Era
miércoles
en la tarde, ambos amigos iban con dirección al cine, verían una película de
terror
y antes compraron palomitas para toda la hora. Paso el tiempo y la película acabó en
la
noche, ambos se dirigían a sus casas, cada quien partió a rumbos distintos. Alan tomo el
camino
más largo
ya que tenía
tiempo, así que decidió caminar lento, y cruzar sitios que
le
traían recuerdos, pero llegó un momento en el que mientras
atravesaba un callejón, observó
a
una mujer desesperada, gritando y rogando que alguien la ayudara ya que un
hombre se
llevó a su hija. Alan sintió indignación por ver que nadie le prestó atención, así que decidió
alcanzar
al tipo por todo el callejón.
Empezó a correr, los nervios estaban a flor
de piel, el sudor era frío, cada vez que se
alejaban
más, sentía como un nudo en la garganta empezó a brotar, el, poco a poco empezó
a
cansarse, pero sabía que no debía detenerse, aquella niña dependía de él, así que
decidió dar sus últimos esfuerzos.
Corría lo más que podía pero en ese instante, algo sucedió, Alan empezó a mover sus
piernas
más rápido y con mayor facilidad, sentía como avanzaba más rápido, sentía mayor
ligereza
en los pies, progresivamente avanzaba más y más veloz, al punto de ver a dos
cuadras
a aquél
sujeto. Estaba casi enfrente de Alan, hasta que lo alcanzó y lo empujó
contra
un muro de ladrillos, tomando a la niña antes de caer al suelo. Era una pequeña de 2
años aproximadamente, que lo abrazó con fuerza mientras él solo intentaba consolarla
diciéndole que la llevaría con su madre. Llegó la policía, se llevaron al sujeto y los medios
de
comunicación
empezaron a preguntar, todo era un caos en aquel sitio:
Y todo por
querer hacer un favor… bueno, esto me gano por ser un entrometido,
Alan
reclamaba en su mente, mientras la señora sólo le agradecía y rogaba a Dios por el.
Policía:- Tienes
muchas agallas para hacer algo así, eh… No cualquiera hace este tipo de
cosas, tuviste
suerte, no te vuelvas a meter, te van a lastimar.
Exclamó el policía mientras se alejaba de la escena.
Alan solo se fue, no le importaba si lo
iban
a entrevistar, solo se fue a la parada de autobús, tomó el mismo y se fue del lugar.
Ahora
no podía dejar
de pensar cómo es
que pudo aumentar su velocidad en un momento
así o peor aún, como le hizo para lanzar a aquél sujeto con demasiada facilidad
contra un
muro
de ladrillos. Todo era confusión en su mente, pero él sabía que recostar la cabeza en
la
almohada le ayudaría a pensar mejor y más claro las cosas, así que al llegar a casa, lo
primero
que hizo fue cepillar sus dientes e ir a dormir.
Después, vemos como la escena cambia y
logramos ver una cabina de seguridad futurista,
miles
de luces, botones, artefactos desconocidos y 4 pantallas enormes, las cuales
podemos
ver un vídeo, en
el cual Alan mostró su velocidad en aquel callejón. Vemos a dos
siluetas
charlando:
-Silueta Hombre:
Será mejor que esté de vuelta en
casa, deberíamos explicarle todo.
-Silueta Mujer:
Dejemoslo un poco más, veamos lo que
es capaz de hacer.
Continuará...
Colaboración especial: Nef Hdz

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