jueves, 27 de junio de 2019

El Sujeto (capitulo 32)

Ethan me despertó, parpadee varias veces y él me miraba algo raro.

-Estás bien?- pregunto 

Toque mi mejilla y me di cuenta que tenía lágrimas, él me entrego un pañuelo y las seque, me devolvió mi paleta y comenzó a hacerme preguntas de como me sentía.

-Recordé más cosas, pero no quien es- dije algo decepcionada.

-Descuida, poco a poco veo que también te haces fuerte- dijo con una sonrisa.

Efectivamente, me sentía un poco más fuerte, quería superar eso. 
Me despedí de Ethan y regrese con mamá, al llegar a casa Eliam estaba cocinando y Aron estaba cargando a Jamil.

-Oh! mira quien llego- dijo Aron a Jamil.

La bajo y la pequeña corrió hacia mamá, me senté en el comedor y Aron empezó a poner los platos.

-Que sorpresa! y ese milagro que estas cocinando Eliam?- pregunto mamá 

-Jajajaja yo lo obligue, perdió una apuesta- dijo Aron

-Qué tipo de apuesta?- pregunte

Eliam le disparo con los ojos y Aron dijo que luego me decía, comenzamos a comer, mi hermano había hecho un rico spaguetti con queso, sabia delicioso, Aron casi se come el plato.

-Eliam, tienes que cocinar más para mi por favor- dijo Aron

Eliam negó con la cabeza y siguió comiendo, a mi hermano no le gusta mucho meterse a la cocina, una lastima porque cocina muy rico, mamá y yo siempre nos quedamos con ganas de más cada vez que cocina, pero es muy difícil convencerlo de que lo haga.
Después de comer, mamá preparó café, Aron y yo fuimos a comprar galletas, en el camino me pregunto como me fue en mi consulta y le platique mi progreso, él sonrió y me pellizco la mejilla.
En eso pasó un auto y el agua iba a salpicar y Aron me puso de escudo para que no se mojara, yo termine tragando agua sucia...

-Oye!...- grite

Él comenzó a reír al verme empapada, yo comencé a darle golpes en el brazo.

-Jajajajaja lo siento, no me quiero mojar...- dijo entre risas.

Llegamos a casa y me fui a cambiar, al bajar, mamá me dio una taza de café y nos pusimos a ver una serie, le quitaba galletas a Aron en venganza de lo del charco.
Terminamos de ver la serie, me despedí de Aron y me fui a mi habitación.

Me recosté en mi cama, miraba el techo... <Tengo que recordar> me decía una y otra vez mientras me quedaba dormida.
Al día siguiente desperté con el cabello todo enredado en la cara, me despeine con mis manos por la desesperación de no poder recordar más, me estuve un rato acostada viendo el techo y después llegó Jamil.

-Hermana es hora de despertar...- dijo arrojándose ensima de mi.

Tome a la pequeña y le empece a hacer cosquillas, no dejaba de reírse como loca desquiciada así que comencé a reír con ella.

-Bien chamaca es hora de bajar- dije

Bajamos a desayunar, mamá hizo sandwiches y papas fritas, me supieron a gloria, la verdad mamá no se queda atrás en cuestión de la comida, supongo que Eliam lo sacó de ella.
 Después Eliam salió con Aron. Mamá, Jamil y yo nos quedamos en casa, planeábamos tener tarde de chicas,   pero mamá recibió una llamada de Luisa, al parecer su querida amiga se había peleado con su galán y necesitaba a mamá.

-Ve... Yo me quedo con Jamil- dije sujetando su mano.

-No!, como crees... Nos vamos las 3- dijo mamá con voz firme.

A ella no le gusta dejarme sola, que en si sería con Jamil, pero pues es una pequeña de 3 años, la encargada sería yo.

-Pero ma.... Luisa te necesita nada más a ti... y aunque nos quiera mucho a Jamil y a mi, pues es obvio que vamos a hacer mal tercio...- dije haciéndole ojos de perrito.

Me miro con cara de pocos amigos y me dijo que fuera por mi sudadera, mientras tomaba el abrigo de Jamil. 
Con mi bandera de derrota subí a mi habitación y fui en busca de mi sudadera, al entrar a mi habitación de mala gana note que había una rosa blanca en mi cama junto con una nota, me acerque y decían las mismas palabras que la rosa anterior, voltee a la ventana y vi que estaba abierta, mis piernas comenzaron a temblar un poco y comencé a sudar, pero me arme de valor y me acerque a paso ligero hacia la ventana, quite la cortina y me asome sigilosamente, mis palpitaciones comenzaban a hacerse más fuertes y mi respiración comenzó a agitarse < carajo... porque me pongo tan nerviosa> decido asomarme y no vi a nade, miro a todas las direcciones y a lo lejos pude ver una sombra detrás de un árbol, en cuestión de segundos desapareció, así que cerré la ventana con seguro y me di la vuelta en dirección a la puerta.

-Ya estas lista?- dijo mamá en frente mio.

Di un grito y un salto al verla, Dios... Casi me da un infarto.

-Jajajaja anda... Apurate- dijo mamá

Tome mi sudadera y fui tras ella, subimos al coche y mamá le mando un mensaje a Eliam diciendo que íbamos  a salir, en el camino me quede pensando si la sombra que vi se trataba de alguien o si solo fueron alucinaciones mias.
Al llegar a casa de Luisa, saludamos y tome a Jamil en brazos, la lleve a ver la televisión en lo que mamá y ella platicaban, incline un poco la cabeza para escuchar el chisme. Luisa comenzó a llorar y mamá la abrazaba, al parecer el susodicho la había terminado, no pude escuchar todo ya que Jamil me distraía un poco. 




                                                      Continuara...

Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelos: Kevin Huerfano y Kaly Roa 

 

El Sujeto (capitulo 31)

Al día siguiente fui aver a Ethan, me estuve preparando mentalmente para decirle que se volviera a meter en mi cabeza per aún así llegue nerviosa a su consultorio. Sabía que Connor tenía razón y necesitaba recordar, yo fui la primer victima y no quería que hubiera una segunda.

Llegue temprano, raro en mi, así que Eider... Te ganaste tu estrellita. Esperé afuera a que diera la hora, mientras me puse mis audífonos y escuche música, hice casi un video musical en el pasillo, quise cantar a todo pulmón, pero no quería que Ethan saliera y me viera en ese estado, si estuviera Eliana si lo haría, pero como no estaba conmigo opté por solo hacer mímica.
Llegó la hora y se abrió la puerta, salió un joven alto, llamó mi atención ya que estaba vestido de negro de pies a cabeza y tenía una gorra, no me dejo ver su rostro, me encogí de hombros y entré al consultorio.

