domingo, 19 de enero de 2020

El Sujeto (capitulo 49)

Tomé asiento y una de las paletas que siempre tenía en su escritorio

-Cómo te sientes?

-De alguna manera me siento libre... Como si me hubiera quitado un peso de encima, he sufrido tanto y creía que al recordarlo sufriría más pero estoy cansada de esto, de sentirme mal y tratar de esconderme.

Ethan tomaba apuntes en su libreta azul con hojas empastadas

-Lo recuerdo todo- dije intentando no quitar la sonrisa de mi rostro.

Me miró serio, parecía analizarme con la mirada, guardo silencio un rato y después hablo.

-Sabes quién lo hizo?

-Si... Pero no se que hacer, lo conozco desde que tengo memoria  y en realidad no fue él sino una parte de él...- la sonrisa se esfumaba lentamente.

-Una parte de él?

-Trastorno de personalidad múltiple

Ethan se paso la mano por la barba recién estrenada, pareció que tuvo un recuerdo y se aferró a el por unos minutos. 

-Ese es un tema complicado Eider, pero no deja de ser un delito

Le conté todo lo que recordé, las mordidas, las cadenas, los suspiros en el cuello, los vestidos blancos, la razón por la cual tenía moretones.

-Qué puedo hacer?

-Tienes que llamar a las autoridades, si es un chico con trastorno de identidad disociativo  es importante que reciba un tratamiento 

-Y qué pasara con él?

-Debido a que esta enfermo, es difícil que lo procesen como al resto de las personas, así que lo que harían es internarlo en un sanatorio y que cumpla su condena ahí, en lo que controla su enfermedad al mismo tiempo.
Termino la sesión me despedí de Ethan con un abrazo.

-Ya unas sesiones más y te daré de alta. Y por cierto, deberías hacer algo al respecto con el chavo necesita tratamiento

El escuchar que ya casi me daría de alta me deprimió un poco, pero en el fondo sabía que no siempre iba a venir con el psicólogo.
Me sentía rara, recordarlo todo hacia que me sintiera mutilada, pero al mismo tiempo me sentía fuerte miraba mi cuerpo y ya no tenía moretones, ni mordidas, solo una cicatriz en mi abdomen que se convirtió como un recordatorio de que eso fue real, pero quería demostrar que por mucho que te quiebren uno puede salir adelante y ese dolor me daba fuerza para seguir con mi vida.

Salí del consultorio y camine hacía mamá, como siempre me esperaba con una sonrisa y eso basto para retomar mis fuerzas.


                                                        Continuara...

Escritora: Mikaeli Roa 
 Modelo: Juan Caballero 
Fotógrafo: Neftalí Hdz 

 

El Sujeto (capitulo 48)

Eider
(Actualidad)

Abrí mis ojos, sentía como el viento secaba las lágrimas ya derramadas en mis mejillas, miré el cielo, un hermoso cielo azul con algunas nubes grises, que contrastaban con el río, caían algunas gotas que formaban pequeños círculos en el agua, y charcos en las escaleras del puente que corrían hacia mis pies. 

Volteé a ver a Connor, él me miraba con una expresión triste, incluso algo preocupado. Con una mano limpie una lágrima que rodaba por mi mejilla y con la otra apretaba fuertemente una parte de mi falda, no lo soporte más y caí de rodillas al suelo, el impacto hizo que se abriera una de ellas, un hilo de sangre se deslizaba por la misma hasta que se unió a la lluvia. 

Hice puño mi mano derecha, la pegue a mi pecho mientras con la otra me sujetaba del suelo, di un grito al aire, mientras soltaba un llanto desgarrador, Connor corrió hacia mi, me metió entre sus piernas y me abrazaba fuertemente, yo no dejaba de llorar...
Él comenzó a llorar conmigo, me sujeto la mano y así permanecimos un buen rato. Bajo la lluvia, derramando lágrimas como si no hubiera un mañana.

Me aleje un poco de Connor para recostarme en el suelo y el hizo lo mismo, las gotas seguían cayendo, rosaban suavemente mis mejillas, Con no dejaba de sujetar mi mano y eso me reconforto un poco.

-Yo... Recuerdo todo... 

Connor guardo silencio y empezó a acariciar mis falanges

-Se quien es...- dije en un susurro

Se detuvo, y me miro fijamente, podía sentir su mirada taladrarme la sien.

-Qué harás?- logro decir

-Eso era lo que me escondías, cierto? lo supiste todo el tiempo...

-Perdón.. Pero hay una razón Eider

Me levante del suelo y Connor igual, me sujeto de los hombros e intento explicarme

-Sueltame!

-Deja que te explique

-Que me vas a explicar? estás enfermo al igual que él... Como pudiste ocultarme algo así!, sabes por todo lo que pase... Sabes todo lo que sufrí... Estuve en ese sótano por meses implorando que me dejara ir...

-Solo piensa Eider! él que te secuestro no fue Eugenio! piensa... De seguro escuchaste otra voz... Se comportaba diferente... 

Antes de que dijera más, salí corriendo alejándome del puente y de todo. Corrí y corrí hasta que llegue a un pequeño parque y me derrumbe en el pasto. 
Abrí mis ojos y ya estaba oscuro, el cielo se despejo y veía las estrellas, pensaba en lo que dijo Connor.. Tenía razón no era la misma voz... Pero yo lo vi... Ese día en el puente... Esa noche...

Me levante y camine a casa, al llegar mamá me abrió la puerta y me abrazo muy fuerte, Connor este con Eliam en la cocina <supongo que vino directo para acá>  y Jamil estaba dormida en el sillón.

-Mamá sube a Jamil a su cuarto por favor-

-Dónde estabas? me tenías preocupada!

-Mamá, has lo que te dije por favor

Mamá me miró con preocupación y tomo a Jamil en brazos y subió al segundo piso.

