sábado, 18 de enero de 2020

El Sujeto (capitulo 43)

Connor 
(Hace 10 meses)

Volví del hospital, con mis muletas, caminaba tan lento que creo que una tortuga marina sería más rápida que yo, tarde mil horas pero llegue a casa. Me acoste sobre mi cama y cerré los ojos un momento. <Gracias a Dios ya pareciste> pensé. 

Me sentía aliviado de que ya estaba con su familia, pero no me quitaba de la mente esa imagen... Esos moretones en todo su cuerpo, esas mordidas, la sangre...

Tan solo pensarlo me llenaba de odio y tristeza, ella no merecía eso... Nadie merece eso... Quería encontrar al culpable. Necesitaba averiguar quien fue y si era posible hacerle el mismo daño!.
El grito de mamá me saco de mis pensamientos.

-Hijo baja a comer!- grito

- y papá y mi hermano?

- Fueron a ver a tu tía, regresan en la noche

Me preparé mentalmente para darle una explicación sobre mi tobillo, algo que no me hiciera sonar tan torpe, como decirle que su hijo se lastimo en unas escaleras? de seguro se burlaría de mi, pero bueno... Al fin y al cabo quien le manda tener un hijo tan torpe.
Baje las escaleras como pude y me tope con la mirada de mamá, esa mirada de preocupación y al mismo tiempo de  " y ahora que hiciste" 

-Qué te pasó!?- dijo corriendo 

-Me caí... Me atropellaron, si... me atropellaron- dije apretando los labios y moviendo la cabeza

-Y sabes quién fue?. tomaste el número de la placa?, cómo era el coche?- decía mi madre, hablaba tan rápido que ni me dejaba pensar- te lastimaste mucho?, algún hueso roto?-

-Calmate!, estoy bien, solo me lastime el tobillo... Uno de tus amigos me reviso... Un doctor... No recuerdo su nombre- <ni le pregunte>

-Debió de haber sido Elí le daré las gracias, bien sientate, la comida se enfría- contesto mientras me ayudaba a sentarme  

Deje las muletas a un lado y sonreí, me estaba carcajeando a mis adentros, era mejor que pensara que me habían atropellado a decirle que me caí por andar corriendo en las escaleras, solo espero que su amigo no le de detalles. Tome el tenedor y empecé a enroscar mi spaguetti, olía tan rico que mi estómago empezó a hacer ruidos.

-Cómo esta Eider?- pregunto mamá

Su pregunta me robo la alegría por un momento, me había concentrado tanto en comer que había olvidado esa imagen en aquella camilla.

-Esta estable... Aunque aun no saben cuando despierte- conteste 

-Ojala despierte pronto... Pobre Kayla- dijo mamá con un nudo en la garganta.

La tome de la mano y le dije que si podíamos verla terminando de comer, ella acepto y nos apuramos en terminar la comida, me aliste y subimos al coche. En eso ella regreso al rema de mi accidente, pero trate de cambiarle el tema, ya que no se me ocurría otra cosa que agregar a la historia.
Le hable acerca del clima <fue lo primero que se me ocurrió>

-Crees que llueva ?

-Tal vez hijo, se ve muy nublado

En eso invente una teoría de como de forman las nubes y el color tan grisaseo  en ellas, platicamos de como es que afectan las emociones y mil cosas que se nos ocurrían, mi madre y yo nos fijamos un poco en lo que la gente ignora, por eso amo dialogar con ella.

Legamos al hospital, baje con cuidado y nos dirigimos a la habitación de Eider, mamá abrazó a la señora Rizzo y se pusieron a platicar, yo fui directo a verla, le bese la frente y me detuve a mirarla unos minutos. 
Observe cada parte de ella, su cabello super lacio color avellana, sus pestañas largas doradas, sus labios ahora deshidratados y pálidos, habían perdido ese color rosa, eso que les daba vida, mire sus pómulos con ahora moretones y varias tinciones rojas, un raspón distintivo en su frente. 
Ahora veía a una pequeña niña con el alma rota y esperanzas vacías, tome su mano y no pude evitar sentir como se partía mi alma junto con la suya, ella debió de haber pasado por mucho y yo no pude hacer nada. Lágrimas comenzaron a rodar por mis mejillas y pequeños sollozos inundaron la habitación, decidí salir al pasillo, no quería que me vieran llorar, en eso vi a Eliam forcejeando con alguien, tome mis muletas, limpie mis lágrimas y me dirigí hacia ellos, se metieron a un cuarto vacío, me detuve en la puerta al escuchar unas palabras.

-Como pudiste hacer eso!?- dijo Eliam algo decepcionado, se notaba que quería llorar

<Hacer qué?>, pegue mi oído, estaba siendo chismoso, pero no me importó

-Tu no entiendes Eliam.... Yo no puedo controlar a Saskia....- dijo la voz acompañante

-Pero es mi hermana! y como si fuera la tuya también!-

De que hablan! no entendía nada y poco a poco la duda se iba haciendo cada vez más grande, distinguí la voz de Eugenio, pero quién era Saskia? y que tenía que ver Eider en todo esto?.
La puerta se abrió de golpe y yo caí al suelo, mi pómulo derecho se fue a impactar contra el frío concreto, haciendo un breve revote contra el mismo.
Ambos me miraron poniendo los ojos como platos.

-Interrumpo algo importante?- dije algo apenado

-Qué tanto escuchaste?- pregunto Eliam con una seriedad inimaginable, parecía que si mirada me partiría en dos.

-Algo sobre Eider...

-Eliam lo siento...- me interrumpió Eugenio

Su mejor amigo lloraba con tanta profundidad que me quedé en shock, nunca había visto a un hombre llorar con tanta intensidad. 



                                                                      Continuara...

Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelo: Jorge Ojeda y Aldo Méndoza

 

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