-Y ese quién es?- pregunte a Ethan

-No puedo darte información de mis pacientes- contesto 

Hice una mueca y tome asiento, tome una de las paletas que tiene en una mesita y me la metí a la boca.

-Bien...- dijo Ethan

-Quiero saber quien es- dije seria, aunque con la voz un poco temblorosa.

-Ahhh.... Creo que no es bueno forzarte- contesto Ethan.

-estoy lista- dije firme

-Estas segura de que quieres hacerlo de nuevo?- pregunto 

Asentí y seguí con mi paleta, él fue por su computadora y me puso de nuevo el espiral. 

-Sentirás que te quedas dormida...- dijo 

-Qué le hago a mi paleta?- pregunte 

Ethan se me quedó viendo con cara de asco y me extendió la mano para tomar mi paleta.

-Vuelve a ese día Eider....- dijo 

Sentía su voz un poco lejana y me deje llevar, tenía un poco de miedo pero trataba de tranquilizarme.
Cerre los ojos y cuando los abrí estaba todo oscuro, estaba yo sentada en una silla, no podía mover mis piernas ni mis brazos, una luz ensima de mi se ilumino, tenía puesta mi ropa interior y un vestido blanco, se veían mis hombros y parte de mis brazos, el vestido me tapaba hasta las rodillas pero podía ver que estaba descalza.

-Dejame ir... - dije con la voz entre cortada

-No linda.....- dijeron en mi oído

Sentía su respiración en mi nuca, luego pego su nariz en mi mejilla, yo intentaba alejarme pero no podía ya que con su mano derecha sujetaba mi cuello. En eso sentí como me mordió el hombro, no fue tan fuerte pero hizo que quitara un poco.

-Eso es muñeca, grita!- dijo la voz 

Comencé a llorar, mi respiración y mis latidos ya estaban agitados, sentía como mi pecho se elevaba con tanta fuerza que comenzó a doler.
Se alejó de mi y después me vendo los ojos con una venda. Ya no veía nada, solo lograba distinguir una sombra que se acercaba a mi rostro, en eso me sostuvo de la cara y rozo mis labios, intente agachar la cara pero me lo impedía, intentó besarme pero lo mordí, pude sentir su sangre correr por mi boca y cuello, se alejo de mi lo más rápido que pudo y sentí un golpe en mi mejilla.

-Lo siento, no quería golpearte, pero eso no se hace muñeca- dijo entre risas.

Me encogí en mi lugar, las lágrimas comenzaron a humedecer la venda y ya no distinguía bien ni la silueta de mi secuestrador.

-Ah!, ya manchaste tu vestido!- gritó- tendré que comprarte otro.

-Por qué me haces esto?- logre preguntar

-Porque eres perfecta...- 

-Perfecta?- pregunte sorprendida 

Acarició mi cabello, ya no dijo nada, solo sentía como me quitaba las cadenas de los pies y cubría mi boca y nariz con un trapo humedo, me desvanecí al inhalarlo.
Abrí los ojos, estaba acostada en una camilla nuevamente, pero esta vez sin la venda en los ojos, mire mi cuerpo, me veía tan flaca y pálida, mi estómago comenzó a rugir, me exigía comida, mi traquea se sentía tan seca y mis labios comenzaban a agrietarse. Tenia como pequeños moretones en mis muslos y brazos, gire al lado izquierdo, mire por unos segundos mi hombro, donde ahora tenía una marca de una mordida.  <Dios mio, sácame de aquí> . Se abrió la puerta, el miedo volvió a mi, no dejaba de temblar, vi a lo que parecía un chavo alto y  delgado, traía un bandeja con.... Comida!, parecía que mi olfato se había agudizado y mi boca comenzó a salivar como loca, intente ver su rostro pero se cubría con una gorra, rodeo la camilla y saco una hamburguesa, olía deliciosa, el hambre fue más fuerte que mi miedo y él comenzó a alimentarme.

-Vaya... Creo que ya tenías hambre- dijo riendo

Intentaba masticar y tragar sin ahogarme, tenía tanta hambre que sentía que podía comerme hasta la servilleta, una vez que termine con la hamburguesa me dio agua, ya sentía que podía vivir un poco más, tome un poco de fuerza con ese pequeño alimento. Comencé e pensar el porque me tenía ahí y porque hasta ahora me daba de comer si se suponía "me amaba".

-Quién eres?- dije 

-Esa pregunta no puedo contestarla- respondió.

-Por qué?- volví a preguntar

-Por que no lo entenderías

-Qué quieres de mi?

-Quiero tenerte.... - contesto- completa...- susurro 

Esas palabras, en definitiva era un psicópata. Rodeo nuevamente la camilla y se fue, comencé a llorar nuevamente, tenía frío, estaba desesperada ya ya no quería estar en ese lugar. Intente recordar si alguien me había acosado en los últimos días pero yo nunca note a alguien...


                                                                    Continuara....

Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelos: Eugenio Magaña y Meli Roa 


El Sujeto (capitulo 30)

Me levanté temprano ya que me quedé dormida en la habitación de Jamil y ella sin querer me dio una cachetada, la causa de que despertara, me costo trabajo abrir los ojos y me talle la mejilla, pensé en decirle algo pero me di cuenta que estaba dormida así que me quede callada, la volví a tapar con la cobija y me fui a mi habitación, cuando abrí la puerta Connor estaba durmiendo en mi cama, así que me impulse y le caí en sima.

Le saque todo el aire al pobre y me empecé a reír, abrió los ojos de golpe y jalo aire, entonces me hizo taco con las cobijas y se acomodo ensima de mi.

-Jajaja casi me infarto por tu culpa!- grito 

-Jajaja hubieras visto tu cara, jajajaja no puedo jajajaja- conteste entre risas, hasta me salieron lágrimas. 

-Ahora para que se te quite no te voy a dejar ir- dijo cerrando los ojos y fingir dormir.

Yo parecía una oruga intentando sobrevivir a su depredador, pero solo hacia movimientos raros y no pude quitarlo de ensima.

Sus cabellos comenzaron a caer por mi cara y me empezaron a picar la nariz, así que empecé a estornudar, él quito su cabellos pero siguió durmiendo, tenía su cabeza en mi pecho, miraba el techo ya que no tenía nada que hacer y él no se iba a quitar, me quedé dormida sin darme cuenta.

Cuando desperté estaba sola en mi habitación, me levante lentamente y baje, todos estaban desayunando.

-Jajaja ya despertaste oruga?- dijo Connor.

-Si, ya vi que me abandonaste....- conteste-

Me senté y mamá rápidamente me sirvió de comer, hot cakes, respire el aroma y mis tripas se emocionaron, tome la cajeta y la crema de avellana y comencé a comer.

Me fui a cambiar, Connor quiso salir al cine, Gerson y Eliam se fueron a ver a sus amigos.

