Era por el año 1995 o 96, uno de esos dos.
Mi hermano llego preocupado de la preparatoria, se sentó a
comer pues andaba apurado para irse a trabajar, me dice; Rafa! En la escuela
nos dijeron que para el año 2000 la tierra se va oscurecer por 3 días, que no
saldrá el sol, por lo tanto abra un mini invierno, y morirán muchos animales y
plantas, gentes también. Tú que sabes de la biblia, esto es verdad?
Su mirada reflejaba preocupación, y me atrevería a decir que
lo vi un tanto asustado.
Que te preocupa? Le pregunte.
Me miro a los ojos y me dijo; es que si eso ocurre, tu no
aguantaras los días de frio!, y quiero saber si algo menciona la biblia..
Para el año 1999 mi hermano ya estaba en la universidad, y
recuerdo que una tarde me enseño un folleto que le hablaba de que en el año
2000 sería el fin del mundo, una vez más con un tono algo preocupado me
pregunto; Rafa que dice la biblia, es verdad esto?
Con el paso de los años, cada vez que anunciaban el dichoso
fin del mundo mi hermano ya no tomo más en cuenta las fechas tan anunciadas, y
así fue perdiendo su preocupación, su interés,
y algo mas.. Su fe.
En los últimos años nos han bombardeado varios “pastores”,
“predicadores” o “conferencistas” con el ya tan sonado “fin del mundo”, se
atreven a poner fechas, y más que informarnos, más bien nos desinforman, que
dice la biblia?
La primera
vez tome a mi hermano del hombro y le dije; Dios Te Ama!
Quiere que tú seas salvo! Que Reconozcas a
Su Hijo Jesús como Tú Señor y Salvador.
Que sepas que no por tus meritos o lo que
posees te salvaras, si no por su Gracia.
Que la salvación es un regalo de él porque
te ama y está en ti decidir si aceptas o no.
El fin del mundo será cuando tenga que ser,
pero en este momento lo que más le importa a Dios eres tú, y está esperando a
que le busques.
Efectivamente
la biblia habla de un “fin del mundo” y todo nos indica que estamos ya en los
últimos tiempos, mas no por ello de vemos entrar en preocupación, perder
nuestro interés ante los acontecimientos, y sobre todo.. No perdamos nuestra
fe.
A nosotros
nos toca Orar, y no dejar de leer nuestra biblia. Pues en ella están todas las
respuestas que necesitamos. Nuestro alimento, nuestra armadura, nuestra agua..
Todo está en la palabra de Dios. Hagamos el hábito de leerla en familia, con
nuestros hijos, sobrinos, y amigos.
Para cuando
llegue la desinformación sepamos que responder, y como salir adelante.
Raphael Roa
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