se complicara de manera
tan radical.
Alan W. Díaz es un chico
de 1.70 de estatura,
empezando recién sus
estudios universitarios, tímido, tranquilo, siempre manteniendo cierta
pulcritud, amable pero
tan simple y normal como ninguno. Su simplicidad está más allá de la
que tendría un chico
cualquiera, ya que tiene una rutina tan predecible, capaz de volver loco
a otro. Este chico vive
al lado de su familia, la cual es afortunado de tener aún unida.
Conformada de su padre,
el señor Jonathan W. Ruíz, un hombre de 48 años dedicado a sus
hijos enteramente, dando
todo lo que puede a ambos , pero últimamente descuidando más
su relación de pareja
comportándose hipócrita, mentiroso, aburrido, necio, todo esto junto,
tanto que harta. ¿Su
pareja? La señora Melissa G. Ruíz, de 49 años, ama de casa siempre
honrada, amable, cariñosa
y cuándo se necesita, estricta, una mujer completa, tan
independiente como ninguna,
tan fuerte y solitaria, prácticamente una Wonder Woman en
nuestro mundo. Vaya
pareja tan rara la de estos dos, pero vamos al último integrante,
Joseph W. Díaz, de 10
años de edad, siempre lleno de energía, desde pequeño se le
detectó cierta hiperactividad
que fue tratada con el tiempo, hasta ahora que está en curso
su educación primaria,
con ciertas dificultades, pero avanzando. Alan y Joseph son grandes
amigos, a pesar de tener
10 años de diferencia, no pueden vivir uno sin el otro, claro, el
mayor siempre pensando en
su vida social, también necesitado de salir y apartarse de su
familia por largos ratos.
Ya que sabes un poco del contexto en el que se centra nuestra
historia, comenzaremos
con la misma.
Alan aparte de ser tan
tranquilo ante la gente, por dentro posee una personalidad bastante
dividida, ya que por un
lado, el acepta que es un chico normal al que le gusta la soledad,
pero por el otro ama ser
el centro de atención, claro, demostrándole al mundo que es más
sencillo para el estar
solo que entablar una conversación que no aburra. Su rutina diaria se
basa en despertar cada
mañana, lleva a cabo su aseo diario acompañado de un desayuno,
para luego salir de casa.
Antes de partir de su hogar, el se asegura de salir con una hora de
anticipación ya que el
viaje a la universidad es bastante largo. Prácticamente pasa todo el
día y tarde en la
institución, hasta que llega la noche, se dirige a su casa a ducharse, cenar, realizar sus trabajos,
dormir y al día siguiente
hacer lo mismo. Pero este día sería muy particular, algo fuera de lo
común, que cambiará toda
su vida dándole un giro radical.
Llegó el día esperado,
Alan emocionado, por fin salió de vacaciones, algo que había
esperado tanto tiempo, ya
no toleraba la presión de cada proyecto, cada desvelo, cada
examen sorpresa, así como
de cada catedrático que tenía que tolerar por el hecho de ser
maestro. Era simplemente
el inicio de su libertad, el alivio que necesitaba, un BREAK
indispensable. Eran las 9
de la noche y el salía de su última clase, el último día, dirigiéndose
a la parada de autobús
más cercana, para abordar el transporte, ponerse sus audífonos y
disfrutar de su programa
de radio favorito de cada viernes. Sentía algo increíble, algo único,
por fin podría desvelarse
a gusto haciendo lo que más amaba en el planeta, o sencillamente
lo único que lo mantenía
feliz, durante un largo rato.
Al día anterior despertó al mediodía,
Feliz por qué le esperaba todo un mes de flojera,
diversión y otras cosas, justo ese día
preparó su cámara, cargo
su celular y salió solo a buscar sitios solitarios por fotografiar. El
no era fan de esto, pero
lo hacía para poner en práctica su conocimiento. Primero viajó
hasta la zona central de
la ciudad, dando vueltas alrededor de esta, encontrando un parque
ideal para relajarse.
Ya en el lugar, acomodo
sus cosas en el pasto, el se dejó caer y se
sentó, preparó su lente y
empezó a buscar una buena foto.