Al llegar al cine no nos decidíamos en que película ver, él quería ver una de terror y yo una de acción, pero gane yo, lo convencí con que le compraría sus palomitas con mayonesa y catsup si me dejaba elegir a mi la película.

No entiendo como le pueden gustar las palomitas así, una vez me comi una plasta de mayonesa por su culpa y casi me vomito a media sala.
Entramos, él llevaba la bandeja con la comida y yo iba abriendo paso, reí al ver que casi se tropieza con un escalón, iba a tirar todo el sonso.... Nos sentamos y comencé a comer de las palomitas que solo tenían queso.

-Le pusiste mayonesa y catsup a casi todo....- dije haciendo berrinche  

-Jajajaja te deje escoger la película no?- contestó sonriendo 

-Mmmmm.- me tuve que quedar callada ante su argumento.

Comenzó la película y nos acabamos las palomitas, los nachos, el refresco y las gomitas, a mitad de la película me andaba haciendo reír ya que me quitaba las gomitas y se las ponía de bigote.
Las personas me callaron varias veces por su culpa, pero no me importó mucho, al salir del cine nos encontramos a Eliana y corrí a abrazarla como si hubieran pasado meses de no verla.

-Qué hacen aquí?- pregunto 

-Es obvio no?- dije señalando el cine.

Se dió un golpe en la frente y sonrió, ella comento que un chico la invitó a comer.

-Y qué pasó?, Quién es?- pregunte intrigada.

-Es del que te hable el otro día, es súper lindo,  creo que si le gusto- contesto algo sonrojada.

-Como no le vas a gustar, si eres genial- dije abrazandola.

-Y dónde está?- pregunto Connor

-Allá- señalo a un joven alto, que estaba formado en la fila de los helados.

-Bien... No queremos interrumpir tu cita- dije jalando a Connor del brazo y guiñándole un ojo a mi amiga.

-Adiós...- dijo Eliana con una sonrisa en la boca.

Connor y yo paseamos por toda la pequeña ciudad hasta que llegamos a un parque, corrí a los columpios y él comenzó a mecerme.

-Mañana verás a Ethan?- pregunto

-Si...- dije algo seria 

-Y si te está ayudando?- pregunto

-Si, antes no podía ni hablar del tema, y no recordaba absolutamente nada- dije mientras el aire me despeinaba.

Le comente a Connor como me sentía y que me daba miedo recordar lo que pasó, pero él supo como  tranquilizarme incluso  me convenció de tratar de recordar, me dijo que la persona que me hizo eso tenía que pagar su cometido. Que talvez esa persona le podría hacer daño a alguien más.
Después de platicar un rato más, me llevo a casa, saludo a mamá y se fue a su casa. Eliam no estaba, así que mamá y yo aprovechamos para ver películas.




                                                            Continuara.....
 Escritora: Mikaeli Roa 
Fotógrafo: Neftali Hdz
Modelos:  Axcel Sánchez y Kaly Roa

 

jueves, 18 de abril de 2019

El Sujeto (capitulo 29)

Salimos de clases y Eliam estaba afuera esperándome, se veía algo agitado y sudado.

-Ya te empezaron los bochornos?- pregunte riendo.

Junto estaba Gerson, rió ante mi comentario y explicó que había estado jugando basquetball.

-Vamonos.- dijo Eliam.

Me sorprendí un poco que viniera por mi, que yo sepa mamá no salía tarde hoy, pero no quise desaprovechar a mi hermanito.

-Tienes agua Eider?- pregunto Gerson

-Si, espera- conteste.

Abrí mi mochila y Gerson vió la rosa, la sacó sin mi permiso junto con la nota.

-Vaya... Ya tienes a un admirador, Hugo se pondrá celoso...- dijo riendo y oliendo la rosa- Veamos que dice la nota, " para mi pequeña muñeca"

Eliam abrió los ojos y se puso pálido, volteo a todos lados como si buscara a alguien, cosa que me sorprendió.

-A quién buscas?- pregunte seria.

-Solo vamonos....- contestó agarrandome del brazo.

Eliam le quito la rosa a Gerson junto con la nota y la tiro a la basura sin avisar, me enfurecí por un momento, era MI roa y yo decidía que hacer con ella! quien le dio el derecho de tirar mis cosas!... Aunque no fuera a corresponderle al chico que me la había dado, no era para tirar su regalo.

-Qué haces!?- le grite.

-No vuelvas a aceptar regalos, quien te la dio?- pregunto Eliam alterado.

-Calmate Eliam, solo era una rosa- dijo Gerson tratando de calmarlo.

-No me la dio nadie, cuando llegue al salón ahí estaba, Connor está de testigo- dije

Connor asintió y dijo que cuando llegó al salón nadie estaba, que no sabia de la rosa hasta que yo se la mostré.

Seguimos caminando a casa, Eliam parecía padre sobre protector, parecía princesa rodeada de mis guarda espaldas.

Me adelante un poco y Gerson me siguió.

-Hey chiquilla, cómo estás?- pregunto

-Bien tratando de sobre vivir ya sabes, lo normal- dije soltando un suspiro.

-Ya veo chiquilla, oye escucha esta canción- dijo poniéndome un audífono en mi oído derecho.

La canción era tranquila, pero tenía ritmo, en eso Gerson comenzó a moverse por la calle al ritmo de la canción, sonreí y me peque a él para que no se me cayera el audífono, tomó mi mano y comenzamos a bailar, aunque más que bailar parecíamos babosos en sal.

Connor y Eliam venían platicando de quien sabe que, pero no me importó mucho, en ese momento yo solo me enfoque en Gerson.

Pasamos por la tienda donde vendían las manzanas  pero esta vez no compramos, solo saludamos al señor, don Alfonso es muy buen persona, y da buenos consejos. Pasamos a otra tienda y compramos una paleta de hielo cubierta de chocolate, Gerson comenzó la guerra de ponerse helado en la caray le seguí el juego.

De todos los amigos de mi hermano Gerson era el más chistoso, siempre andaba molestando a los demás, nunca se podía quedar quieto y tenía mucha imaginación. De pequeños siempre imitaba a spiderman, hasta la fecha lo hace.... Solo que ya no tanto como antes.

-Piu piu, descuida Mary Jane, yo te protegeré- dijo abrazándome

-Jajajaja siii siii Peter Parker, solo no me vayas a tirar- conteste tratando de no tropezar.

-No reveles mi identidad- dijo en un susurro.

-A claro, lo olvidaba- conteste haciendo un cierre en la boca.

Llegamos a casa , Gerson y Connor decidieron pasar, después dijeron que pidieron permiso para quedarse, lo bueno era que mañana no había clases.
Mamá compró pizza y nos pusimos a comer, Eliam estaba muy pensativo, parecía que estaba en otro mundo. En eso Gerson lo cacheteo con un rebanada de pizza y mi hermano reacciono.