-Eider perdóname..- dijo Eliam con un nudo.

-Por qué?-

-Eugenio esta enfermo... Tiene trastorno de personalidad múltiple, él ni siquiera recuerda lo que hizo- dijo mi hermano entre lágrimas 

Estaba enojada... Frustrada... Sentía una impotencia y no sabía que hacer.. No sabía si creer lo que decían y aún si fuera cierto no podía dejarlo así

-Necesita ayuda

Connor guardaba silencio, se mordía el labio intentando arrancar un cuerito

-Eider... No quiero que lo lastimen

-Y yo no quiero que su personalidad este libre!

-Yo también quiero que sufra- por fin hablo Connor

-Debe recibir un tratamiento Eliam... No puede seguir así, y si no haces nada lo voy a denunciar con la policía

-Solo... Dame una semana- dijo mi hermano con desesperación.

-Bien

Me fui a mi habitación, era mucho lo que tenía que digerir, tome mi celular y le mande un mensaje a Ethan <necesito verte> y lo envie.
Me desvanecí en un profundo sueño, gracias a unas pastillas que encontré en el cuarto de mamá, sabía que no podría dormir por mi misma.

Abrí mis ojos, pestañe varias veces de forma lenta y mire hacia la ventana

-Él siempre estuvo aquí... Observándome..

Me levante, me hice un chongo con mi cabello y baje a desayunar, mamá había preparado hot cakes. Eliam no me miraba, sabía que se sentía mal, ahora el rompecabezas comenzaba a tomar forma.
Me bañe y fui a ver a Ethan, en el camino mamá iba cantando "Leave out all the rest" de Linkin Park, mientras yo miraba por la ventana, y dejara que el aire golpeara mi cara y despeinara mi cabello, pasamos por el centro y vi una estética 

-Detén el auto mamá!

Frenó de golpe y algo asustada me volteó a ver, la desconcentre de su concierto

-Qué sucede!?

Baje del auto y me dirigí a la estética, pedí que me hicieran fleco, me cortaron gran parte de lo que cubría toda mi frente, se sentía gracioso y yo me sentía genial.

Regrese con mamá y me miró con asombro, soltó una pequeña risa y arrancó el auto, cantamos "The way it was" de The killers hasta que llegamos al consultorio de Ethan, abrí la puerta del coche y con seguridad camine hacia la puerta, salude a la recepcionista y entre al consultorio.

-Hola Eider, vaya te ves muy fresca y veo que cerraste ciclos- dijo riendo y señalando mi fleco.




                                      Continuara....

Escritora: Mikaeli Roa 
Modelo: Meli Roa 
 
 


El Sujeto (capitulo 47)

Connor intentó detenerme, pero Saskia hablo y ahora no era el único que quería matarlo, en eso Saskia comenzó a convulsionar y se desmayó.

Caí de rodillas al suelo, sentía un inmenso dolor en el pecho, un vacío indescriptible en mi alma, lágrimas brotaban como si fuera un río, trate de calmarme, pero solo quería llorar hasta quedarme sin vida.

Después de un rato le dije a Connor que me ayudara a llevarlo a un lugar seguro, por mucho que quisiera hacerlo sufrir... Estaba en el cuerpo de mi mejor amigo y él no se merece ser lastimado por culpa de su doble personalidad.

No sabía donde esconderlo, no iba a dejar que estuviera suelto, tome el auto de mamá y conduje hasta llegar al bosque, encontre una cabaña.

-Connor, revisa si hay alguien

-Da un poco de miedo

-Anda ve

La cabaña tenía cinta amarilla alrededor de la puerta, Connor la arrancó y abrió, tardo unos minutos en salir, yo esperaba en el auto, miraba a Eugenio dormir, quería despertarlo pero posiblemente no sería él.

-Hey! no hay nadie...

Baje del auto y tome a Eugenio en brazos, nos adentramos en la cabaña, rechinaba mucho la madera, parecía que la policía había pasado recientemente, coloque a mi amigo en un colchón que estaba en lo que sería la sala de estar, Connor y yo nos miramos y ambos encogimos los hombros, cerré la puerta y revise un poco el lugar, se veía limpio... Recorrimos cada espacio hasta que llegamos al sótano, había un candado colgado, lo retire y entre sigilosamente, busque algún interruptor en la fría pared.

-Dónde estas?..- dije palpando- te encontré!

Encendí la luz, me quede paralizado por un momento, era una habitación amplia, las paredes estaban algo sucias, en un momento fueron blancas pero ahora estaban llenas de ´polvo y manchas cafés, había una mesa al fondo con algunas herramientas, y lo que más me sorprendió es que había una camilla justo en medio de la habitación, tenía cadenas y sabanas blancas, a mi lado derecho había una silla, Connor y yo caminamos por el cuarto, había manchas cafés también en el suelo.

-Creo que es sangre...- dijo Connor casi en un susurro.

Me detuve en seco, cuando llegue a la mesa de madera, mi corazón se contrajo, mis manos comenzaron a temblar, mire a Connor y él amplió los ojos.

-Qué sucede?- pregunto

-Creo que aquí la tenía... - dije señalando hacia la mesa.

Connor camino hacia ella y levanto una fotografía, era Eider, con un vestido blanco. Salí corriendo del sótano, no podía estar mas tiempo ahí, muchos pensamientos inundaban mi cabeza, mire a mi amigo, empezaba a despertar, en unos segundos llego Connor.

-Dónde estoy?- dijo Eugenio

-Eres tu?- dije intentando tragarme el nudo

Connor guardo silencio, estaba en shock, sostenía la fotografía en su mano derecha.

-Eugenio.... Escúchame bien, prométeme que no saldrás de aquí- dije de la manera más calmada que pude.

Mire a Connor y le hice una seña de que guardara la imagen.

-Por qué?- dijo mi amigo confundido.

-Prometemelo!