Así pasaron minutos,
horas en ese sitio, dando vueltas, buscando que el atardecer diera su
mejor cara, se dió por
satisfecho. En un momento de calma empezó a observar el paisaje,
reflexionando un rato ya
que la situación lo ameritaba, hasta que se le ocurrió enfocar un
punto de la carretera de
enfrente con su cámara. Pudo captar a una niña, de 3 años
aproximadamente, jugando
en la banqueta, su madre distraída a unos pasos de ella,
supongo que con sus
amigas, en ese momento sintió indignación:
Alan:-¿Cómo puede dejar a su hija sola cerca de la carretera? Pensó, hasta que noto que
la
niña ya no estaba en la
banqueta, había bajado aún más, estaba en la carretera, el
semáforo a punto de pasar
al verde.
Alan:-Demonios !
Exclamó y a toda
velocidad bajo del parque y con dirección a la niña corrió lo más rápido
que pudo, desesperado, a
punto de caer, suplicando que el semáforo no cambiará, llegando
un poco antes de que
avanzaran logro empujar a la niña a la banqueta, el precipitándose al
suelo y antes de que
lograra voltear la mirada a los autos, el cerro los ojos y dejo que todo
sucediera, dándose cuenta
que no podría hacer nada.
Alan despertó ya en el
hospital porque había pasado un largo tiempo inconsciente. Lo
primero que hizo fue ver
si le faltaba alguna extremidad, lo cual no sucedió, algo que era
muy raro, llegó una
enfermera a su camilla y el le pregunto,
-Disculpe , ¿Sabe cómo es que llegué aquí?
-Hubo un choque múltiple en la carrera, solo se que te encontraron
inconsciente
en un agujero- respondió la enfermera.
El quedó más confundido
de lo que ya estaba, pero lo que pensó hacer era preguntar si
llamaron a algún familiar,
a lo que respondió afirmativamente, ahora solo esperaría que
llegara alguno de sus
padres.
Pasaron 4 días para que
lo dieran de alta se encontraba aún
confundido por lo que
sucedió, aún más por qué no recordaba nada, fue algo súper extraño.
Llegó la noche, era
martes el día que volvía a casa, apenas iniciaban sus vacaciones y ya
había tenido una anécdota
que contar, bastante extraña. Era hora de dormir, conectó sus
audífonos a su celular y
empezó a escuchar su playlist favorita, poco a poco
empezando a
ganar el sueño sobre él,
al punto de quedar dormido.
Alan era un chico tan
simple, no dormía bien casi nunca ya que se desvelaba demasiado,
pero está vez logro
soñar, algo que no había logrado en años, su sueño empezaba en la
carretera, justo antes de
su accidente, en el mismo sitio, con los automóviles delante de él,
pareciera como si ellos
se hubiesen congelado, al igual que las personas, en eso, justo
cuando el empezó a
caminar, un rayo desprendiendo energía a su alrededor, lo rodeó
cayendo desde el cielo
iluminando todo el lugar, la escena era impactante, pero Alan no
sentía nada, solo
observaba como esa energía lo envolvía como si de un fuego se tratase.
En ese momento logro
escuchar una voz que retumbaba todo el suelo y a él lo hacía
estremecerse.
Aquel ser dirigió unas
palabras hacía Alan:
-Alan, ¡Tu vida no es lo que crees!, ¡Necesito que confíes, es hora de que
descubras
tu potencial! No… Aghhh… no tengo mucho tiempo… Aghhg… ¡¡¡Tendrás que
luchar y
debes evitar perder, eres la única esperanza!!!...- dijo el sujeto.
Alan estaba asustado pero
al mismo tiempo emocionado de algún modo, en eso todas las
luces del día poco a poco
vuelven a recobrar su normalidad, la gente empieza a moverse
lento y recuerda en ese
momento que estaba en la carretera y el ve a los autos que se
dirigen hacia el
asustado, pero en ese momento despierta como si un sueño terrorífico se
tratase. El temblaba,
lentamente se levantó y fue hacia el baño, se lavo la cara y se sentó
en la sala. Empezó a
tratar de recordar porque motivo soñaría algo así, pero poco a poco
trato de darle menos
importancia. Al siguiente día invitó a uno de sus amigos al cine, quería
ver una película nueva y
decidió acompañarlo.
Continuará...
Colaboración especial: Nef Hdz

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