-Oye.... Ahora tengo un champiñon en la cara- dijo Eliam ladeando los ojos,

Comenzamos a reír y Gerson se encogió de hombros, mi hermano hizo lo mismo, le aventó un pepperoni a su amigo y luego corrió a esconderse detrás de Jamil, la pequeña amenazó a Gerson con su jugo y Gerson tuvo que retroceder.

-Vamos Jamil... Soy tu héroe recuerdas?- dijo poniendo pose de Batman.

-Si, pero Eliam canta para mi y tu no- dijo sacando la lengua.

-Eso suena a reto....- dijo Gerson

Gerson fue a la sala y prendió la televisión, puso Youtube y buscó una canción, tomó un peine que encontró en el sillón y comenzó a cantarle a Jamil, yo no paraba de reír ante lo que estaban viendo mis ojos, mamá  y yo nos fuimos de coristas atrás de él y Eliam estaba tomando video de su amigos, Jamil estaba riendo y cantaba con Gerson.

Cuando terminó de cantar tomo a Jamil en brazos y le pregunto que ahora quien era su favorito

-Jajaja ambos- dijo la pequeña

-Esta bien, me conformo con eso- dijo Gerson dandole un beso en la mejilla.

Me fui a platicar con Connor, mamá hizo palomitas y luego empece a arrojarse las  a mi mejor amigo, intentaba atinarle en la boca pero siempre le daba en un ojo, casi lo dejo tuerto con una.

Pusimos una película, mamá cargaba a Jamil y yo me acosté en las piernas de Connor, la película era de acción ya que Jamil no puede ver de terror.

Más tarde fuimos a dormir, me despedí de mamá y tomé a Jamil ya que se había quedado dormida, choque las palmas con Gerson y le di un beso a Eliam.
Subí las escaleras con Jamil dormida, casi me tropiezo con un escalón pero me sostuvo Gerson, lo bueno que se levantó por agua sino me hubiera dado un buen golpe.

-Gracias.....- dije aun con el susto

-Jajaja fijate bien en donde pisas- contesto sonriendo.


                                                             Continuara....

Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelos. Miki Roa y Alexis Macías 

 

El Sujeto (capitulo 28)

Eider 
Actualidad

Abrí los ojos, me levanté desorientada, pestañe varias veces y talle mis ojos, fui al baño a lavarme la cara para despertar un poco más, mamá estaba bañando a Jamil.

-Cariño te levantaste temprano- dijo mamá 

-Apoco?, no sé que hora es, pensé que ya era tarde- contesté

-Mira al señor pato...- dijo Jamil.

-Wooo y viene un monstruo marino!!- dije tomando un pulpo de juguete.

-Nooo!... Se lo va a comer..- dijo Jamil.

Mamá y yo reímos, deje el pulpo y me lave la cara, mamá me dijo que terminara de bañar a Jamil en lo que ella hacia el desayuno.

-Haber hurón vamos a enjuagarte- dije rociándola con la regadera.

Jale la toalla y removí algunos juguetes de la bañera, ella se levanto y la envolví. Lleve a mi taco humano a su habitación y comencé a secarla, la vestí y luego sequé su cabello.

Le puse un vestido muy bonito y le hice una trenza con una liga del mismo color que su vestido. Después bajamos a la sala y ayude a mamá a terminar de hacer el desayuno, mientras Jamil jugaba con una manta. Me le quedé viendp un momento y me causó gracia que se divirtiera ella sola, con una manta... Creo que se parece a mi. Ahora entiendo porque la gente me llama rara. 

Bajo Eliam y desayunamos juntos como siempre, me fui a la escuela, subimos al autobús y me puse los audífonos, esta vez nos sentamos juntos mi hermano y yo. 

Llegamos a la escuela, nos despedimos y fuimos a nuestros salones, platique de puras tonterías con Connor y salimos al receso. Conn se fue dijo que tenía que hablar con el maestro de historia por una tarea, así que lo deje ir.

Caminaba por la escuela en busca de las chifladas y a lo lejos vi a Abner, estaba sentado en una banca y fui corriendo a sentarme junto a él. 

-Qué haces?- pregunte 

-Estoy esperando a Gerson y tú? No vas con tus amigas?- contestó.

-Si, las estaba buscando, pero vi que estabas solo y pues decidí saludar- contesté

-Y cómo has estado?- pregunto algo serio.

-Bien, tratando de superar lo que paso, aún es difícil- conteste con la cabeza baja.

-No te forces niña y sabes que puedes contar con tus hermanos- dijo sonriendo.

Le devolví la sonrisa y le pregunte que como ha estado él, como le iba en las lcases y aproveche para preguntarle como veía a Eliam.

Abner siempre ha sido un poco callado, pero cuando entra en confianza cae muy bien, casi no convivo con él, pero los ratos que compartimos siempre me hace reír y siempre me cuenta de sus aventuras con las chicas, siempre le tengo que dar consejos para conquistarlas ya que es medio torpe en eso. 

Cuando le rompieron el corazón, fui la primera a la que le contó, la chica lo dejo en un parque a plena lluvia, cuando me contó quise ir a buscarla y decirle hasta de lo que se iba a morir, pero decidí no hacerlo ya que Abner me lo impidió. De odas formas no quería parecer como una madre defendiendo a su retoño, solo le dije eso a Abner para hacerlo reír un poco.

-Por cierto, te sigue gustando Hugo?- pregunto

Me sonroje un poco, ya que él me contaba casi todo yo igual le contaba algunos secretos, y uno de ellos fue decirle lo que sentía por Hugo.

-No lo sé Ab... La verdad no estoy lista para una relación en estos momentos- conteste

-Y que me dices de Connor?, creo que le gustas- dijo 

-Nooo.... Por qué todo mundo cree eso, él y yo solo somos amigos y punto- contestpe algo molesta.

-Bueno... Eso es lo que piensas tú, pero que piensa él?- se formo una sonrisa picara en su rostro.

Lo pensé unos minutos, Connor y yo siempre nos tratamos así, como mejores amigos, él había tenido novias y yo igual, nunca mostro indicios de que yo le gustara, al menos eso creía.

-Creo que piensa igual que yo- dije sonriendo y cerrando los ojos.

Me la pase todo el receso hablando con Abner, Eliana me mandaba mensajes preguntando que había pasado conmigo, le respondí que estaba con Ab y se calmo.
Regrese al salón y Connor ya estaba ahí, lo mire desde el marco de la puerta, y me cruzo por la mente lo que me había dicho Abner. <Deja de pensar en tonterías...> sonreí y me fui a sentar junto a él.

Abrí mi mochila y tenía una rosa, la saque y le pregunté a Connor si él sabia algo al respecto y contestó que no, al fondo de la mochila venía una nota.