-Te lo prometo- dijo agachando la mirada

-Más tarde te explicare porque, mientras quedate aquí por favor, duerme un rato, te traeré algunas cosas mañana.

-Esta bien...

Connor y yo nos retiramos del lugar, conduje de nuevo al hospital, el camino fue muy tenso, tenía que planear que hcaer con Eugenio pero no tenía cabeza para pensar.

-Carajo!- dije golpeando el volante

Connor miraba la ventana, estaba muy callado, se veía pensativo, al llegar , lo ayude a bajar, se apoyo en mi para no caer mientras sujetaba sus muletas.

Tomamos el ascensor y llegamos a la habitación de mi hermana ya había salido de cirugía.

-Tanto tardamos?- pregunto Connor

Volteé a verlo e hice una mueca, mamá estaba dormida con Jamil en brazos, Eider estaba en su camilla, se veía tan pálida, tan herida...

-Connor prometeme que no dirás nada y que vas a proteger a mi hermana

-Lo haré... 



                                             Continuara...

Escritora: Mikaeli Roa
Modelo: Abib Chávez 

 

sábado, 18 de enero de 2020

El Sujeto (Capitulo 46)

Eliam
(Hace 1 año)

Iba a toda prisa al hospital, Eider ya apareció y la llevaban en una ambulancia, sentía una opresión en el pecho, mis ojos me ardían  y sentía que la cabeza me iba a explotar. 
Llegue a urgencias y me detuvo el policía 

-No puedes pasar hijo, espera a que te llamen

Me recargue en un pilar que estaba en medio del pasillo, me derrumbe y comencé a llorar, en un rato llegó mamá con Jamil. Se veía alterada, tenía los ojos hinchados, había estado llorando también. En eso salió una enfermera.

-Familia de Eider Rizzo

Mamá y yo corrimos hacia la chica de blanco, mencionó que mi hermana había entrado a cirugía y saldría en unas horas, la pasarían a piso en cuanto saliera de la operación. Esperamos unas horas hasta que nos dieron el aviso de que ya estaba en una habitación, mamá entró corriendo, yo iba tras ella, pero al llegar al marco de la puerta algo me detuvo... Vi una silueta familiar... Llegue al fondo del pasillo y ahí estaba la persona que menos me imagine ver ahí... 

-Hola?...

El pasillo estaba vacío, <que... yo lo vi...>  seguí caminando a paso ligero hasta que llegue a unas escaleras y ahí estaba...

-Qué haces aquí?....- estaba sorprendido, desapareció de la noche a la mañana, un escalofrío recorrió mi cuerpo y un pensamiento inundo mi mente.

-Te estaba buscando- contesto

-No.... Dónde has estado todo este tiempo?... Mi hermana desaparecida y tu también!- grite y un nudo se empezaba a formar en mi garganta.

En eso Eugenio cayó al suelo, gritaba tan fuerte que parecía que se desgarraría la garganta, se tapaba los oídos, como si tuviera mucho dolor.
Tras unos minutos se calmo, se abrazo así mismo y comenzó a escupir sangre.

-Estas bien?- dije algo nervioso, me impacte un poco al ver tal escena. 

Eugenio veía un punto fijo hacia la nada, tenía los ojos muy rojos y se veía muy pálido, temblaba como tuviera hipotermia y no dejaba de sangrar por la boca.

-Eliam.... Qué día es hoy?- logró decir mientras se atragantaba un poco con su sangre y saliva.

Lo miraba fijamente, me puse serio y me incline hacia él, saque un pañuelo de mi bolsillo y le limpie la sangre

-Qué es lo último que recuerdas?

-Estaba en el bosque....

En eso pestaño un poco, él... Ya no era mi amigo... 

-Tu no eres Eugenio cierto...

Volteó a verme, esos ojos estaban llenos de odio... 

-Si lo soy

-Dime, dónde has estado todo este tiempo?

Aunque quisiera fingir que era mi amigo, ya estaba familiarizado son Saskia, ya no podía fingir que era Eugenio.

-Eliam...

Lo levante y lo metí a un cuarto vacío y lo empece a cuestionar.

-Dime! Tu lo hiciste?...- un nudo se empezó a formar en mi garganta nuevamente, mis latidos se aceleraban cada vez más.

-Hacer que?- 

-No te hagas pendejo

-Jajaja y si lo hice, qué harás?

Estuve a punto de golpearlo, una impotencia inundo todo mi cuerpo, comencé a golpear la pared hasta que mis nudillos sangraron.

-Cómo pudiste hacer eso!?..- dije entre pequeños sollozos, me limpie las lágrimas y lo sujete de la camisa.

-Tu no entiendes Eliam... Yo no puedo controlar a Saskia

-Pero es mi hermana! y como si fuera tuya también!

En eso la puerta se abrió de golpe, era Connor cayendo contra el suelo.

-Interrumpo algo importante?- dijo sonrojado 

-Qué tanto escuchaste?- pregunte serio

-Algo sobre Eider- contesto Connor tratando de levantarse del suelo.

-Eliam lo siento...- contesto el sujeto con la cara de mi amigo, con un nudo en la garganta, comenzó a llorar con tanta intensidad que casi caigo en su juego

-No lo sientes! y tu no eres Eugenio!

La habitación se torno silenciosa, nadie decía nada, yo miraba fijamente a Eugenio tratando de descifrar lo que diría, quería tener la esperanza de que no era cierto, que nada de lo que cruzaba por mi mente era cierto, que él no fue el causante de todos esos moretones y mordidas que tenía mi pequeña hermana, qué él no podía ser un monstruo, alguien sin alma....

-Me descubriste..- dijo entre risas

Sentí como mi corazón se quebraba lentamente con esas palabras... como pudo?, como alguien que creció conmigo.... Entendía que estaba enfermo, pero no a tal grado, Saskia es una parte de él... Cómo alguien tan noble puede contener a un monstruo?, cómo alguien que esta lleno de amor y sueños podía contener a alguien sin humanidad?

