lunes, 15 de agosto de 2016

Un Peso

Un día nublado, andaba yo batallando con un acorde en la guitarra, probé DO, no me gusto, Probé RE.. No me gusto, no lograba concentrarme escuchando que en la sala de mi casa se reían mi hermano y un amigo de el que paso rápido a dejarle unos libros, acomode palabras, borre algunas letras y mi canción empezaba a tomar forma pero aun batallaba con el acorde en la guitarra. Una vez más escuche risas, ya no era un amigo, ahora era una amiga de mi hermano que paso a saludarlo.. Probé el circulo de DO, RE, MI.. Hasta que por fin encontré acoplar bien la música y la letra. Después de tocarla un par de veces note que había mucho silencio, y mi estomago me pedí algo para comer, así que Salí de mi habitación en busca de algún buen bocadillo, mi entras me preparaba un taco de frijolitos, con salsita de huevo, note que mi hermano andaba buscando algo, un poco desesperado, preocupado.. Miraba a cada rato el reloj.
-Que te pasa Carlos?
Me respondió que ya era tarde y que tenía que ir al Gym, pero no se a completaba, y pues le faltaba un peso. Mis bolsillos estaban más vacios que los de él.
En la mañana vino a verte un amigo, porque no le pediste prestado un peso?
Y al medio día una amiga también vino a verte, yo creo no te hubieran negado un peso.
Mi hermano muchas veces se niega a creer en Dios, y pues le dije; recuerdas que alguna vez me comentaste una historia de unas personas que les avisaron de un huracán y se negaron a evacuar su casa. Llego el huracán y se inundo el primer nivel de su casa, pasaron unos vecinos en una lancha y le dijeron vamos sube en la lancha tu familia y tu para salvarse pues no para de llover, pero él dijo NO .  Siguió lloviendo y tuvieron que subir al techo de la casa pues el agua ya había llenado los dos pisos. Un helicóptero se acerco al techo para llevárselos pero ellos negaron la ayuda. Y murieron. Llegando al cielo aquel hombre le dijo a Dios porque no nos salvaste?. Dios le dijo; evacue la ciudad te envié camiones y tu dijiste NO. Te envié una lancha, un helicóptero y seguiste diciendo NO.  A veces estamos tan ocupados en cosas que no de vemos y no nos damos cuenta de la mano de Dios.
Tome a mi hermano por el hombro y le dije inclina tu rostro.
Señor te damos gracias por las cosas que nos das, porque sabemos que tu mano se mueve en nuestras vidas y que a ti podemos acudir. Necesitamos un peso. Gracias. En nombre de nuestro Señor Jesús Amen.
Antes de decir Amen ya se escuchaba que tocaban la puerta de la casa. Mi hermano abrió los ojos tan grandemente que me hizo sonreír. Al asomarme y ver que era mi pastor, tenia años de no venir a mi casa y antes de que pudiera decirme algo le dije; Hno. no se extrañe de lo que le voy a pedir. Quiere usted prestarme un peso?
Con alegría me abrazo y me dio el peso. Así mi hermano Carlos pudo ir al Gym y tubo el testimonio del poder de una oración de fe.
No dejes de Orar, cual quiera que sea tu petición. Recuerda que Dios Te Ama!.
Gracias por Leerme, Dios Te Bendiga!
Raphael Roa

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