-Para mi pequeña muñeca- 

No se me hizo familiar la letra, me puse a pensar quien podría haber sido él responsable pero ni idea, pensé hasta que se me seco el cerebro pero nada. Llegó el maestro y decidí dejarlo de lado, volví a guardar el papel y la rosa.




                                                  Continuara....

Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí hdz
Modelo: Erick Lima 

   

El Sujeto (capitulo 27)

Saskia 
(Hace 18 meses) 
Le pedí permiso a Eugenio para salir, podría hacerlo sin su consentimiento pero no quiero tener problemas con él.

Hace poco conocí a la hermana de Eliam, caminaba por la acera y saludo a Eugenio, yo salí en ese momento, cuando la vi la quise solo para mi, se veía tan hermosa con ese vestido blanco, quería conocerla y saber más de ella.  

<Quería tenerla> pensé, en ese momento tuve una gran idea, tenía que pensar en un plan para tenerla cerca de mi y de repente se me vino una imagen a la mente.

-Ohh se vería tan hermosa atada a una camilla- susurre.

Caminaba por la calle esperando encontrarme con Eider, quería verla una vez más, quería acariciar su cabello e impregnarme con su perfume.

-Mi pequeña muñeca dije al viento en un suspiro.

Pase por una cafetería y ahí estaba.... Se veía tan dulce, espere enfrente de la acera hasta que salió, se despidió de sus amigas y regresó a casa caminando, yo le seguía el paso. En eso se detuvo, buscaba algo en su bolso, creo que olvido algo y regresó, me acerque a ella y al dar media vuelta se estampo contra mi pecho y pude sentir su aroma.

>Definitivamente debe ser mía> dije a mis adentros.

En eso Eugenio empezó a molestar, quería volver a tomar el control, tuve que dejarlo salir.

-Eider?- pregunto Eugenio

-Pues quién más sabiondo?- dije en la mente de Eugenio.

-Disculpa, no me fije, hola...- dijo Eider sonriendo.

-Hola mocosa- contestó Eugenio

-Pregúntale a dónde va- dije

-A dónde vas?- preguntó Eugenio

-Olvide mi celular en la cafetería, acompañame- dijo Eider.

Me tomo de la mano, en realidad tomo a Eugenio, pero al fin y al cabo compartimos el cuerpo.
La acompañamos a la cafetería y la mesera le devolvió su celular, de ahí la llevamos a casa.

Eugenio quiso entrar a saludar lo cual me pareció una muy buena idea. No me dejó salir en todo el rato que estuvo ahí, se la paso platicando con Eliam y jugando videojuegos, lo bueno fue que Eider estaba ahí.

La observe por medio de Eugenio y en eso salí, Eugenio no se dio cuenta. 
<Jaja te mande a dormir, en tu cara!> pensé. tuve que seguir con el juego. En eso la señora Rizzo me invito a cenar, Eider se sentó junto a mi, platique con ella un rato. Comencé a emocionarme, no dejaba de pensar que se vería tan linda con una soga en las muñecas. Me hice mil historias con ella, mi favorita fue donde ella estaba con  un vestido blanco, su maquillaje y sentada en una silla de peil con mis marcas de amor por todo su bello cuerpo.

A media cena roso mi mano, sentí electricidad  por todo mi cuerpo, definitivamente ella sería la indicada. Eugenio comenzó a molestar nuevamente, así que decidí dejarlo salir, yo ya estaba satisfecho.

Él terminó de cenar y regresó a casa, espere a que se fuera a dormir para que no se diera cuenta y decidí salir, empecé a realizar un plan para tener  a Eider, pero como le haría?. Se me prendió el foco, iba a secuestrarla.... Si!, así solo la tendría para mi, también tenía que practicar el salir sin que Eugenio se diera cuenta, si se llegara a enterar volvería a tomar sus horribles medicamentos y yo no volvería a salir.

Me recosté sobre la cama y en lo primero que pensé fue en Eider.

-Mi pequeña muñeca....- repetía una y otra vez.

Le mande un mensaje a mi hermana, Aileen siempre me escuchaba, no le diría lo que planeaba hacer, solo quería contarle de mi muñeca.

Cerré los ojos y vi a Eider recostada en una camilla, yo acariciaba sus labios con los míos y besaba sus mejillas.

-Ya quiero que llegue ese momento- dije

Me estuve un rato acostado imaginando, y comencé a cuestionarme si yo era real, no lo sabía, debía ser una parte de Eugenio.

-Quiero ser real....




                                                      Continuara....

Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelo: Eugenio Magaña

  

sábado, 2 de marzo de 2019

El Sujeto (capitulo 26)

-Mi padre lo trajo a casa para que la conociera, dijo que viviría con nosotros un tiempo, pero mi padre comenzó a golpearnos a ambos, ella siempre trataba de protegerme,  siempre recibía los peores golpes por mi, cuando él llegaba borracho, después de golpear a mamá iba a nuestra habitación, pero.... Una noche hizo algo diferente, fue a nuestra habitación y se colgó del techo.- dijo Eugenio entre sollozos.

-Yo le tape los oídos y lo abrace lo más fuerte que pude, pero en ese momento Saskia salió, su mirada se torno diferente. Ya no tenía miedo. Tiempo después regrese con mi mamá y perdí contacto con Eugenio hasta que descubrí que asistíamos a la misma escuela y decidí buscarlo nuevamente- contesto Aileen con un nudo en la garganta, tomo a Eugenio de la mano y volteó a verme.

Me quedé en silencio tratando de precesar todo lo que acababa de escuchar.

-Aileen podemos hablar un minuto?- A solas...- dije serio, me levante de la silla, intentando tomar fuerzas, sentía que las piernas no me respondían.

Salimos al patio y Eugenio se quedó adentro, me miro con confusión pero me hizo caso y se quedó adentro sin hacer alguna pregunta.

-Qué sucede?- pregunto Aileen

-Sabías lo que hizo Saskia con mi hermana y no hiciste nada!?- dije al borde de la desesperación. Quería golpearla pero me contuve, nunca me atrevería a tocar una mujer. Así que hice puño ambas manos y respiraba profundo.

Si Saskia obedecía a Aileen porque ella no hizo nada, mi hermana tuvo que pasar por ese sufrimiento, estuvo secuestrada por dos meses, le hizo cosas inhumanas y ellas lo sabía!?....

-Calmate... Yo me entere después, Saskia confía mucho en mi y me escucha, pero con Eider fue diferente, él decía que era su pequeña muñeca, al principio no sabía que era tu hermana y que era real, él no me dijo que él la tenía, pero un día decidió contarme, creyó que lo apoyaría pero lo convencí de que la liberara!- dijo algo alterada.

Respire hondo, trate de calmarme, no podía juzgarla, al fin y al cabo yo estaba haciendo lo mismo que ella.