-Oigan!- gritó Connor 

-Tu no entiendes Eliam... Y nunca lo vas a entender, ni siquiera entiendes bien lo que soy- dijo con tanto egocentrismo 

-Por qué Eider...?- dije entre lágrimas 

-Te diré por que, Eider brilla, es un alma tan pura y cálida que es imposible no quererla- contesto con una sonrisa en la boca, fue como si me estuviera metiendo una patada en los huevos 

-Y por qué la mataste?- dije lleno de rabia.

-Jaja No la mate Eliam... Está en la otra habitación lo recuerdas?- dijo Saskia sonriendo

- Mi hermana no será la misma, y siempre recordara lo que le hiciste, no solo lastimaste su cuerpo sino también su alma... - Lo tome del cuello y estuve a punto de matarlo, pero Connor se interpuso. 

-Sueltalo!- grito 

                         
                                                            Continuara....

Escritora: Mikaeli Roa
Modelos:  Aldo Méndoza y Jorge Ojeda 
Fotógrafo: Neftalí Hdz


 


El Sujeto (capitulo 45)

Saskia
(Hace 7 meses)

Estaba harto de estar encerrado en esa cabaña... Por lo que recuerdo hoy es cumpleaños de Eliam, Eider le mandó un mensaje a Eugenio invitándolo, podría darme una vuelta por su casa, la verdad quería volver a ver a mi muñeca .

Salí en la noche, así casi nadie me reconoce por la poca iluminación que hay sobre estas calles, camine lento, quise disfrutar el aire y comencé a pensar un poco.

-No soy un psicópata... Solo quería aprender a amar... Mi forma de amar es diferente... Yo también quería tener a alguien que me amara, como todos y...

< Yo quiero existir>

La noche estaba fresca, no hacia ni frio ni calor, y corría un poco el viento, se veía la luna tan reluciente como siempre, tan brillante, ese brillo... Podría verlo durante horas; y las estrellas tan hermosas, en especial polaris...
<Rayos... No podre pedir mi deseo> tenía la costumbre de pedir un deseo cuando salía la primer estrellas ya que es la única en el cielo.

Llegue a casa de Eliam, al parecer se lo festejaron en grande, rodee la casa y me escondí en unos arbustos, ahí estaba! Eider... Se veía hermosa como siempre, su cabello largo y lacio, estaba con el inútil de su mejor amigo en los columpios.
<Ash.. Por qué siempre tiene que estar ese idiota> la observe por un momento, platicaban de algo... No lograba escuchar bien, quise acercarme pero pise una rama.
<Ahh.. Soy tan torpe> creo que me vio, me quede quieto y me puse nervioso por un momento. Decidí irme a la parte de enfrente, tarde unos minutos en hacer algo, tenía que armar un plan.


Decidí entrar, ya estaba por pasar la puerta cuando Eliam salió, comenzó a gritarme.

-Qué haces aquí?- dijo Eliam eufórico- nadie debe verte!

En ese momento deje salir a Eugenio

-Dónde estoy?- dijo Eugenio confundido 

Salió Connor también y ambos regañaban a Eugenio, ni lo dejaban hablar, sentí un poco de lastima por él, él pobre no entendía nada  

-Ahhhhh vamonos- dijo Connor

-Qué hago en tu casa?- pregunto Eugenio

-Cómo quieres que yo sepa?- contesto Eliam

-Qué día es?- dijo Eugenio sujetándose la cabeza

-Es cumpleaños de Eliam...- mencionó Connor

Eugenio abrazó a su amigo, yo sentí nauseas, se puso a llorar.... Quien llora por otro hombre!?, vamos... Ya sueltalo!!! eso se ve raro...!!!
Eliam también soltó unas cuantas lágrimas, vaya... Que amistad

-Tranquilo... Disculpame por regañarte, es solo que nadie puede verte, al menos no ahorita, por favor- dijo Eliam más calmado.

-Feliz cumpleaños amigo- dijo Eugenio algo triste

-Gracias- contesto Eliam aun con lágrimas

Fueron a comer a un puesto de tacos, platicaron por horas ya estaba harto de esperar, cuando por fin lo llevaron a la cabaña otra vez, se despidió de Connor y Eliam y se fue a acostar. Decidí salir.

-Estoy cansado de este lugar....

Me levante y camine directo hacia la ventana, no pensaba salir solo quería ver la luna, volteé a ver el sótano <nuestro lugar> camine hacia el, ya no tenía candado,entre sigilosamente, prendí el foco, estaba casi igual todo, solo que había cinta amarilla, la camilla seguía ahí, la silla seguí a ahí...

-Hice un buen trabajo

Me sentía orgulloso de mi, antes de dejar a Eider en el puente limpie todo obviamente, al parecer  la policía no encontró ninguna huella, ningún rastro, de ser así ya sería uno de los más buscados.
Camine hacia la camilla a paso firme, cerré los ojos y comencé a revivir el momento, sonreí al instante, coloque mi mano derecha y sentí la sabana, la rose hasta llegar a las cadenas, recordé su piel... Tan suave... Tan brillante... Tan viva... Me recosté sobre la misma, no dejaba de pensar en ella debajo de mi, esos recuerdos... Los anhelaba, puse mis dedos sobre mi boca, imaginaba un beso. 

Aun recordaba sus labios, tan carnosos, tan rojos, un poco quebrados y con cicatrices ya que tiene la costumbre de arrancarse los cueritos, pero que más daba aún así amaba besarla.

Me quedé unas horas ahí acostado, recordando esos momentos, hasta que Eugenio comenzó a molestar.

-Dejame salir- mencionó

-Callate... Estoy ocupado

-Qué haces?

-Estoy acostado

-Y eso es estar ocupado para ti?

-Si.. Ahora callate y déjame seguir

-Te puedo hacer una pregunta?

