Una tarde soleada, con un poco de lluvia,
salió el arco iris, y en una parada de autobús
ahí estaba el, con su sudadera favorita, sus
converse un poco gastados color negro, y sus
audífonos grandes con orejas de gatito.
Comenzó a llover más fuerte y me apresure
a llegar al techo, me pare junto a él, fingiendo
que esperaba el autobús, trate de acercarme más
hasta que me di cuenta que ya estaba casi encima
de él.... comencé a temblar porque vi, que me miraste,
te quitaste los audífonos, sonreíste y dijiste hola...
yo tartamudeando creo que hasta hable en otro idioma,
llegó tu autobús y te vi partir.

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