-Fue por ti que la liberó?- pregunte

-Si- contestó firme 

-Pues... Gracias...- conteste seco.

-No hay de que... Y en serio lo siento, lamento mucho lo que le paso a tu hermana- respondió mirando el suelo.

-Qué sucederá con Eugenio?- pregunte algo triste.

Aileen me dijo que ella lo mantendría a salvo, yo estaba de acuerdo, pero me puse a pensar y él ya no llevaba una vida normal, ya no podía salir a caminar, ni sentir el viento, sin que apareciera Saskia.

-Tenemos que ingresarlo a un centro psiquiátrico- dije con todo el dolor de mi corazón.

Aileen me miró con odio, y me dijo que no, que no permitiría que su hermano estuviera en un lugar así, escuche su voz, se escuchaba quebrada, al igual que la mía, pero le dije que ese secreto ya no podía ocultarlo más y Eugenio estaba sufriendo, tenía que volver a tomar sus pastillas y además su madre estaba muy preocupada por él, cada vez que pasaba a saludarla ella lloraba.

-Y si en ese lugar lo trataban mal?- pregunto, tenía lágrimas en los ojos.

-Tengo a un tío en el hospital psiquiátrico, es hermano de mi mamá, le diría que lo cuidara como si fuera su hijo, y además podríamos ir a verlo todos los días en lo que se recupera- conteste.

Aileen me veía, pero no estaba conmigo, se quedó pensativa y asintió. Regresamos a la cabaña, Eugenio estaba dormido, ella jalo una manta y lo tapo. 

-Tengo que irme, mamá me espera en casa- menciono 

-Si, claro- conteste.

Me quedé un rato con Eugenio, lo veía dormir y recordé nuestra infancia, recordé que siempre me decía que desearía haber sido mi hermano, que le gustaría ser parte de mi familia, esas palabras ahora perforaban mi cerebro.

Mire el reloj, tenía que regresar a casa, pero me preocupaba dejarlo solo. 

-Debes irte...- dijo Eugenio

-Ya despertaste...- conteste.

-Has visto a Maya?- dijo incorporándose, sonaba algo triste.

Guarde silencio unos minutos, en realidad nunca supe como terminaron, solo me entere que la dejo por su enfermedad, al igual que yo con Violet.

-Si, esta bien... Me entere que se fue de viaje a Corea en las vacaciones. Se empezó a llevar mucho con Gerson- conteste.

-Que bien, cumplió su sueño- dijo algo triste.

-Oye.... Has pensado en volver a tomar tus medicamentos?- pregunte.

-Te soy sincero, si... En estos días he sentido que Saskia sale sin mi permiso Eliam.... Y creo que hice algo malo, pero aún no sé que es, aveces creo escuchar sus pensamientos y dice cosas muy psicópatas, siempre menciona a su querida muñeca-  contesto

Al escucharlo, mis ojos querían ponerse sensibles por un momento, pero ignore mis sentimientos, no podía llorar frente de él, no.

-Que te parece si vamos con Ethan en la semana, yo te llevo- dije 

-Esta bien..- contesto

Me estuve un rato más platicando con él y después me fui a casa, llegue casi correindo ya que mamá estaría haciendo preguntas.
Al llegar mamá me puso cara de enojada y me dijo que mi cena estaba en el horno de microondas, me dirige a la cocina y saque el plato.

-Jamil ya se durmio... Lloro hasta quedarse dormida...- dijo mamá sin mirarme.

Me sentí mal, Jamil últimamente lloraba si yo no la arropaba, cene rápido y subí a verla, efectivamente ya estaba dormida, le di un beso en la frente y me fui a mi habitación. 




                                                           Continuara....
 Escritora: Mikaelí Roa
Modelo: Eugenio Magaña
Fotógrafo: Neftalí Hdz 


 

El Sujeto (capitulo 25)

Eliam 

Me levante temprano, baje y mamá ya estaba haciendo el desayuno.

-Ya estás despierto cariño, ve por Jamil por favor- dijo mamá.

Volví a subir y me dirige al cuarto de la pequeña latosa, entre y ahí estaba, bien dormida, hasta babeaba, la destape y empecé a llamarla.

-Jamil... Ya despiertate- mencione.

Abrió sus ojitos y me miró con aquellos ojos azules, parpadeaba varias veces, sonreí ante el acto.

La cargue y la lleve abajo, desayunamos y me fui con Eider a la escuela, en el camino nos invadió un silencio incomodo, note que quería decirme algo pero no mostré interés. Al llegar cada quien se fue a su salón, cuando entre al mio Hugo estaba jugando con un lápiz.

-Por fin llegas, ya estaba yo aburrido, fui el primero en llegar- dijo al verme aun meneando el lápiz y pateando una silla.

-Si es lo que veo- contesté.

Nos pusimos a platicar un rato, después llegaron los demás.

-Ya quita esa cara de palo Eliam. dijo Gerson.

Solo hice una mueca y saque mi libreta, las clases comenzaron y llegó receso. Fuimos a la cafetería y a lo lejos veía a Eider, comprando cajitas de leche iguales a las que le compra mamá a Jamil, reí al verla, me sorprendió que vendieran esas cosas en esta escuela. En teoría son para niños. 

De repente una de las amigas de Violet pasó junto a mi dejándome una nota, Abner intento quitármela pero fui más rápido, la abrí, sin que alguno de mis amigos pudiera leer el contenido.
<Sé tu secreto> tragué saliva... 
Voltee a verla y ella me miraba fijamente. Me levante de la mesa y fui directo a ella.

-De qué hablas Aileen?- pregunte tratando de no demostrar frustración. Aunque sentía como me latía el corazón con tanta fuerza que casi podía imaginar como saldría volando de mi pecho.

-Se porque terminaste a Violet- dijo retándome con la mirada, su expresión era muy fría.

-Qué vas a saber tu...- dije dándome media vuelta demostrando indiferencia. 

-Crees que eres el único que sabe lo que le paso a tu hermana?...- dijo con una voz de autoridad que provocó que me recorriera un escalofrío.

Me detuve de golpe, voltee a verla horrorizado y regresé junto a ella. 

-De qué hablas!?- pregunté intrigado.

-Se lo que le sucedió a Eider, sé que tú encubres al culpable- contesto mirándome fijo a los ojos.

La tomé del brazo y la lleve a un lugar más solitario para que nadie escuchara nuestra platica.

-Y tú como sabes eso!'- pregunté enojado y confundido.

-Porque Saskia siempre ha confiado en mi...- dijo 

-Tu sabes de Saskia?- pregunte sorprendido, quede boquiabierto.

-Yo soy media hermana de Eugenio, veo que no te contó sobre mi, nadie lo sabe, teníamos el mismo padre y vivimos juntos un tiempo de pequeños- contesto.