Guarde silencio, decidí ignorarlo, porque tenía que molestar justo en este momento.

-Hicimos algo malo?- pregunto

"Hicimos?" porque se apunta, él no tenía nada que ver. Esa pregunta me heló por un momento, vino un recuerdo suyo a mi mente, una tarde fría, su padre ya había muerto, recuerdo que estábamos jugando en el patio, esa misma tarde se habían llevado a su hermana, estaba tan divertido jugando con mi carrito y en eso Eugenio paro... Hizo la misma pregunta <Hicimos algo malo?> él por qué se sentía mal? y por qué hablaba en plural? yo me cree con el fin de protegerlo, lo que yo haga no tiene nada que ver con él.

-No... No hicimos nada malo- mencione un poco seco 

Algo se sentía roto, Eugenio estaba triste, podía sentirlo su vacío y una  impotencia, dolor en el pecho y unas ganas de llorar...

-Yo seré fuerte por ti, yo te protegeré

-Tal vez fue un error dejarte ir... 


                                                         Continuara...

Escritora: Mikaeli Roa
Modelo: Abib Chávez

 

El Sujeto (capitulo 44)

-No lo sientes.... Y tu no eres Eugenio...

Se torno un silencio impresionante en medio de la habitación, casi podría escuchar el latido de ambos.
En ese momento Eugenio se limpió las lágrimas y comenzó a actuar de manera extraña, como si fuera otra persona, sus gestos eran diferentes e incluso el tono de su voz cambio un poco.

-Me descubriste- soltó una risa burlona.

Eliam comenzó a tirar todo lo que había en la habitación, nunca lo había visto tan molesto, mire el pasillo y algunas enfermeras ya estaban algo asustadas.
Salí como pude, trate de pensar en algo para que no llamaran al guardia de seguridad.

-Todo esta bien por aquí, no se preocupen! es solo un video que puse...- dije cerrando la puerta adentrandome nuevamente.

<Un video... en serio? No se te pudo ocurrir otra cosa?> regresé mi mirada al par.

-Oigan!- grite 

Por primera vez me sentí como un poste, pero debido al clímax que se estaba formando quería  seguir escuchando.

-Tu no entiendes Eliam.... Y nunca lo entenderás, ni si quiera logras entender lo que soy- dijo Eugenio con una voz de superioridad que me heló hasta los huesos, la expresión que tenía solo la había visto en las películas.

-Por qué Eider!!??- decía Eliam entre lágrimas, ver al hermano de mi mejor amiga en esa situación hizo que se me contrajera hasta el estómago.

-Te diré porque, Eider brilla... Es un alma tan pura que es imposible no quererla-

-Y por eso la mataste?- menciono Eliam

-Jajaja no la mate Eliam... Esta en la otra habitación lo recuerdas?- dijo sonriendo 

-Mi  hermana no será la misma! siempre recordará lo que le hiciste! y no solo marcaste su cuerpo sino también su alma- Eliam lo tomo del cuello y tuve que intervenir, me posicione en medio de los dos y trataba de convencer al hermano de Eider wue soltara a Eugenio.

-Sueltalo!- 

-Connor...- dijo Eliam mirándome, aunque con tantas lágrimas era difícil saber si en realidad me miraba.

-Qué sucede!?- mencione 

-No pude matarla... Y jamas podré, solo quería tenerla por un momento- menciono el que creía que era Eugenio

Me quede boquiabierto, mire al que tenía el mismo aspecto que Eugenio y un nudo se formo en mi garganta, comencé a hiperventilar, hice puño mi mano derecha y ahora era yo quien quería matarlo. 
Por fin había encontrado al culpable, todo este tiempo estuvo frente ami y yo no sabía, algo se quebró dentro de mi, podía sentir una impotencia que invadía todo mi ser, trataba de respirar lento pero hacer eso incluso dolía...
Recordé las veces que iba a casa de Eider y él siempre estaba ahí!! jugaba con ella, comían juntos, veían películas juntos, era como si fuera otro hermano mayor para ella, mi mente no podía aceptarlo que acababa de escuchar, mi mente y corazón no razonaban lo ocurrido.

En ese momento Eliam cayó de rodillas, lloraba inconsolablemente, si yo me sentía terrible, no podía imaginar como se sentía él, su mejor amigo... Su hermano.... Eugenio se desmayó, su cuerpo caía lentamente y se impacto contra el suelo. 

-Necesitamos sacarlo de aquí- dijo Eliam limpiándose las lágrimas 

-Qué!!??- logré decir

-Hay que llevarlo a un lugar seguro-

-Hay que llamar a la policía!! Eliam , él fue él que secuestro a Eider!!!! que carajo vamos a hacer! yo no voy a encubrir al que lastimo a Eider! el hirió lo que más quiero! y si no vas a llamar a la policía yo mismo lo haré sufrir! haré que pase por lo mismo que paso Eider, haré que se arrepienta de todo lo que hizo, haré que imploré por perdón y por mi misericordia y solo así... Lo dejaré vivir... Hasta que se sienta tan podrido por dentro que ya no encuentre razón para vivir....



                                                              Continuara...

Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelo: Aldo Méndoza 

 

El Sujeto (capitulo 43)

Connor 
(Hace 10 meses)

Volví del hospital, con mis muletas, caminaba tan lento que creo que una tortuga marina sería más rápida que yo, tarde mil horas pero llegue a casa. Me acoste sobre mi cama y cerré los ojos un momento. <Gracias a Dios ya pareciste> pensé. 

Me sentía aliviado de que ya estaba con su familia, pero no me quitaba de la mente esa imagen... Esos moretones en todo su cuerpo, esas mordidas, la sangre...

Tan solo pensarlo me llenaba de odio y tristeza, ella no merecía eso... Nadie merece eso... Quería encontrar al culpable. Necesitaba averiguar quien fue y si era posible hacerle el mismo daño!.
El grito de mamá me saco de mis pensamientos.

