Al
siguiente día, Alan
del futuro despertó, pero pronto se percató de la ausencia de el otro
Alan.
Pronto se levantó y a
toda velocidad se puso a buscarlo en todo lugar cercano. En eso
logro
ver cómo
escapaba su padre, el líder, con Alan en sus hombros y los demás soldados .
Alan del
futuro:-¡¡¡¡Despierta
Alan!!!!
Pero
en eso, mientras todos los soldados corrían Alan del futuro intentaba acercarse, pero
los
soldados que eran 4 lo empezaron a atacar y a golpear. Ellos tenían la ventaja y
empezaron
a golpearlo con todas sus fuerzas, haciéndolo de manera rápida y brutal
mientras
le daba tiempo a el líder escapar con el otro Alan.
Desesperado
Alan del futuro veía como estaban ganando, dejándolo en el suelo, golpeando
sin
parar, solo alcanzaba a observar cómo se iba más y más el líder.
Pero
en eso Alan de éste
tiempo logra conectarle un codazo en la nariz mientras el líder lo
tira
al suelo, cayendo ambos en el piso estrepitosamente.
Alan
logra recuperarse de la caída y se lanza contra su padre, lanzando golpe tras golpe,
pero
el líder
evade cada uno de ellos e inclusive se ve como si fuera demasiado sencillo. El
líder se decide a hablar mientras Alan
le lanza todo tipo de golpes, desesperando cada vez
más:
Líder:-Escucha, se
qué piensas que yo
soy el malo, pero debes de confiar en mí, ¿Acaso
nunca te has
preguntado por qué eres el único con un don así?
Alan:-Cállate.. ¡Cállate!, grita mientras lanza un golpe que impacta con el pavimento
y
produce
un gran cráter
debajo de su puño.
Líder:-Se que
llegar ante ti de esta manera fue algo precipitado, pero yo no tuve nada que
ver con aquél sujeto que
estuvo a tu lado, debes creer en mí… Sé que te lo has preguntado,
tú solo posees una
fuerza tan grande. Debes de ser respetado en este lugar… ¿Acaso no
es lo que
siempre soñaste? Piensa
como sería un trato digno… De un semidiós… ¡Un ser
ilimitado!
Alan:-¡¡QUE TE CALLES
YA!! Grita mientras energía ilumina todo su cuerpo hasta que a
toda
velocidad golpea en el estómago al líder, haciéndolo expulsar sangre de su boca,
seguido
de una patada en la espalda que lo lanza muy lejos, estrellándose en una casa.
Alan
permanecía
confundido, se sentía angustiado, no dejaba de pensar a que se refería
con
tener el trato de un semidios.
Alan
del futuro ve desde el suelo como su yo de esa época se lanza al ataque contra cada
uno
de los soldados, lanzando a dos contra las paredes, con sus habilidades
telequinesis,
tan
sólo dos
gestos necesito. A el tercero golpeándolo en el rostro destruyendo todo su
rostro,
saliendo disparado hacia cualquier lado y al cuarto tomándolo con su mente,
apretándolo tanto que lo asfixiaba, para
después
alzarlo, estrellarlo contra el suelo una y
otra
vez hasta que esté no se
moviera. Ahora se dirige hacia su yo del futuro:
Alan:-¡Diablos diablos
Alan levántate vamos!
Ninguno
se percató que el
líder se
levantó y
desde atrás logra
con su telequinesis atravesar
el
pecho de Alan del futuro.
Líder:-¡¡Me das vergüenza!! ¡¡Me das asco,
como puedes pelear por una basura!!
Alan
harto de todo esto, deja caer una lágrima en su mejilla, temblando, apretando los
dientes
de tal modo que se escucha el crujido al frotarlos, sentía impotencia, indignación,
estaba
endurecido, se encontraba desquiciado, era una bomba a punto de estallar, hasta
que
desató toda
su furia, Alan comenzó a elevar su mirada al cielo, sus ojos se nublaron y
se
iluminaron con un destello de energía, rayos desprendían de sus manos y poco a poco
se
fue levantando hasta voltear a ver al líder.
