Recosté a Sonnet en la cama y
me acosté junto a él, sin darme cuenta me quedé dormida.
Cuando desperté, ya era de
noche y Sonnet no estaba, me asuste y comencé a buscarlo por todo el piso de
arriba, baje y lo encontré comiendo galletas en el comedor… Junto a Jaziel.
—Hasta que despertaste
dormilona— dijo Jaziel con una sonrisa en su cara.
¿Dormilona? ¿Qué le pasa? ¿Por
qué me esta tratando tan raro? Por lo general me insulta cada vez que se dirige
a mí, ignoré su comentario y me senté junto a Sonnet, le di un beso en la sien
y me dispuse a hacer la cena. Al parecer en el tiempo que yo dormí, Jaziel
había acomodado todo… Que extraño… No le di importancia y comencé a cocinar.
Ya casi estaba la carne
molida, cuando de pronto sentí unas manos rodear mi cintura.
—¿Extrañabas esto, no es así?
—
dijo Jaziel en mi oído.
Sentí un escalofrió recorrer
mi cuerpo, mi corazón comenzó a acelerarse, comencé a sudar y abrí los ojos
tanto como pude.
—No me toques! —
grite y me aparte d golpe, sin querer deje caer el sartén al piso.
—Qué no te toque? ¡Eres mi
esposa, tengo todo el derecho de tocarte! — grito Jaziel acercándose a
mí.
—Claro que no— logre decir
tartamudeando.
Sonnet comenzó a asustarse,
comenzó a llorar y yo no sabia que hacer, así que lo cargue e intente subir las
escaleras, pero Jaziel me alcanzo y me tiró al suelo, Sonnet se golpeó la
cabeza, quise ayudarlo, pero Jaziel no me dejo, se subió encima de mí y comenzó
a golpearme, sentí golpe tras golpe, después se paró y comenzó a patearme y a
gritarme un sinfín de palabras que no lograba entender ya que mi atención
estaba entre protegerme y ver si Sonnet estaba bien.
—Mami? — dijo
Sonnet mientras se levantaba del suelo y me miraba llorando.
—Callate! — le
dijo Jaziel mientras se dirigía a él.
Como pude me levanté y me
aventé a la espalda de Jaziel.
—No te atrevas a tocar a mi
hijo! —
dije mientras lo intentaba ahorcar —Sonnet corre! —
grité intentando alejar a Jaziel de Sonnet.
En ese momento Jaziel me
aventó contra las escaleras, provocando que me golpeara la cabeza, mi visión se
puso borrosa unos instantes, pero logré ver como Sonnet salía corriendo hacia
el bosque, me costo centrar mi mirada, comencé a sentir como un chorro de
sangre se escurría por mi cuello.
—Ves lo que provocas? — dijo
Jaziel mientras subía a su cuarto.
Me levante con dificultad y
como pude, salí corriendo en busca de Sonnet, me adentre al bosque, estaba
completamente oscuro, la única poca iluminación que había era la de la luna,
había un inmenso silencio y hacia bastante frio.
—Sonnet! —
grité, pero no obtuve respuesta.
Estaba comenzando a
preocuparme, sólo esperaba que no se hubiera caído en ningún hoyo.
—Sonnet! ¿Dónde estás? —
seguí gritando, pero… Nada, ni un rastro de mi pequeño.
Después de un largo tramo,
seguí caminando hasta que llegué como a un pequeño lago, había un letrero, pero
no alcanzaba a leerlo bien, la obscuridad no me dejaba ver.
Seguí caminando, pero no me di
cuenta y tropecé con una rama, sentí un fuerte dolor en la cabeza y perdí
completamente el conocimiento.
< ¿Dónde estoy?> Pensé
mientras caminaba en medio de… ¿Agua? Estaba descalza, todo estaba oscuro y
traía puesto un vestido blanco… Ya no tenia los golpes en mi cara. Mientras
pensaba babosadas, seguí caminando y sin darme cuenta, había llegado a una
cueva, hacia un poco de frio, con miedo me metí y a lo lejos pude ver a Sonnet…
Era arrastrado por algo, pero no alcance a ver bien que era esa cosa, parecía
una especie de humano combinado con un zombie, corrí lo más rápido que pude,
pero cada paso que daba era como si retrocediera dos pasos…
—Sonnet! —
gritaba con desesperación al ver como era arrastrado y yo no podía hacer nada.
De pronto mis pies comenzaron
a hundirse, ¿Qué rayos está pasando? No podía entender nada, pero no iba a
dejar que esa cosa se llevara a mi hijo. Así que comencé a nadar, salí a la
superficie y seguí corriendo, pero esa cosa aventó a Sonnet al agua y
desapareció… Logré llegar hasta mi pequeño, pero un vidrio no me dejaba
sacarlo, < ¿De dónde salió esto?> pensé, comencé a golpear el cristal con
todas mis fuerzas.
—Sonnet resiste, mamá te
sacará! —
decía una y otra vez con tanta desesperación.
< ¿¡Por qué el vidrio no se
rompe!?> pensé con cada golpe que le daba, comencé a llorar de la
desesperación, mis nudillos comenzaron a sangrar, pero no me importaba.
De pronto pude ver como Sonnet
dejaba salir el poco oxigeno que le quedaba y comenzaba a hundirse…
—Nooo… ¡No te puedes rendir!
¡Despierta! ¡No me hagas esto! ¡Sonnet! No me dejes sola…— grite con todas mis
fuerzas… Golpeando el estúpido vidrio…
Abrí los ojos de golpe, revise
todo a mi alrededor, me sentía un poco desorientada, al parecer el golpe me
había afectado un poco… Bastante diría yo. Ya era de día, la sangre que salía
de mi cabeza ya se había secado.
—Gracias a Dios sólo fue un
sueño… Un horrible sueño, tranquilo Sonnet… Mamá va a encontrarte— dije
mientras miraba al cielo.
Continuara...
Escritora: Kaly Roa xD

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