-Hijo baja a comer!- grito

- y papá y mi hermano?

- Fueron a ver a tu tía, regresan en la noche

Me preparé mentalmente para darle una explicación sobre mi tobillo, algo que no me hiciera sonar tan torpe, como decirle que su hijo se lastimo en unas escaleras? de seguro se burlaría de mi, pero bueno... Al fin y al cabo quien le manda tener un hijo tan torpe.
Baje las escaleras como pude y me tope con la mirada de mamá, esa mirada de preocupación y al mismo tiempo de  " y ahora que hiciste" 

-Qué te pasó!?- dijo corriendo 

-Me caí... Me atropellaron, si... me atropellaron- dije apretando los labios y moviendo la cabeza

-Y sabes quién fue?. tomaste el número de la placa?, cómo era el coche?- decía mi madre, hablaba tan rápido que ni me dejaba pensar- te lastimaste mucho?, algún hueso roto?-

-Calmate!, estoy bien, solo me lastime el tobillo... Uno de tus amigos me reviso... Un doctor... No recuerdo su nombre- <ni le pregunte>

-Debió de haber sido Elí le daré las gracias, bien sientate, la comida se enfría- contesto mientras me ayudaba a sentarme  

Deje las muletas a un lado y sonreí, me estaba carcajeando a mis adentros, era mejor que pensara que me habían atropellado a decirle que me caí por andar corriendo en las escaleras, solo espero que su amigo no le de detalles. Tome el tenedor y empecé a enroscar mi spaguetti, olía tan rico que mi estómago empezó a hacer ruidos.

-Cómo esta Eider?- pregunto mamá

Su pregunta me robo la alegría por un momento, me había concentrado tanto en comer que había olvidado esa imagen en aquella camilla.

-Esta estable... Aunque aun no saben cuando despierte- conteste 

-Ojala despierte pronto... Pobre Kayla- dijo mamá con un nudo en la garganta.

La tome de la mano y le dije que si podíamos verla terminando de comer, ella acepto y nos apuramos en terminar la comida, me aliste y subimos al coche. En eso ella regreso al rema de mi accidente, pero trate de cambiarle el tema, ya que no se me ocurría otra cosa que agregar a la historia.
Le hable acerca del clima <fue lo primero que se me ocurrió>

-Crees que llueva ?

-Tal vez hijo, se ve muy nublado

En eso invente una teoría de como de forman las nubes y el color tan grisaseo  en ellas, platicamos de como es que afectan las emociones y mil cosas que se nos ocurrían, mi madre y yo nos fijamos un poco en lo que la gente ignora, por eso amo dialogar con ella.

Legamos al hospital, baje con cuidado y nos dirigimos a la habitación de Eider, mamá abrazó a la señora Rizzo y se pusieron a platicar, yo fui directo a verla, le bese la frente y me detuve a mirarla unos minutos. 
Observe cada parte de ella, su cabello super lacio color avellana, sus pestañas largas doradas, sus labios ahora deshidratados y pálidos, habían perdido ese color rosa, eso que les daba vida, mire sus pómulos con ahora moretones y varias tinciones rojas, un raspón distintivo en su frente. 
Ahora veía a una pequeña niña con el alma rota y esperanzas vacías, tome su mano y no pude evitar sentir como se partía mi alma junto con la suya, ella debió de haber pasado por mucho y yo no pude hacer nada. Lágrimas comenzaron a rodar por mis mejillas y pequeños sollozos inundaron la habitación, decidí salir al pasillo, no quería que me vieran llorar, en eso vi a Eliam forcejeando con alguien, tome mis muletas, limpie mis lágrimas y me dirigí hacia ellos, se metieron a un cuarto vacío, me detuve en la puerta al escuchar unas palabras.

-Como pudiste hacer eso!?- dijo Eliam algo decepcionado, se notaba que quería llorar

<Hacer qué?>, pegue mi oído, estaba siendo chismoso, pero no me importó

-Tu no entiendes Eliam.... Yo no puedo controlar a Saskia....- dijo la voz acompañante

-Pero es mi hermana! y como si fuera la tuya también!-

De que hablan! no entendía nada y poco a poco la duda se iba haciendo cada vez más grande, distinguí la voz de Eugenio, pero quién era Saskia? y que tenía que ver Eider en todo esto?.
La puerta se abrió de golpe y yo caí al suelo, mi pómulo derecho se fue a impactar contra el frío concreto, haciendo un breve revote contra el mismo.
Ambos me miraron poniendo los ojos como platos.

-Interrumpo algo importante?- dije algo apenado

-Qué tanto escuchaste?- pregunto Eliam con una seriedad inimaginable, parecía que si mirada me partiría en dos.

-Algo sobre Eider...

-Eliam lo siento...- me interrumpió Eugenio

Su mejor amigo lloraba con tanta profundidad que me quedé en shock, nunca había visto a un hombre llorar con tanta intensidad. 



                                                                      Continuara...

Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelo: Jorge Ojeda y Aldo Méndoza

 

El Sujeto (capitulo 42)

Eliam
(Hace 4 meses)

No podía dormir, recibí un mensaje de Eugenio diciendo que quería verme... Siempre corría a verlo cuando necesitaba mi ayuda, llame a Connor, él también necesitaba ir, espere a que anocheciera aún más y todas estuvieran dormidas, aliste mis cosas y salí de mi habitación con mcuah cautela, baje las escaleras, mire la habitación de Eider, note que su puerta estaba entre abierta, pero no escuche ningún ruido. <espero que esté dormida..> pense.

Seguí con mi camino, llegue a la fría calle y me dirgí hacia el centro, hasta llegar a aquel puente, mire el río...  Y me inundo una tristeza, recuerdo aquel día, el sonido de la ambulancia y las patrullas...

