Eider
No quería hablar con nadie, me sentía un poco libre, pero aun así, no volvería a ser la misma, camine sin rumbo hasta llegar a una cabaña vieja. Se me hizo familiar y se me prendió el foco, la puerta estaba abierta y me acerque un poco, subí los escalones de la entrada que rechinaron por mi peso.
Suspiré y me asomé lentamente, parecía que alguien estaba habitando ahí, me dio un poco de miedo, pero no me detuve, a mi izquierda se encontraba un chico acostado en una cama, parecía que estaba dormido, no lograba ver bien su rostro, decidí irme, pero algo me detuvo, me quede un rato viendo el lugar, y en eso se levantó el chico, era él!!
-Qué haces aquí!?- dijo alarmado
Me quedé paralizada, solo lo observaba, mi corazón palpitaba con fuerza y mis manos transpiraban un poco.
-Ahhh.. Noo... Debes irte!!! vete!!- grito mientras se sujetaba la cabeza.
Comenzó a retorcerse en el suelo y a gritar, me asuste y di un paso hacia atrás, en eso se dejo de mover, quise acercarme, parecía que no respiraba y yo que iba a hacer con un muerto?
Me arrodille y comenzó a reír, me eche hacia atrás y él se sentó frente a mi.
-Hola muñeca, wow has cambiado, te ves hermosa
-No eres Eugenio cierto?
-Niña inteligente- dijo sonriendo
Me acaricio el cabello y yo no supe como reaccionar.
-Te voy a extrañar nena, pero ya no me quieren aqui.
-No te arrepientes?
-De qué?
-De lo que me hiciste?- dije con un nudo en la garganta
-No, pero si intento explicártelo no lo vas a entender
Tenía razón, no lo iba a entender y ni siquiera quería intentar entenderlo, me miro fijamente por unos segundos, pensaba en irme pero no sabía si me dejaría ir
-Sabes, ese día del puente no quería dejarte, no quería apartarte de mi...- guardo silencio mientras me sostenía las manos- solo quería escucharte decir unas palabras, solo dilas una vez.
-Qué palabras?
-"Te amo"
-Por qué razón diría eso? si lo único que hiciste fue herirme
-Solo una vez...
-Me dejarás ir si las digo?
Asintió y sonrió
-Ttt mmm Te amo...
El sujeto sonrió y una lágrima rodo por su mejilla, me dijo que podía irme y me fui sin pensarlo, llegue casi corriendo a casa y ahí estaba Connor.
Me pidió disculpas y dijo que él no quería mentirme y menos esconderme algo así, pero lo hizo por Eliam, todos sabíamos que Eugenio era tan importante para él, como lo es Connor para mi.
-De acuerdo, te perdono
Me abrazo fuertemente y yo correspondí a su abrazo, me dijo que las chifladas querían verme y le conteste que no estaría mal verlas, ya las extrañaba.
Pasaron días y me enteré que mandaron a Eugenio al sanatorio, estaría internado hasta que se recupere, Ethan iba a visitarlo 1 vez por semana y Eliam iba todos los días con sus amigos, Connor lo visitaba de vez en cuando, yo no me atrevía a ir...
Todo parecía mejorar y eso me agradaba.
Empezaba a salir sola nuevamente, aunque casi siempre estaba Connor conmigo, parecía chicle, nuestra amistad seguía creciendo. Incluso Hugo me invitaba a salir de vez en cuando, creo que en realidad le gusto y eso me emocionaba un poco.
Llegó el fin de semana y mamá, Jamil y yo veíamos películas, la pequeña me hacía reír con tanta imaginación, no quería que creciera, quería que el mundo se congelara y no me quitara a mi pequeña, así que me prometí disfrutar cada día con ella.
-Eider, mira tienes bigote- dio colocando un gusano de goma sobre mi labio
-Ohh si... Siente esa suavidad, así conquistare a las chicas- dije fingiendo voz de macho
La miré por unos segundos y le di un abrazo
-Yo te voy a proteger siempre, princesa caramelo
Volteé a ver a mamá y ya estaba babeando en el sillón, tomé una cobija y la tape.
<También debiste de haber sufrido mucho>
Continuara...
Escritora: Mikaeli Roa
Fotógrafo: Neftalí Hdz
Modelos: Kaly Roa y Aldo Méndoza

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