martes, 9 de agosto de 2016

En Mi Moto

Desperté emocionado por las ganas de verte, me vestí, desayune algo.. Guantes, cascos, chalecos y un amanecer de ensueño… las calles vacías y los semáforos regalándome el paso para continuar mi camino… llegué 20 minutos antes de nuestro encuentro.
La gente a mí alrededor se extrañaba de mi presencia.
Y al verte venir dando la vuelta a la esquina, todo se detuvo.. Tu pelo, tu rostro, tu paso firme al andar.
Con ternura te despediste de tu hijo, volteaste buscando mi mirar… tu sonrisa me atrapo.
Arranque mi moto, la incline a un lado para que subieras con facilidad. Sentí tus manos apoderándose de los bolsillos de mi chaqueta… y emprendí nuestro andar.
Siempre tratándome como si fuera la primera vez que manejara, siempre cuidando de mi..
No te lo negare, frenaba bruscamente para sentirte más cerca de mí, aceleraba un poco más para que me abrazaras más fuerte.. y toda distancia a tu lado se me hizo poca, y todo lugar lo llenaste de ti..
Con el paso de los años aprendiste el valor de las palabras, me doy cuenta cuando te digo;
 “TE QUIERO”  y tu silencio hace eco muy dentro de mí…
Y así pasan los días, y cuando menos espero saber de ti. De momento entras a mi vida para volver a llenar de esta energía que mueve mi moto más que cualquier combustible que pueda existir.
No quieres que seamos mas.. “Amigos” dices tú. Pero tomas mi mano y te pierdes mirando mis ojos, y puedo llegar a sentir tus sueños cuando vas conmigo en mi moto.
Hoy no sé donde andas..
Pero sé que mañana llegaras como siempre, con mi nombre en tus labios, tu sonrisa y esa mirada que no quiero olvidar.
Entre tanto recuerda.. Mi Moto te espera!

Raphael Roa

No hay comentarios:

Publicar un comentario