Me sorprendí mucho, estaba tan confundido y herido, como era posible que Eugenio me hubiera guardado ese secreto, eramos mejores amigos desde pequeños y como era posible que nunca me halla contado que tenía una media hermana y peor aún... Que era una de las amigas de Violet.

-Guardare el secreto- dijo sacándome de mis pensamientos. 

La mire serio y asentí.

-Por lo visto pensamos igual- dije 

-No eres el único preocupado por la situación, ni el único que no sabe que hacer- contestó

Toco el timbre y regresamos a clases, al llegar a mi salón Aron comenzó a molestarme con Aileen, yo solo reía.

-No me digas que andarás con Aileen?- pregunto Hugo  

-No- conteste serio.

-Sigues queriendo a Violet cierto?- pregunto Gerson.

Me quede callado, baje la cabeza y ellos entendieron.

-Si la sigues queriendo porque terminaste con ella?- preguntó Aron.

-Porque tenía que hacerlo...- conteste.

Me miraron confusos y siguieron haciendo preguntas que no respondí.
Al salir de clases mis amigos planearon ir a jugar, pero yo necesitaba ver a Eugenio. Así que invente que tenía que ir por Jamil a la clínica ya que mamá saldría tarde.
Camine por las frías calles, metí mis manos a los bolsillos para mantenerlas calientes, pase por aquel callejón donde ocurrió todo y me recorrió un escalofrío. Decidí acelerar un poco el paso hasta que llegue a la cabaña, abrí con cuidado la puerta, ahí estaba, sentado cobre un sillón viendo la televisión.

-Veo que de algo sirvió- dije 

-Eliam...- contesto 

-Saskia..- dije asqueado.

Al ver que era Saskia me moleste de inmediato, fui directo a él para que no se diera cuenta que me intimidaba un poco, tomé una silla y me senté frente a él sin quitarle la mirada de encima, él me miraba con una sonrisa, la cual hacia que su expresión se viera muy macabra y un poco tétrica. Escuche como una de las habitaciones se abría, salió Aileen, esta mujer no dejaba de sorprenderme.

-Tú qué haces aquí?- pregunte algo tenso.

-Saskia me llamo- respondió

-Veo que ya se conocen...- dijo Saskia

-Callate!, dejame hablar con Eugenio- dije 

-Que pena, Eugenio no puede salir...- dijo haciendo un puchero que me desagrado por completo.

-Saskia, esta bien...  Dejando hablar un momento con Eugenio si?- pregunto Aileen.

Me sorprendió que la obedeciera sin titubear, al parecer lo dominaba muy bien.
Saskia parpadeo un momento y regreso Eugenio, me miro confundido y luego a Aileen.

-Qué hacen los dos aquí?- preguntó Eugenio.

-Hola hermanito- dijo Aileen.

-Hola..- dijo 

-Eugenio, porque nunca me dijiste que Aileen era tu media hermana?- 

Él guardo silencio por unos minutos y luego hablo.

-Porque sabes que los recuerdos de mi padre son dolorosos, por su culpa tengo esta enfermedad- dijo con un nudo en la garganta.

Aileen guardo silencio, se acercó a él y lo abrazo.

-Cómo es que Saskia te obedece?- pregunte  frunciendo el ceño 

-Porque yo estuve cuando salió por primera vez...




                                                          Continuara....

Escritora: Mikaeli Roa
Modelos: Eugenio Magaña, Alexis Macias, Alan Cid, Alejandro Duran, Erick Lima, Kevin Huerfano
Fotógrafo: Neftalí Hdz



 

miércoles, 23 de enero de 2019

El Sujeto (capitulo 24)

Volví a cerrar los ojos pero ya no pude recordar nada más, así que decidí dormir.
Tiempo después abrí los ojos de golpe, estaba teniendo una pesadilla, mire el reloj, las 4:30 a.m. Trate de tranquilizarme, intente volver a dormir pero se me hizo imposible.
Estuve toda la noche pensando en como recordar sin ayuda de la hipnosis. Cuando amaneció me aliste como todos los días, desayune y fui a la escuela, en el camino noté que Eliam estaba más callado de lo normal, no quise decirle nada ya que pensaba que tal vez incomodaría la situación con mis comentarios.
Llegamos a la escuela y nos separamos, cada quien se fue a su respectivo salón,.
Al llegar al mio Connor ya estaba ahí esperándome como todas las mañanas.
-Hola- dijo él.
-Hola Conn...- dije sentándome en mi asiento.
Llego el maestro y comenzó la clase, tras horas de aburrimiento, bostezos y actividades por fin llego receso.
-Wii, por fin... Tengo un hambre Conn y un sueñooo, que parezco zombie- dije bostezando.
-Siii, no me vayas a morder el cerebro por favor...- dijo tapándome la boca.
Llegamos a la cafetería, compramos una torta y alcanzamos a las chifladas, que nos esperaban en una mesa cerca del jardín.
-Woooo, creo que alguien no durmió bien- dijo Eliana.
-Siii parece un...- dijo Kara al ser interrumpida por su hermana.
-Mapache...- dijo Miranda.
-Jejeje amo cuando una termina la frase de la otra- dijo Connor.
Empezamos a reír, comimos nuestro delicioso almuerzo y terminamos con nuestra cajita de leche. Todos nos decían infantiles pero no nos importaban ya que la lechita sabor mora azul es deliciosa.... Las descubrí ya que mamá se las compra a Jamil, las miradas se dirigían a nosotros siempre que la bebíamos.
A lo lejos vi a Eliam hablando con una chica y llamó mi atención.
-Tu hermano ya anda con alguien más!?- dijo Eliana
-Nooo... No sé...- dije pensativa.
Terminó el receso y volvimos a clases, él maestro de historia nos hizo contar la nuestra ya que no quiso dar la clase.
Clarooo quiere que le cuenten el chisme de nuestras vidas, la mía sería la más interesante. 
<Qué voy a decir!? hola, fui secuestrada y tengo un trauma....> pensé, reí un poco por mi voz mental de sarcasmo, él profesor llamo a cada uno por número de lista, para mi suerte era una de las últimas, así que no me preocupe por pasar hoy, me relaje en mi silla y escuche atenta a mis compañeros, hasta que paso la que me caía mal, deje de poner atención y me recoste en la mesa, Connor se recargo en mi, cerré los ojos por un momento y me perdí.
Abrí los ojos ya que Connor me estaba sarandeando, lo mire sin ninguna reacción.
-Hey.... Jajaja ya despierta, tenemos que irnos- dijo sonriendo.
-Qué!?, que no faltaban 4 clases?- dije algo alterada.
-Tu lo has dicho, faltaban... Te quedaste dormida en historia y los otros maestros dijeron que te dejáramos dormir ya que te veías cansada- contestó guardando sus cosas. 
-Ahhh que genial, ahora me caen bien esos maestros jajaja- dije tomando mi mochila.
Salimos de la escuela y caminamos hasta el centro.
-Por qué siempre caminamos de regreso si podemos tomar el autobús?- pregunto Connor.
-Amm.. Porque tenemos que pasar a comprar nuestra manzana y porque es relajante caminar viendo las estrellas- dije sonriendo.
-Cierto...- contesto.
Llegamos a casa, Connor paso y cenó con nosotros, de ahí se tuvo que ir, yo subí a mi habitación a hacer tarea y copiar  los apuntes que no tome ya que me visito Morfeo a media clase.
Al terminar, me acosté nuevamente en mi cama, me puse los audífonos y le puse play a mi playlist.
Cerré los ojos y me relaje un poco, decidí despejar mi mente, tenerla en blanco.
<Recordaras poco a poco> pensé.
Me deje llevar por la música, me relaje tanto que me volví a dormir.



