesta.
-Qué te hace pensar que yo se quién es?- preguntó Connor.
-Vamos Connor, tú no sabes mentir- dijo Kara.
Connor guardo silencio por un momento y comenzó a hablar, dijo que hace algún tiempo se encontró con Eliam y Saskia, y no le daba mucha confianza, así que no le gustaría que me acercara mucho a él debido a lo que paso.
-Ya pueden soltarme?- preguntó Connor- Ya pasamos medio receso aquí y quiero comer algo.
Tenía un poco de lógica lo que dijo, aunque yo aún me sentía intranquila, sentía que tenía que saber quien era Saskia.
Soltamos a Connor y fuimos a comer algo antes de volver a clases nuevamente.
Al finalizar las clases, mi hermano estaba afuera del salón lo cual me sorprendió un poco.
-Me estas esperando?- pregunte con una sonrisa en el rostro.
-Si, mamá quiere que vayamos por ella a su trabajo, hoy saldrá tarde- contesto sin alguna expresión en el rostro.
-Hola Eliam- dijo Connor detrás mio.
-Hola Connor- dijo Eliam saludando con un puño.
Desde cuando se llevan tan bien esos dos?, Por qué Eliam era tan amable con todos los demás menos conmigo?, Algún día volvería a quererme otra vez?.
Antes de que me diera dolor de cabeza de tanto pensar, Connor me dio un golpe en la cabeza para sacarme de mis pensamientos.
- Vamos que esperas?- dijo Eliam .
Caminamos un par de calles y Connor rompió el silencio.
-Eider, hay tarea?
-Si, de química... Por cierto, no deberías ir a tu casa?- pregunte
-No, pedí permiso y dormiré en la tuya- contesto
-Genial- dije sonriendo.
Llegamos al trabajo de mamá, ella era médico de una clínica del centro, para tener un trabajo tan demandado siento que tiene mucha suerte, ya que solo trabaja medio tiempo.
-Hola Luisa, sabes donde esta mi mamá?- pregunto Eliam a la enfermera que estaba en recepción.
-Esta en el consultorio con su último paciente- contesto la chica.
-Hola Eider!- saludó con una sonrisa - Cómo vas con tu recuperación?- pregunto.
-Hola Lu, bien... Gracias por preguntar.
Luisa es la mejor amiga de mamá, se conocen desde la primaria y siempre han trabajado juntas, sueñan con poner un hospital algún día, también se encarga de recoger a Jamil del jardín de niños y la trae a la clínica.
-Ahhh... Tengo hambre... - dijo mamá saliendo del consultorio con Jamil en brazos- Qué quieres comer dinosauria?- pregunto mamá a Jamil.
-Pizza- contestó la pequeña con una sonrisa de oreja a oreja.
Todos incluyendo Luisa estuvimos de acuerdo con la idea.
Continuara...
Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelo: Axcel Sánchez

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