Seguí caminando hasta llegar a la cabaña, me detuve unos segundos en la entrada, ahí estaba él, no sabía si era Eugenio o Saskia, espere a que llegara Connor y decidimos entrar.

-Ya llegaron- dijo Eugenio

Ahí estaba mi amigo, de vuelta.. A ratos era él y a ratos era Saskia, cada vez era más difícil entablar una conversación.

-Qué sucede?- pregunto Connor

- Estuve revisando la casa y encontré una puerta, creo que es el ático...- dijo Eugenio

-Y...?- pregunte

- Tiene un candado- contesto Eugenio

En ese momento salio Saskia y nuestra conversación se desvió del tema...

-Ohh.. Miren quien esta aquí..- Menciono

-Me das asco- dijo Connor

-Gracias, que gusto verte, como esta mi muñeca?- pregunto con una sonrisa

Ira fue lo que me invadió al escuchar esa pregunta

-No te atrevas si quiera a pensar en ella!- mencione molesto.

Connnor estuvo a punto de tirarle un golpe, pero lo detuve.

- Sueltame!- grito Connor

Saskia comenzó a reír, él sabía que lo odiaba pero vivía en mi mejor amigo y tenía la certeza de que no permitiría que le pasara algo a Eugenio.
Connor dejo de forcejear y se calmo. En ese momento Eugenio salió nuevamente.

-Mi cabeza...- se quejo

- Tienes algún recuerdo importante?- pregunto Connor

-Lo ultimo que recuerdo es que estaba fuera de esta cabaña... Miraba l luna..- dijo en un tono triste- y le di el control a Saskia.

-No recuerdas más?- pregunte intrigado

-No.. Qué hizo?- pregunto Eugenio con los ojos vidriosos

-Nada- contesto Connor

-Puedo irme a casa?- pregunto Eugenio

-No... Lo siento amigo..- dijo

-Dime por qué estoy aquí..

-Ya hablamos de esto Eugenio...

Me partía ver a mi amigo en este estado, pero no sabía que hacer, Connor tampoco sabía que hacer y la mejor opción era esconderlo en este lugar.
Pasaron varias horas y decidimos regresar a casa Connor y yo.
Camine por la calle y volví a detenerme en el puente, mire el río. En que momento mi vida dio este giro...?, todo era perfecto... Estaba bien lo que estaba haciendo?, estaba encubriendo al secuestrador de mi hermana... Pero Eugenio no tenía la culpa... Ni si quiera lo recuerda...

Cerré los ojos por un momento y me sentí perdido, había perdido a mi novia, a mi mejor amigo y a mi hermana... Bueno Eider ya estaba conmigo, eso ya era ganancia. Seguí caminando hasta llegar a casa, entre con mucho cuidado, llegue a mi habitación y me deje caer sobre la cama, solo pude dormir 3 horas, me metí a bañar y baje a desayunar, mamá no dejaba de hacerme preguntas sobre mis ojeras.
Mentí diciendo que estuve estudiando toda la noche ya que tenía examen, ella se lo creyó y dejo de hacer preguntas.

Eider bajo, estaba maquillada, se veía algo nerviosa y no dejaba de verme, casi nunca se maquilla y cuando lo hace es para impresionar a algún chico, así que mamá  enfoco su atención en ella. yo me concentre en mi desayuno.
Al terminar, tomé mi mochila y note que comenzó a llover, así que subí por una sudadera y mi paraguas, espere a Eider afuera.

<Por qué tarda tanto.....> pensé, veía como caían las gotas al pavimento y salpicaban mis tenis, en eso escuche la puerta, era ella poniendo el seguro, me adelante a la parada, volteaba a verla por ratos para estar seguro si venía detrás, ella estiraba la mano sintiendo la lluvia.

<No dejare que te vuelva a pasar algo>




                                                           Continuara...

Escritora: Mikaelí Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz 
Modelo: Ulises Morales 

 

sábado, 14 de septiembre de 2019

El Sujeto (capitulo 41)

Connor 
(Hace 20 meses)


En dos meses Eider volverá a la escuela, quería verla antes de irme a vacaciones pero no pude.... Mis padres estaban tan emocionados por este viaje y yo me tenía que incluir, con la diferencia de que ahora no me siento tan tranquilo de dejar esa pequeña ciudad sabiendo que había alguien acosando a Eider.....

Subí al avión camino a Holanda, me puse los audífonos y trate de dormir y no pensar en Eider, al fin y al cabo ya estaba en su casa, con su familia. 
Desperté debido a que mi papá me empezó a mover.

-Hijo despierta, hay que bajar, ya llegamos- mencionó 

Me incorporé y me puse la mochila, baje del avión y traté de mentalizarme que estará bien que me divierta un poco. 
Caminamos por las calles, mamá no dejaba de tomar fotografías, Holanda era muy hermoso. Suspiré al ver el atardecer y vi mi vaho mezclarse con el viento. 
Llegamos al hotel y papá y yo caímos muertos sobre la cama, era tan suave y tan cómoda que me dormí enseguida.
Al día siguiente fuimos a desayunar a un restaurante muy famoso, luego fuimos a conocer un parque de diversiones, toda la tarde nos la pasamos ahí, era enorme....

-Yo me quiero subir a ese!- dije señalando un juego mecánico.

-Yo también!- dijo mi hermanito 

-Pues vayan....- dijo mamá sonriendo 

Corrimos hacía el juego Eyby y yo, era como una dona gigante con columpios dobles que se elevaba y al llegar a una determinada altura comenzaba comenzaba a dar de vueltas y después se ponía de cabeza. Al bajar termine con nauseas, Eyby se vomitó muy cerca de mi, mamá al vernos comenzó a reír. 