                                     Continuara...
 Escritora: Mikaelí Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelo: Axcel Sánchez y Meli Roa

 

domingo, 13 de enero de 2019

El Sujeto (capitulo 23)

Eider

Legue tarde a clases por estar con Eliam, esperé un rato para entrar al salón ya que no quería que notaran que había llorado.
Pedí permiso, el maestro de literatura sólo me miró y me dejo pasar. 
Connor me miró con curiosidad y me preguntó por qué había llegado tarde, pensé en decirle, pero recordé que él había estado mintiendo así que hice lo mismo.
-Me levante tarde...- dije en un susurro.
Obviamente supo que era mentira, pero se conformo con esa respuesta.
Todo el día estuve pensando en lo que paso con Ethan, sé que ya había pasado tiempo, pero esos recuerdos estaban bloqueados y fue como volver a vivirlos, los sentí tan real.
En receso ni preste atención a lo que decían mis amigas, tanto que me dieron varios golpes, Connor intentó tocar mi brazo pero me aleje de él lo más que pude. Me sentí mal por eso pero tan solo tener cerca a un chavo hacía que me diera ansiedad. Con excepción de Eliam ya que era mi hermano y necesitaba un abrazo.
Llego la hora de irse a casa, Connor me acompaño como siempre, pasamos por la tienda de manzanas y le compramos una al señor, él intentaba conversar pero yo no dejaba de pensar.
-Eider!- dijo Connor, pero yo iba sumida en mis pensamientos.
-Eider!- grito más fuerte.
Me detuve de golpe y lo mire.
-Qué te pasa!?, has estado rara todo el día conmigo- dijo
-Yyooo...- dije con lágrimas en los ojos.
Intentó abrazarme, pero di un paso hacia atrás, él me miro con tristeza.
-Recordé algo Connor- dije intentando tragar el nudo que empezaba a formarse en mi traquea, mi pecho comenzó a doler así que coloque mi mano para intentar aliviar el dolor.
-Qué recuerdas?, Porqué no me habías dicho?, Dónde quedó eso de contarnos todo!?- pregunto Connor gritando.
-Cómo te voy a contar, si tú también me mientes!- dije enojada.
Me di media vuelta y seguí con mi camino, él intento tomar mi mano, pero yo se la arrebataba, forcejeo conmigo hasta que sujeto con fuerza mis brazos y me impedía moverme.
-Eider... Dime que recuerdas... - dijo muy serio que hasta me intimido.
- Recuerdo ese lugar y la voz de él...- dije.
<Carajo... Por que no pude decirle otra cosa... Ay Eider, siempre tienes que decirle la verdad...> pensé, se me quedó viendo como tratando de adivinar mis pensamientos, se pego tanto a mi cara que me dio nervios.
-Ya suéltame- dije empujándolo.
-Te llevare a casa - contestó 
El resto del camino insistí en que me dijera porque estaba actuando tan extraño, pero solo evadía las preguntas.
-Ya dime porqué estabas con mi hermano en esa cabaña!- le grité.
Se me quedó viendo y se puso pálido, ya no tenía escapatoria, me tenía que decir si o si.
-Poorrqueee, es algo entre él y yo, no es cosa de mujeres- contestó 
-Deja de mentir Connor, te conozco...- dije arqueando la ceja.
Connor cada vez que mentía arrugaba un poco la nariz, él lo hacia inconscientemente y nunca se dio cuenta.
-No me obligues a decirte por favor... Algún día te vas a enterar, te lo diré... Pero no ahora, dame tiempo si?- dijo mirándome a los ojos.
-Prometes que me dirás todo?- pregunte como niña pequeña.
-Si!, lo prometo- respondió.
-Lo prometes por el osito bimbo?- dije riendo 
Él rió y asintió. Llegamos a casa y él se marcho, cuando llegue ya estaban cenando, me uní a devorar la comida y me fui a mi habitación.
Comencé a recordar lo que pasó con Ethan y empecé a sentirme mal, pero a pesar de que me daba miedo recordar, quería saber que me había pasado, cerraba los ojos y hacia mi mayor esfuerzo para recordar algo, repetía lo que me decía esa voz pero nada.
-Vamos.... Yo sé que puedes recordar algo más... Tienes que saber quien fue!- dije haciendo berrinche.
Tras horas de intentos por recordar algo, terminé agotada mentalmente, me recosté mirando al techo, luego vi la ventana y luego las estrellas, la noche se veía tan cálida, corría aire fresco, posicione mis ojos en la Luna, se veía tan brillante, como si solo brillara para mí, era tan blanca y tan bella.
Mis ojos comenzaban a cerrarse, empece a luchar contra ellos pero eran más fuertes que yo, solo lograba ver un hilo de luz y recordé algo.
Cerré los ojos y me aferre al recuerdo.
Comencé a visualizar una calle, iba caminando, veía la hora en mi celular, se me hacia tarde, así que corte camino por un callejón y sentí como me taparon la boca con un trapo que olía muy mal, quise forcejear pero el líquido en aquel trapo hizo que me empezara a marear, comencé a ver borroso, sentía como me quedaba sin fuerzas y alguien arrastraba mi cuerpo hacia un auto, el sujeto cargo mi cuerpo pero nunca pude verle el rostro, intente gritar pero no me salía voz, sentía una impotencia por no poder moverme, me volvió a poner el trapo y tuve que respirar más hondo, así que todo se puso negro.
Abrí los ojos, me senté a mirar la nada, había recordado algo más, como me habían secuestrado, tenía que hacer más intentos por seguir teniendo recuerdos, pensé en realizar lo de la hipnosis otra vez, pero aun tenía mis dudas, el tener recuerdos es una cosa, pero la hipnosis ya era otra, era como si en realidad estuviera ahí. 




                                                           Continuara....

Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelos: Eugenio Magaña y Meli Roa