Alan:-Tu… No… ERES… ¡¡MI¡¡... ¡¡¡PADRE!!! Grita mientras se dirige a atacar al líder a
toda
velocidad, corriendo de tal modo que el tiempo se congeló haciendo que el caminara
con
todos petrificados. El líder con pánico no lo ve por ningún lado hasta que apareció
detrás de él, tomándolo del maxilar jalando con todas sus fuerzas, separando
su cráneo de
su
cuerpo, brotando la sangre de todos lados, para después triturar su cabeza contra el
pavimento
una y otra vez. Con lágrimas y sangre en sus ojos, busca algún aparato en el
cuerpo
sin vida de su padre, hasta que encuentra uno en su cintura, apretando todos
los
botones
sin saber que provocaría cada uno, pero encuentra uno el cual le permite
conectarse
por medio de un holograma con la lideresa. Sin nada que perder y con un nudo
en
la garganta, se dirige ante ella de manera agresiva:
Alan:-Escúchame maldito
ser, me cansé de lidiar con ustedes, no me interesa que seas mi
madre, ¡Se supone que
tendría unas malditas
vacaciones normales en mi jodida
casa!¡PERO USTEDES
LLEGA Y ME QUITAN DOS VALIOSOS DÍAS QUE JAMÁS VOY A
RECUPERAR! ¡ME INTERESA UN
BLEDO SU FAMILIA, ME INTERESA UN BLEDO
QUIENES Y DE
DONDE SON!... Y QUE SIRVA COMO ADVERTENCIA EL CADÁVER DE
SU LÍDER, ¡SI VUELVEN A
METERSE CON MI PLANETA, LES JURO QUE ME
ENCARGARE DE
EXTINGUIR HASTA EL ÚLTIMO SER DE SU RAZA!
La
lideresa estaba impactada ya que sabía que era su madre y fue en ese instante que
ordenó a sus hombres volver con ella.
Alan:- ¿Si comenté que mate a
todos aquí?
Ella
sentía un
malestar horrido en el estómago, estaba aterrada, pero sentía alegría, ya que
por
fin explotó gran
parte de su potencial, no tuvo más opción que despedirse.
La lideresa:-
Entiendo que estés enojado hijo, no se cómo te enteraste
pero, estoy orgulloso
de…
Alan:-¡Largate ya!...
Se
corta la transmisión y enseguida Alan se pone a buscar a su yo del futuro,
pero su
sorpresa
fue grande ya que no estaba por ningún lugar, ahora había entendido dos cosas.
La
primera fue que Alan del futuro siempre tuvo razón respecto a su padre y la segunda,
respecto
a la línea de
tiempo. Alan pudo evitar ser secuestrado y por consecuencia nunca
ocurrió tal dictamen, lo que significaba que
aquel Alan jamás
existiría. Al
terminar de pensar,
solo
se retiró de
aquel sitio, dejando toda esa escena brutal, de aquella batalla con su
familia.
En eso, Alan comienza a tratar de rezar o algo similar, implorando a algún ser que lo
escuchara.
Alan:-Mi hermano
no… Porfavor, te
pido… Si es que
existes… Si es que me
escuchas, por
favor… Todo menos el… El no merece
esta maldición… Él no...
Arrastrando
los pies, cansado, exhausto por la lucha que se dió en aquel sitio, con dolor e
incertidumbre,
caminó varios
kilómetros
hasta su hogar, del otro lado de la ciudad, pero él
ya
no aguantaba más, así que decidió pasar a casa de una de sus amigas.
Toco la puerta y
esperó a que atendieran la misma.
Monserrat:-¡Alan! ¡Qué demonios te
paso¡
Alan:-Ahgggg… Ufff…. Bueno,... Yo…
Monserrat:-¿Si?
Alan
empieza a llorar, escurren lágrimas sobre la sangre derramada en sus mejillas.
Alan:-Yo… Tuve un día difícil…
Finaliza
la escena con ambos abrazándose, Monserrat consolando a Alan en la sala de su
casa
hasta que llega su madre y los ve.
Fin
Colaboración especial: Nef Hdz

No hay comentarios:
Publicar un comentario