-Divertido?- preguntó papá 

-Siii!!- contesté 

Cuando anocheció regresamos al hotel, cenamos y fuimos a la alberca, empuje a mi hermanito y luego le caí en sima, él comenzó a echarme agua. 
Después de una semana viajamos a China, ya que mamá quería conocer un parque que esta en las alturas, al llegar a dicho parque papá se abrazó de mamá ya que él le teme a las alturas, Eyby y yo le hacíamos burla. 
Nos colocaron un cinturón que te sujetaba a una máquina por si caíamos al vacio, teníamos que pasar por un puente que tenía espacios entre cada pedazo de madera,  mi hermanito y yo pasamos corriendo y jugando, hasta que Eyby me empujo y me resbale de la tabla, vi mi vida pasar, trate de sujetarme pero sentí como caía.... Comenzó a darme ansiedad y hasta un poco de desesperación...

-Ahhhh!! Voy a morir!!!- grité al vacio 

Seguía cayendo, movía mis brazos y piernas hasta que sentí que la cuerda a la que estaba sujeto se puso tensa y me columpiaba  de un lado al otro, gritaba y abría los brazos... Después de un rato me empecé a reír, toque mi pecho, sentía como latía con mucha fuerza mi corazón, casi me explota de tanta emoción, luego me subieron poco a poco, tuve que volver a pasar por el puente, me topé con mamá y papá a la mitad, mi padre estaba casi llorando. Tomé a papá y mamá corrió.

-Es tu turno de cuidarlo!- dijo mientras se alejaba 

-Y así dices que me amas!- le grito papá 

-Te amo!!!....- le contestó mamá a lo lejos

Tarde horas con papá en el puente hasta que por fin llegamos a  la orilla, él casi besa el piso. 
Después me subí a un columpio enorme, se sentía tan tranquilo, miraba el paisaje mientras me columpiaba.
<Ojalá Eider viera esto>

Terminaban las vacaciones y regresamos a nuestra pequeña ciudad.

-Hora de volver a la realidad- dije subiendo al avión

Tras varias horas... Llegamos al aeropuerto, tomamos un taxi hacia la casa. En tres días regresamos a clases y por fin veré a Eider, quise ir a su casa pero aun tengo qye ver algunas cosas justo con Eliam. 



                                            Continuara...

Escritora: Mikaeli Roa 
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelo: Jorge Ojeda 

    

El Sujeto (capitulo 40)

Al día siguiente me levante temprano, tome una mochila, metí unos guantes y varios artículos de limpieza, me dirigí a la sala, la madre de Eugenio estaba sentada mirando la televisión, le di un beso en la sien y salí de la casa, caminaba en dirección a la cabaña, el amanecer era hermoso, los rayos de sol caían delicadamente sobre el suelo, del mismo desprendía el delicioso aroma a tierra mojada, el pasto aun se veía húmedo tras la pequeña tormenta que hubo en la madrugada, dejó su huella en algunas flores como si quisiera decir que aun estaba su presencia.

Tome un callejón para llegar más rápido al centro, camine por el puente, me detuve justo en medio, corte una rosa que brotaba de la hierba adherida al mismo y la tire al rio. 

-Para mi pequeña

Seguí caminando y por fin llegue a la cabaña, baje la mochila y saqué todo, me puse los guantes y comencé a limpiar, empecé por el piso; seguí con el comedor; luego con la sala, había muchos libros de arte por todos lados, las acomode en un librero que estaba junto a las escaleras, un foco se fundió así que fui a comprar más, de paso también compre comida.
Llegó la noche y comencé a planear en que hacer....

La secuestro? No, no, no, no es secuestro..... Solo la voy a tomar un día.... La voy a devolver.... Si!, no la voy a matar, solo quiero estar unos días con ella....
Cuando sería perfecto?, en dos días, si! en dos días ya todo esta listo, solo tengo que traer las cosas que están en casa de Eugenio y ya.

Regresé a casa, estaba demasiado cansado para seguir, metí las cosas que estaban debajo de la alfombra en la mochila, mañana las llevaría a la cabaña. 
Me acosté para dormir y comencé a pensar en mi muñeca. 

-Pronto estaremos juntos nena....

Al día siguiente me dirigí a la cabaña, tomé el atajo de siempre, por el callejón y ahí estaba ella....
<Carajo!, que hago!> Saqué el cloroformo y lo vertí en un trapo, estaba un poco nervioso, me puse una gorra negra que metí en la mochila, me acerque a ella, trate de no hacer ruido, para mi suerte mis tenis no hacían ruido.
Rápidamente con mi mano derecha tape su boca con el trapo y con la otra la sujete de la cintura, ella intentó luchar pero no pudo hacer mucho, más que patearme en la espinilla.

Una vez que quedó inconsciente la cargue con ambos brazos, me sentí tan lleno, tan completo, como si hubiera ganado un trofeo. Pasamos el puente y llegamos a la cabaña, abrí y la recosté por un momento en el colchón. 
Baje corriendo al sótano a acomodar todo, puse una sabana limpia en la camilla, puse las cintas y las cadenas en su lugar, al parecer ya solo faltaba mi muñeca. Suspiré y subí corriendo.
La miré por unos minutos, me recosté junto a ella, se veía tan dulce durmiendo, roce su nariz y sus labios. <Ohhh tus labios.... Se veían tan rojos y carnosos...> 

Me acerque lentamente a su rostro, cerré los ojos y comencé a tocar sus labios con los míos, sentía su respiración, sentía su tacto.... abrí los ojos y miré sus pestañas,  esos parpados tan blancos, la tome en brazos y la baje al sótano, la coloque en la camilla, le quite los tenis y acaricie su pie descalzo. Comencé a sujetarla, se veía tan hermosa, saqué una cámara que encontré en el desván y empecé a tomarle fotos.

-Por fin juntos mi pequeña muñeca, solo falta que despiertes.



                                                                   Continuara....

Escritora: Mikaeli Roa 
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelo: Aldo Méndoza, Jorge Ojeda y Meli Roa